Una trinidad no santa
La Ley Orgánica de Integridad Pública no cumple los requisitos que la Constitución exige para ser llamada orgánica, ni tiene el carácter económico que se le atribuye, pero aún más, afecta a los ciudadanos, especialmente a “esos locos bajitos”, como llama Serrat a los niños en una canción. En efecto, la carta magna manda que, […]
Una trinidad no santa Leer más »









