La formación política árabe-israelí Raam estaría dispuesta a votar a favor de un Ejecutivo liderado por Gadi Eisenkot sin necesidad de cerrar antes un acuerdo de coalición, según reportó el medio israelí Haaretz con base en declaraciones de una fuente interna del partido. Esta maniobra pretende impedir que el líder opositor quede sujeto al partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá, el cual podría valerse de esa posición para imponer condiciones.
Eisenkot, excomandante del Ejército y actual cabeza del partido centrista Yashar, recibirá este domingo el encargo de formar gobierno de manos del presidente Isaac Herzog. El bloque judío opositor que lo respalda suma 48 de las 120 bancas del Parlamento. Con los 8 escaños de Raam —que Herzog incluyó entre las 67 recomendaciones a favor de Eisenkot— se acerca a la mayoría de 61, aunque sin alcanzarla todavía.
Lo que harían los partidos árabes

La Lista Conjunta, la otra agrupación árabe, cuenta con 11 escaños. También recomendó a Eisenkot, pero su postura oficial hasta ahora es la abstención: no respaldaría al gobierno, aunque tampoco actuaría para derribarlo. Según Haaretz, Raam y la Lista Conjunta esperan como primer paso que se elija un nuevo presidente de la Knesset, el Parlamento israelí, en reemplazo de Amir Ohana, del Likud, el partido de Benjamin Netanyahu. La información señala que no hay negociaciones de coalición en curso con la Lista Conjunta.
Dentro de Yashar, el discurso oficial es de rechazo a depender de los partidos árabes, y varios de sus miembros se oponen públicamente.
Liberman: sí a los religiosos, no a los árabes

Al mismo tiempo, el líder de Yisrael Beytenu (“Israel, nuestro hogar”), el exministro de Defensa Avigdor Liberman, de tendencia derechista nacionalista y laica, anunció el lunes 2 de noviembre que respaldaría a Eisenkot. Ahora defiende su disposición a negociar con los partidos ultraortodoxos para facilitar el gobierno y evitar una nueva convocatoria a elecciones, aunque aclaró que cualquier acuerdo debe respetar sus “líneas rojas”, sobre todo en seguridad y servicio militar.
Liberman rechazó respaldar un gobierno sostenido por Raam y la Lista Conjunta. Los acusó de alinearse con posiciones favorables a Hamás y de calificar a Israel de genocida. “No daré mi mano para formar un Gobierno así”, dijo, y advirtió que podría facilitar el regreso de Netanyahu. Reiteró su apoyo a una ley de servicio militar obligatorio para todos, incluidos los ultraortodoxos, y negó querer ser primer ministro: “Es una opción, no una obsesión”.
Sus siete escaños darían impulso a la coalición que prepara Eisenkot, cuyo partido fue la segunda fuerza, con 21 bancas, seis menos que el Likud, que tiene 27.
Quién sigue
Una vez recibido el encargo, Eisenkot dispondrá de 28 días para formar coalición, con una prórroga posible de 14. Si fracasa, el presidente podría abrir otra ronda de consultas. Mientras tanto, el gobierno de Netanyahu seguiría en funciones.
Fuente: Infobae