A nueva central hidroeléctrica le siguen tres proyectos más para 200 MW

En pleno estiaje, una nueva central privada comenzó a aportar energía al Sistema Nacional Interconectado (SNI): Hidroquest, de 45 megavatios (MW) de capacidad instalada, que inició operaciones el 1 de octubre de 2026, en Morona Santiago. El grupo detrás del proyecto tiene en carpeta tres plantas más.

Fue desarrollada por Barka Capital, un grupo empresarial que opera otras tres centrales hidroeléctricas en Ecuador.

Hidroquest demandó una inversión aproximada de $ 85 millones y se construyó en 18 meses. A plena capacidad, la central puede generar alrededor de 339 gigavatios hora (GWh) anuales, una cantidad comparable al consumo de electricidad de los hogares de Cuenca, señaló Jaime Burbano de Lara, vicepresidente de Barka Capital.

Aunque ha operado generalmente a su máxima capacidad, algunos días de octubre su generación bajó a entre 30 MW y 35 MW por la reducción de los caudales a causa del estiaje, una variación que el ejecutivo consideró normal.

La electricidad de Hidroquest se inyecta al SNI, pero se vende mediante contratos a clientes privados. Uno de ellos es Lundin Gold, operadora de la mina Fruta del Norte, que compró 20 MW en un contrato a cinco años.

Durante el estiaje, la minera optó por emplear sus generadores a diésel, de manera que la energía de Hidroquest quede disponible para otros usuarios de la red.

Según Burbano de Lara, esto no altera el contrato y la minera puede retomar el suministro hidroeléctrico cuando lo desee.

Barka Capital opera como autogenerador: inyecta electricidad al SNI y sus clientes la toman desde distintos puntos de la red pública.

El Operador Nacional de Electricidad (Cenace) contabiliza ambos flujos y la compañía paga “peajes de transmisión y distribución” a Transelectric y a las empresas públicas distribuidoras.

Hidroquest aprovecha en cascada el agua ya turbinada por Hidronormandía, central de 49,6 MW operativa desde 2018 y que pertenece al mismo grupo.

Una tubería conduce el agua ocho kilómetros río abajo hasta la nueva casa de máquinas. Esta configuración evita otra captación y permite usar la línea de transmisión existente, lo que también agilizó la construcción. “Es un tema de eficiencia de recursos. Aprovecha un caudal que ya se ha turbinado en otro proyecto”, describió.

La compañía identificó el proyecto aproximadamente tres años y medio antes de su puesta en marcha. Inició los trámites ambientales y obtuvo el título habilitante en junio del 2025. La concesión durará 40 años; al concluir, se discutiría con el Estado una posible prórroga del contrato.

“Construimos la hidroeléctrica en un tiempo récord de alrededor de 18 meses. Pusimos todo el esfuerzo posible para aportar al país y justamente entrar en operación en el periodo más complejo”, sostuvo el ejecutivo.

Dos bancos locales financiaron el proyecto, con un crédito sindicado de $ 68 millones, bajo una estructura de project finance. Burbano de Lara lo calificó como “un hito importante”, pues sería el primer proyecto financiado con esa modalidad.

A su juicio, la operación marca un precedente para la infraestructura local, cuyos desarrolladores tradicionalmente recurrían a bancos extranjeros, principalmente multilaterales, para conseguir financiamiento. Cree que sienta un precedente para el país: “La banca local está apoyando a proyectos en el Ecuador y con desarrolladores ecuatorianos”.

Otros clientes de Hidroquest
Además de Lundin Gold, el resto de la producción de Hidroquest (unos 25 MW) está comprometido con cuatro empresas privadas adicionales.

La cementera UCEM recibe 14 MW desde el inicio de operaciones de la hidroeléctrica. Nestlé contrató 1,2 MW; Sacoplast, 1,7 MW; y Promaplast, 1,3 MW. Estas tres últimas compañías ya firmaron contratos, pero aún no toman la energía porque completaban procesos para su conexión.

Más de $ 385 millones invertidos
Barka Capital opera 200 MW de generación hidroeléctrica privada mediante cuatro centrales, incluida Hidroquest.

Desde 2004 la empresa ha invertido más de $ 385 millones en estudios, licencias, equipos, construcción y puesta en marcha de esos proyectos, indicó su vicepresidente.

Las otras tres centrales también están ubicadas en Morona Santiago:

Hidroabanico, de 52,9 MW y operativa desde enero del 2006.
Hidrosanbartolo, de 53 MW, desde julio del 2015.
Hidronormandía, de 49,6 MW, desde agosto del 2018.
Estas plantas atienden a más de treinta clientes industriales y comerciales de logística (puertos y aeropuerto), manufactura, camarón, plásticos, alimentos y bebidas.

Proyectos a futuro
La compañía planea tres nuevas hidroeléctricas, que sumarían unos 200 MW y representarían una inversión de al menos $ 400 millones.

La más avanzada es Hidrosofía, en Sucumbíos, de aproximadamente 90 MW. Ya tiene título habilitante y podría operar a finales del 2028. Las otras dos están en prefactibilidad y aportarían entre 100 MW y 150 MW.

Tras el acuerdo con Lundin Gold, Barka Capital ve oportunidades de captar más clientes en la minería y el sector camaronero, principalmente. El grupo mantiene diálogos con compañías de varios sectores.

Por otro lado, Burbano de Lara mencionó que se evalúan opciones en generación fotovoltaica y oportunidades vinculadas al gas natural licuado, aunque se mantiene la apuesta por la hidroelectricidad, que aporta energía firme.

Reglamento de ley
El ejecutivo valoró las reformas al reglamento de la Ley Orgánica del Servicio Público de Energía Eléctrica, expedidas en el Decreto Ejecutivo 515, por abrir espacios a la inversión privada en generación y transmisión.

Considera significativo que se reconozca el papel de los privados para ampliar la capacidad de generación del país.

“Durante mucho tiempo se vio que el Estado era el único que podía generar nuevos bloques de generación importantes para cubrir la demanda del país; hoy estamos viendo que se está abriendo el espacio al inversionista privado”, comentó el empresario. (I)

FUENTE EL UNIVERSO

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