El mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, ha alzado la voz contra la reciente ola de sanciones estadounidenses. Estas medidas afectan a empresas y buques de bandera cubana, así como a firmas extranjeras que colaboran en la provisión de bienes y servicios esenciales para el desarrollo económico y social de la isla.
A través de un mensaje en sus redes sociales, Díaz-Canel acusó a Washington de mantener una estrategia de «asfixia económica y castigo colectivo» con el objetivo, según afirmó, de «someter a toda una nación».
El gobernante también puso en duda los motivos esgrimidos por la Casa Blanca, tildándolos de «mentirosas y absurdas», y aseguró que carecen de credibilidad tanto ante la comunidad internacional como frente a los propios ciudadanos de Estados Unidos.
En un tono desafiante, proclamó:
«¡No nos doblegarán!»
y reivindicó que «Cuba no es una amenaza», apuntando al bloqueo estadounidense como el verdadero problema.
Estas declaraciones ocurren apenas dos días después de que el Tesoro de Estados Unidos anunciara, el jueves pasado, la imposición de nuevas sanciones contra dos personas, cinco empresas y dos buques, en el marco de la campaña de la administración Trump contra el régimen cubano.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incluyó en su ‘lista negra’ a dos ciudadanos cubanos, entre ellos la general de brigada Any Lastres Morera, presidenta del Grupo de Administración Empresarial S.A (GAESA), así como cuatro compañías estatales. El objetivo, según el comunicado oficial, es «reforzar la iniciativa integral de la Administración Trump para poner fin a las actividades ilícitas del régimen cubano, tanto en Cuba como en todo el hemisferio».
Fuente: Infobae