Por tercer día consecutivo esta semana, múltiples vuelos que conectan destinos europeos han sufrido interrupciones debido a una nueva ola de amenazas de bomba. Así lo informaron autoridades de Francia, Dinamarca y República Checa, aunque destacaron que hasta el momento las inspecciones no han encontrado peligros en las aeronaves afectadas.
Un vocero del despacho del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, confirmó a Europa Press que durante la jornada “se han registrado cuatro nuevas amenazas de bomba en aviones que sobrevolaban territorio francés”, y agregó que los cuatro aparatos “han aterrizado sin incidentes” en París.
“Los equipos de desactivación de explosivos están llevando a cabo inspecciones de seguridad. Se ha abierto una investigación para determinar el origen de estas alertas, que afectan a toda Europa”, declaró el portavoz, al tiempo que elevó a más de 20 las alertas registradas a nivel continental en las últimas horas, sin que por ahora se conozcan más detalles.
En Dinamarca, la Policía local informó que investiga “amenazas al tráfico aéreo” en el aeropuerto de la capital, Copenhague, aunque recalcó que por el momento considera que “no hay riesgo alguno para los pasajeros”.
“Estamos de nuevo presentes hoy en el aeropuerto de Copenhague a raíz de unas amenazas dirigidas contra el tráfico aéreo. Nuestra evaluación inmediata es que no existe, ni ha existido, peligro alguno para los pasajeros ni para otras personas que se encuentren en el aeropuerto”, señalaron las autoridades danesas.
Asimismo, la Policía de Dinamarca enfatizó en un comunicado que los agentes “están investigando el incidente” y que “mantienen una presencia visible en las instalaciones”, sin que hasta el momento haya información sobre el alcance o el destino de las amenazas.
Por su parte, la Policía de República Checa confirmó a través de redes sociales que durante la jornada “se han recibido de nuevo amenazas sobre la colocación de explosivos de fabricación artesanal en varios vuelos que despegaron o iban a aterrizar en el aeropuerto de Praga”.
“Hemos puesto en marcha las medidas de seguridad necesarias, con un impacto mínimo sobre las operaciones habituales del aeropuerto. Seguimos investigando el asunto”, manifestó la autoridad checa, mientras que el propio aeropuerto señaló que “la situación no afecta a las operaciones aeroportuarias”.
Esta nueva serie de alertas ocurre después de que el jueves se reportaran más de una decena de falsas amenazas de bomba contra vuelos entre aeropuertos europeos, incluyendo tres que partieron desde el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas o tenían como destino la capital española, lo que obligó a desviar tres aeronaves.
Adicionalmente, el martes se registraron siete vuelos europeos con falsas amenazas de bomba, lo que llevó a las autoridades de España, Polonia, Italia y Bulgaria a activar protocolos de seguridad. Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría de estas acciones.
Fuente: Infobae