León XIV en Perú: las visitas papales de Juan Pablo II y Francisco

El Perú se alista para recibir al papa León XIV, quien arribará al país el 11 de noviembre como parte de su primer viaje apostólico por América Latina. Esta visita tendrá un significado especial para el pontífice, que vivió y desarrolló gran parte de su labor religiosa en territorio peruano antes de ser elegido para liderar la Iglesia católica.

La agenda incluye actividades en Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa. El programa contempla reuniones con autoridades, representantes eclesiásticos, comunidades locales y fieles, además de celebraciones religiosas en ciudades que forman parte de la historia pastoral del actual papa.

La llegada de León XIV reactivará una tradición de multitudes en las calles, misas al aire libre y muestras de fe que caracterizaron las anteriores visitas papales al país. El recuerdo de los viajes de Juan Pablo II y Francisco mantiene viva la imagen de concentraciones de personas que acompañaron sus recorridos por diversas regiones.

Juan Pablo II visitó el país durante los años de violencia terrorista

La primera visita de Juan Pablo II al Perú ocurrió el 1 de febrero de 1985, en un período marcado por la expansión de la violencia terrorista y una complicada situación política y económica. El pontífice fue recibido por el entonces presidente Fernando Belaúnde Terry y recorrió varias ciudades en una gira que convocó a miles de personas.

Su trayecto abarcó Lima, Arequipa, Cusco, Ayacucho, Piura, Trujillo y zonas de la selva. Durante esos días, el papa polaco combinó mensajes religiosos con llamados a la unidad y a la paz en un país atravesado por ataques de grupos armados y la respuesta de las fuerzas de seguridad.

El papa Juan Pablo II estrecha la mano de un hombre durante una de sus visitas al Perú.

En aquella visita, Juan Pablo II dejó una frase que quedó asociada a su vínculo con el país: “El Perú no solamente está conmigo, el Perú camina conmigo”. Sus actividades reunieron a fieles de distintas edades y procedencias, como muestra de respaldo popular a una figura de alcance global que llegaba en medio de una crisis nacional.

El segundo viaje papal coincidió con el Congreso Eucarístico de 1988

Juan Pablo II regresó el 14 de mayo de 1988, durante el gobierno de Alan García. La segunda visita se realizó con motivo del quinto Congreso Eucarístico y Mariano de los Países Bolivarianos, una convocatoria que reunió a delegaciones religiosas y fieles de varios países de la región.

El viaje tuvo un fuerte componente litúrgico, aunque también estuvo marcado por el contexto social peruano. La crisis económica, la inflación y la persistencia de la violencia formaban parte del escenario en el que el pontífice desarrolló sus actividades públicas.

Jorge Bergoglio, recién llegado de Alemania, y su encuentro con Juan Pablo II en 1987 en Buenos Aires

En uno de sus mensajes a la población, el papa expresó: “Amados peruanos todos, Dios bendiga al Perú”. La frase se sumó al repertorio de recuerdos que dejaron sus dos visitas y que, décadas después, vuelven a ocupar un lugar en la expectativa por la llegada de León XIV.

Francisco dejó mensajes para las víctimas del Niño Costero y la Amazonía

El 18 de enero de 2018, Francisco aterrizó en Perú para una visita de tres días que incluyó Lima, Trujillo y Puerto Maldonado. El entonces pontífice argentino puso el foco en las comunidades afectadas por desastres naturales, los pueblos originarios y los desafíos ambientales de la Amazonía.

En Trujillo, Francisco expresó su cercanía con las familias damnificadas por el fenómeno del Niño Costero, que había provocado inundaciones y daños materiales en diversas zonas del norte peruano. El mensaje se dirigió a quienes habían perdido viviendas, fuentes de trabajo y familiares a causa de las lluvias y los desbordes.

El papa Francisco saluda a su llegada a Perú, donde visitó Lima, Trujillo y Puerto Maldonado durante tres días.

Puerto Maldonado fue otro de los puntos centrales de aquella visita. Allí, el papa mantuvo una reunión con líderes indígenas y representantes de comunidades amazónicas. El encuentro colocó en primer plano asuntos vinculados con la protección de los territorios, la defensa de las culturas originarias y las condiciones de vida de las poblaciones de la selva.

Un encuentro con Francisco quedó grabado en la memoria de una periodista

La visita de 2018 dejó escenas de cercanía entre Francisco y los fieles que lograron aproximarse a su comitiva. Una de ellas tuvo como protagonista a la periodista Karina Chávez, quien pidió una bendición para sus padres, que atravesaban tratamientos contra el cáncer.

“Por mi mamá y papá, que los dos están luchando contra cáncer. Tengo a mis dos papás que son unos batalladores”, le dijo Chávez al pontífice. Francisco bendijo una cruz de Motupe que llevaba la comunicadora, en un momento que reflejó el contacto directo que buscó mantener con las personas durante su recorrido.

El papa Francisco oficia una misa en Trujillo y expresa su cercanía con las familias afectadas por el fenómeno del Niño Costero.

Ocho años después de aquel viaje, el Perú recibirá a un papa que posee una relación distinta con el país. León XIV no llegará solo como jefe de la Iglesia católica: volverá a lugares donde construyó vínculos personales, desarrolló tareas pastorales y conoció de cerca las necesidades de las comunidades.

Chiclayo ocupa un lugar central en la historia del nuevo pontífice

La relación de León XIV con Chiclayo explica parte de la expectativa ante su visita. El papa ejerció como obispo de esa diócesis entre 2015 y 2023, un período en el que mantuvo contacto con parroquias, sacerdotes, organizaciones religiosas y familias de la región.

Antes de ese cargo, su trayectoria en Perú incluyó décadas de trabajo misionero y responsabilidades dentro de la Iglesia. También desarrolló tareas en el Callao, una experiencia que amplió su conocimiento de las realidades sociales y religiosas de la costa peruana.

El papa León XIV en la audiencia general celebrada este miércoles en el Vaticano. EFE/EPA/FABIO FRUSTACI

Su regreso tendrá una dimensión institucional y otra personal. Para los fieles que lo conocieron antes de su elección, la llegada representará el reencuentro con un religioso que compartió actividades cotidianas en el país. Para la Iglesia peruana, será la visita de un pontífice que conoce el territorio, sus ciudades y parte de sus desafíos pastorales.

El tramo peruano del viaje comenzará el 11 de noviembre y concluirá el 17. En esos días, León XIV recorrerá ciudades de la costa, los Andes y la Amazonía, con Chiclayo como uno de los puntos de mayor significado por su relación previa con la comunidad local.

Fuente: Infobae

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