Un informe técnico divulgado el 4 de noviembre por OpenAI reveló que un sistema compuesto por agentes de inteligencia artificial logró identificar, verificar y generar parches para 948 fallas en el núcleo de Linux. Estas vulnerabilidades permiten que un usuario sin privilegios tome el control absoluto de una computadora. La empresa señaló que gastó USD 1.2 millones en créditos de su propia API durante una sola ejecución del sistema.
El desembolso exacto fue de USD 1.213.430, lo que representa un costo de USD 1.279 por cada exploit desarrollado. En total, el sistema examinó 2.308 posibles hallazgos en el núcleo y consiguió reproducir 1.724 vulnerabilidades dentro de un entorno aislado de pruebas.
Las fallas detectadas corresponden a escalada de privilegios local: es decir, permiten que alguien con una cuenta restringida en un equipo obtenga acceso de administrador (conocido como “root”). Sin embargo, no permiten por sí solas un ingreso remoto desde internet. Las pruebas se realizaron sobre una máquina virtual con un sistema de escritorio estándar, sin debilitamiento adicional.
El núcleo de Linux, que supera las 40 millones de líneas de código, está presente en teléfonos Android, infraestructura en la nube y supercomputadoras. OpenAI escogió este sistema operativo de código abierto para evaluar hasta dónde pueden llegar sus modelos en la búsqueda de errores en un programa de tal magnitud.
Valor de las fallas en el mercado
OpenAI contrastó sus resultados con las recompensas históricas de dos programas de seguridad. Pwn2Own pagó USD 20.000 y TyphoonPWN ofreció USD 70.000 por un exploit similar en Linux. Con esas cifras, las 948 fallas tendrían un valor entre USD 18,9 millones y USD 66,3 millones, lo que equivale a entre 16 y 55 veces el costo de la ejecución.

En una segunda prueba, realizada sobre una versión de Linux con menor superficie de ataque, el sistema generó 21 códigos de explotación de escalada de privilegios por aproximadamente USD 32.936. OpenAI calcula que esos 21 exploits habrían recibido cerca de USD 1,5 millones en recompensas si el programa kernelCTF los hubiera aceptado. En 2026, ese programa aprobó 26 exploits de este tipo.
Además, OpenAI indicó que sus agentes descubrieron y emplearon al menos 10 técnicas de ataque novedosas en Linux. También afirmó que el modelo utilizado, cuyo lanzamiento aún no se ha anunciado, encontró más de cinco veces más fallas de esta categoría que una ejecución realizada en julio con GPT-5.6 Sol, a pesar de tres meses de actualizaciones de seguridad en el código.
Durante el análisis, que duró aproximadamente 30 horas, los responsables de Linux avanzaron por su cuenta. Según el informe, 61 de las fallas ya estaban corregidas en la versión principal del sistema, 43 tenían parches en preparación y 299 se discutían públicamente.

Un investigador humano revisó los resultados antes de cada reporte, y los parches generados por el sistema son propuestas para que los mantenedores las evalúen, no correcciones ya integradas. OpenAI aclaró que los costos reportados son un límite máximo, ya que espera reducir el gasto con mejores herramientas.
La compañía sostiene que generar parches de forma automática será necesario para acortar el tiempo de exposición de una falla. También advirtió que, a corto y mediano plazo, un equipo con software desactualizado debe considerarse equivalente a uno con acceso de administrador para un atacante con recursos suficientes.
Recomendaciones de OpenAI
OpenAI recomienda mantener el software actualizado y emplear mecanismos de aislamiento, como Firecracker y gVisor, para limitar el daño en caso de que una vulnerabilidad sea explotada. En junio pasado, con otro modelo de la empresa, ya se habían reportado 24 exploits de este tipo en Linux.
Tras la ejecución, OpenAI envió cientos de reportes con parches de las fallas críticas, siguiendo las directrices de la comunidad de Linux, y continúa trabajando con sus socios del programa Patch the Planet para remitir el resto de manera progresiva.
Fuente: Infobae