Las tropas británicas y sus aliados europeos contarán con autorización para responder al fuego en caso de que Rusia ataque a la fuerza multinacional que podría desplegarse en Ucrania después de un cese de hostilidades.
La coalición, encabezada por el Reino Unido y Francia, integraría un esquema más amplio de garantías de seguridad para asegurar una paz duradera. Su objetivo principal sería asistir a Ucrania en la reconstrucción de sus fuerzas armadas y fortalecer su capacidad de disuasión frente a una eventual agresión rusa futura.
El plan había sido cuestionado por la ausencia de reglas de enfrentamiento claras ante un posible ataque contra los efectivos desplegados. Ahora, funcionarios occidentales han señalado que el contingente podría defenderse frente a todo tipo de amenazas y responder cuando fuese necesario para cumplir su mandato.
Una fuerza defensiva frente a desafíos rusos
La Fuerza Multinacional para Ucrania, conocida como MNF-U, no tendrá funciones ofensivas ni supervisará el cumplimiento del alto el fuego. El teniente general Tom Bateman, comandante del contingente, indicó que el despliegue solo ocurrirá cuando cesen las hostilidades y se cumplan las condiciones políticas y militares requeridas.
La misión se centrará en suministrar logística, equipamiento y entrenamiento a las fuerzas ucranianas. Los militares británicos y de otras naciones también entrenarán junto a soldados ucranianos para mejorar la interoperabilidad y la capacidad operativa conjunta.
Un funcionario occidental advirtió que Rusia podría desafiar a la MNF-U en diversos ámbitos, incluido el informativo. No obstante, sostuvo que la fuerza estará preparada para proteger a sus integrantes y ejecutar su misión, aunque reiteró que su naturaleza será estrictamente defensiva.
El despliegue no dependerá de armas ni tecnología de Estados Unidos, incluido el sistema satelital Starlink de Elon Musk. Tampoco hubo referencias a una eventual asistencia estadounidense, una participación que parece improbable, ya que requeriría el aval ruso dentro de cualquier acuerdo de paz negociado por Washington.

El ensayo militar en territorio polaco
Unos 2.800 militares participarán en Polonia en el primer ejercicio diseñado para simular una misión dentro de Ucrania. Las maniobras contemplan un escenario en el que el presidente Donald Trump logra un acuerdo de paz entre Moscú y Kyiv y decenas de países de una coalición intervienen para evitar una nueva escalada.
La fuerza multinacional podría estar lista para desplegarse apenas un mes después de la firma del acuerdo. Los mandos británicos habían propuesto inicialmente que los países aportaran 64.000 tropas, aunque el contingente final dentro de Ucrania será mucho menor y quedará por debajo de las cifras que Kyiv consideró necesarias para una disuasión efectiva.
Polonia recibirá efectivos de Francia, el Reino Unido, Bélgica, Estonia, Alemania, los Países Bajos, España, Suecia y Turquía, junto con las fuerzas polacas. Turquía, desde Estambul, pondrá a prueba el mando marítimo para futuras operaciones de desminado.
La Brigada Ligera Mecanizada 7 del Ejército británico, conocida como los Desert Rats, ensayará movimientos logísticos. Aviones Typhoon de la Real Fuerza Aérea y una aeronave Voyager de reabastecimiento realizarán vuelos para simular la protección de la aviación comercial cuando se reabra el espacio aéreo ucraniano.
En el mar Negro, personal especializado reforzará las operaciones ya existentes contra minas para facilitar el acceso seguro a los puertos ucranianos, sostener la libertad de navegación y permitir la recuperación del comercio internacional. Unos 300 efectivos británicos participarán en tierra, aire y mar.
Fuente: Infobae