Japón y Taiwán se encuentran en negociaciones para suscribir un acuerdo económico de gran alcance que, según fuentes de Nikkei Asia, podría formalizarse antes de que concluya el año. Este pacto representaría un importante respaldo comercial para Taipéi frente a las constantes presiones de China y consolidaría la alianza entre dos potencias tecnológicas de Asia.
El modelo que sirve de base para este entendimiento es la Asociación Comercial Reforzada firmada entre el Reino Unido y Taiwán en 2023. Dicho esquema permite firmar posteriormente acuerdos sectoriales específicos, lo que reduce la carga política de un tratado integral y facilita su negociación.
Según informó Nikkei Asia, el borrador que discuten Tokio y la administración del presidente taiwanés Lai Ching-te abarca cinco áreas principales:
- Resiliencia económica e innovación
- Cooperación industrial para la reducción de riesgos ante desastres
- Comercio digital
- Facilitación comercial
- Sostenibilidad

En el ámbito de la reducción de riesgos, se contempla la cooperación en el uso de drones para atender emergencias naturales como terremotos. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán declinó hacer comentarios sobre las negociaciones, aunque ratificó que Tokio y Taipéi comparten valores y mantienen lazos económicos y comerciales muy estrechos.
Un pacto económico ante las presiones de China
El régimen de China insiste en que Taiwán es parte de su territorio y suele cuestionar cualquier contacto internacional de la administración de Lai, incluidos los diálogos comerciales. Taipéi rechaza categóricamente esa postura.
La concreción de este acuerdo sería un logro significativo para el gobierno taiwanés, cuya estrategia de comercio exterior ha encontrado múltiples obstáculos. Además, se da después de un escándalo de acoso laboral que provocó la renuncia de la entonces responsable de comercio, Yang Jen-ni, a principios de este año.
Los lazos entre Tokio y Taipéi se han intensificado en medio de tensiones compartidas con Beijing. China desplegó una presión diplomática y económica contra Japón después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, mencionara en el Parlamento la posibilidad de una crisis en Taiwán hace aproximadamente un año.
La analista empresarial radicada en Taipéi, Jasmine Lee, señaló que los acuerdos con el Reino Unido y Japón, ambos miembros del Grupo de los Siete, proporcionan a Taiwán un margen de maniobra para resistir las presiones de China y la guerra arancelaria impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Asimismo, permiten que la isla capitalice su peso tecnológico a nivel global.

Durante años, Japón evitó formalizar un marco económico amplio con Taiwán, en parte por su relación con China. No obstante, el entorno estratégico y económico “ha cambiado considerablemente”, afirmó Katsuya Yamamoto, director del programa de estrategia y disuasión del centro de estudios Sasakawa Peace Foundation de Tokio.
Yamamoto, quien habló en términos generales sin referirse a un pacto específico, explicó: “La seguridad económica se ha convertido en una prioridad política importante, y tanto Japón como Taiwán comparten el interés de reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro críticas, especialmente en tecnologías avanzadas y semiconductores”.
El especialista agregó que un acuerdo comercial podría cumplir objetivos económicos concretos y una meta estratégica más amplia al profundizar la cooperación entre economías afines, reduciendo la dependencia excesiva de un solo mercado o cadena de suministro. Aclaró que esta asociación no estaría dirigida contra ningún país, sino que sería “un paso natural” hacia un orden más resiliente, diversificado y seguro en el Indo-Pacífico.
Semiconductores y tecnología como base de la relación
Japón es el tercer socio comercial de Taiwán en el mundo, mientras que el Reino Unido ocupa el tercer lugar entre los socios europeos de la isla. Taipéi espera que este entendimiento con Tokio impulse negociaciones paralelas con Canadá y Filipinas.
En el caso de Canadá, ya se había concluido un pacto, pero Ottawa no llegó a firmarlo. El primer ministro canadiense, Mark Carney, buscó renovar los lazos con el régimen de Beijing, según fuentes citadas por Nikkei Asia.
El ministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, Lin Chia-lung, ha impulsado una diplomacia económica que combina la capacidad tecnológica de la isla con sus vínculos comerciales desde Europa hasta Filipinas. Recientemente, Londres y Taipéi firmaron un Acuerdo de Ciencia, Innovación y Tecnología que incluye cooperación entre sus agencias espaciales en tecnologías de comunicaciones satelitales.
La embajadora de facto británica en Taipéi, Ruth Bradley-Jones, afirmó que este tipo de arreglos “indican hacia dónde se dirige la relación e indican a las empresas dónde pueden empezar a construir con confianza”. También definió a Taiwán como un nodo central de las cadenas globales de suministro y una democracia confiable guiada por valores.
Bradley-Jones señaló que Taiwán está próximo a ingresar al grupo de las 20 mayores economías del mundo y consideró que su papel es determinante para la seguridad del Indo-Pacífico. Mencionó nuevos acuerdos en preparación sobre semiconductores, inteligencia artificial y energía limpia, y sostuvo que mantener a Taiwán como tema internacional es relevante para el Reino Unido y Europa.
David Parker, socio director de la firma de asesoría corporativa y riesgo económico Kameido Group en Tokio, afirmó que Japón y sus líderes consideran a Taiwán un socio esencial para la seguridad económica. Esta visión se basa en capacidades complementarias y una creciente coincidencia en intereses estratégicos.
La principal categoría de importaciones japonesas desde Taiwán es la electrónica, en especial los circuitos integrados. A su vez, Taiwán compra a Japón grandes volúmenes de circuitos integrados, maquinaria para fabricar chips, productos químicos de precisión y materiales procesados.
Parker describió estos intercambios como bienes intermedios sofisticados, difíciles de producir, certificar y reemplazar. Como ejemplo de cooperación empresarial estratégica, citó el proyecto Japan Advanced Semiconductor Manufacturing en Kumamoto, respaldado por el Gobierno japonés y liderado por Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC), Sony, Denso y Toyota.
En conjunto, el acuerdo proyectado entre Japón y Taiwán representa un movimiento significativo en la geopolítica económica del Indo-Pacífico, al fortalecer la cadena de valor tecnológica y ofrecer a Taipéi un respaldo adicional frente a las presiones de China. La firma, prevista para finales de año, podría marcar un hito en la integración económica de la región.
Fuente: Infobae