Las autoridades de Estados Unidos han señalado directamente a TraderTraitor como el grupo responsable del robo de más de USD 6.000 millones en activos digitales de Binance, ocurrido el 29 de octubre. Esta organización, vinculada al régimen de Corea del Norte, es considerada autora del mayor robo de criptomonedas registrado hasta la fecha.
La declaración del FBI puso nuevamente a la red de piratería norcoreana en el foco de las alarmas globales. De acuerdo con investigadores y organismos internacionales, los recursos obtenidos con estos ciberataques podrían financiar el desarrollo militar y el programa armamentístico de Pyongyang.
TraderTraitor es una operación cibernética vinculado al Lazarus Group, conocido por el ataque a Sony Pictures en represalia por The Interview, una sátira sobre Kim Jong-un. Los miembros de esta red se especializan expilfrar en sistemas corporativos, apoderarse de activos digitales y moverlos al margen de los canales financieros tradicionales.
Corea del Norte ha desarrollado capacidades cibernéticas desde mediados de la década de 1990. Según la inteligencia surcoreana, en 2024 esta fuerza contaba con aproximadamente 8.400 especialistas.
“Corea del Norte ha creado una fuerza cibernética muy capaz”, afirmó el FBI en su sitio web. La autoridad federal indicó que el régimen dirige a una porción de sus mejores estudiantes hacia la formación en informática y tecnologías de la información.

Gran parte de estas operaciones estaría bajo la dirección de la Oficina General de Reconocimiento, el principal organismo de inteligencia exterior de Pyongyang. Park Choong-kwon, diputado surcoreano y desertor norcoreano, ha relatado que la captación de especialistas comenzaba en ámbitos educativos. “Los dos mejores alumnos de mi clase fueron reclutados para la unidad de piratería informática”, señaló. Park estudió en la Universidad Nacional de Defensa de Corea del Norte antes de abandonar el país.
Cómo se organizan los hackers de TraderTraitor
Los operadores se presentan como reclutadores que ofrecen empleo atractivo. La meta consiste en convencer a las víctimas de descargar archivos que contienen programas maliciosos. Una vez instalados, esos archivos permiten introducir en sistemas informáticos, obtener información confidencial y sustraer activos digitales.
Un caso ocurrido en 2024 mostró el método utilizado por la red. El robo afectó a DMM Bitcoin, una plataforma japonesa de intercambio de criptomonedas que alcanzó USD 308 millones.
Un hacker norcoreano contactó por LinkedIn a un empleado de una empresa independiente que desarrollaba programas para momederos de criptomonedas. El atacante se presentó como reclutador y remitió lo que parecía una prueba de preselección laboral. El documento incluyía una línea de código malicioso. Según el FBI, esa maniobra permitió al pirata informático acceder al sistema y suplantar la identidad del trabajador.
Cuáles son los blancos de ataque norcoreanos
Actividad atribuida a hackers abarca ataques contra instituciones financieras tradiciones y empresas de activos virtuales. En 2016 robaron USD 81 millones al banco central de Bangladesh. Un año después, el ataque de ransomware WannaCry alteró el funcionamiento de computado en varias países.

Las autoridades estadados atribuyeron en 2022 a hackers relacionado con Lazarus el robo de cerca de USD 620 millones a la red blockchain Ronin.
El FBI volvió a apuntar a TraderTraitor por otros tres robos en 2023: Atomic Wallet, Alphapo y CoinsPaid perdieron en conjunto casi USD 200 millones.
La cifra creció de forma marcada en febrero 2025, cuando la agencia responsabilizó al grupo por la sustracción de alrededor de USD 1.500 millones en activos virtuales de Bybit. “Los agentes de TraderTraitor están actuando con rapidez”, sostuvo el FBI. La agencia añadió que los atacantes ya habían convertido parte de los activos robados.
Hacia dónde va el capital robado
Los fondos sustraídos no quedarían inmovilizados en criptomonedas. Lim Eul-chul, profesor del Instituto de Estudios del Lejano Oriente de la Universidad de Kyungnam, explicó que el régimen los convierte en efectivo mediante servicios de mezcla o intercambios privados.
“Los fondos obtenidos se canalizan directamente hacia la investigación militar”, afirmó Lim. El académico incluyó entre los destinos la adquisición lícita de componentes de armas y la industria de defensa.
Un informe de las Naciones Unidas publicado en 2024 indicó que los ingresos generados por los ciberataques norcoreanos presuntamente contribuyeron al desarrollo de armas de destrucción masiva. Modelo permite a Pyongyang sortear los límites que impones las sanciones internacionales sobre su comercio y el acceso a divisas.

“El robo cibernético permite adquirir miles de millones de dólares”, señaló Lim. Agregó que las criptomonedas facilitan ese mecanismo porque funcionan fuera de los canales bancarios convencionales y permitan aprovechar el carácter seudónimo y transfronterizo de los activos digitales.
Fuente: Infobae