IA y cine: el WAIFF aterriza en Buenos Aires con voces de Apple y actores

El World AI Film Festival (WAIFF), un certamen internacional de cine creado con inteligencia artificial que tuvo su origen en Niza y tiene su gran final en Cannes, arrancó su primera edición en Buenos Aires durante la TecWeek 2026. La cita fue en el Centro de Convocaciones y se presentaron 180 trabajos en disputa dentro de la competencia argentina. La jornada tuvo un hilo conductor común entre tres voces disímiles.

“La IA no crea, no hace la película. Detrás de la cámara o de la computadora siempre tiene que haber un humano”, afirmó Marco Landi, fundador y presidente del festival y ex COO de Apple. “Los actores vamos a trabajar siempre”, declaró Juan Leyrado, quien prestó su voz a Sarmiento en los cortos “El Libertador” y “Sarmiento, el Maestro”, producidos con IA y que compiten como finalistas.

Desde el ámbito gubernamental, Hernán Lombardi, ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, calificó al festival como una oportunidad única: “Estamos frente al inicio de una nueva tendencia que está transformando la manera de pensar, de crear y de producir”.

La bicicleta de Steve Jobs

Hernán Lombardi, ministro de Desarrollo Economímico de CABA, y Marco Landi, presidente del World AI Film Festival (WAIFF)

Landi inició la jornada con una anécdota personal. Durante sus años en Apple, le consultó a Steve Jobs cuál era la clave de la innovación, y la respuesta fue una sola palabra: curiosidad. “Sean curiosos, no tengan miedo a los que dicen que la IA va a destruir todo, que va a dejar a las películas sin actores”, instó. “En un mundo tan deshumano como el que vivimos, necesitamos cada vez más historias humanas.”

Para ilustrar el papel de la IA en el cine, recurrió nuevamente a Jobs. Un estudio comparó el gasto energético de distintas especies al moverse: el cóndor resultó ganador y el humano quedó tercero, hasta que le dieron una bicicleta y escaló al primer lugar. “La inteligencia artificial es esa bicicleta. Nos ayuda a ser más veloces, pero la creatividad va a ser siempre de las mujeres y de los hombres.”

El expresidente de Apple Marco Landi expone ante el público durante el festival de cine de inteligencia artificial WAIFF en la ciudad de Buenos Aires.

Lombardi complementó la idea desde su rol en la gestión. “Que 180 creadores hayan confiado en esta iniciativa demuestra el enorme potencial que tiene Buenos Aires para ser protagonista de esta transformación”, aseveró.

La IA, subrayó, “nos abre una oportunidad gigantesca para democratizar la creatividad, potenciar el talento y generar nuevas oportunidades de desarrollo”. Hoy en día, “un chico con un celular” puede ejercer una enorme creatividad sin requerir una superproducción.

Primero la voz, después la imagen

Al mediodía, Leyrado y Opy Morales, director de Estrategia de IA y Operaciones Editoriales Regionales y responsable de la idea y dirección general de los cortos, presentaron el caso de “El Libertador”, que recrea el encuentro entre San Martín y Sarmiento en Francia en 1846, con Arturo Puig dando voz a San Martín. Ese corto y “Sarmiento, el Maestro”, con Carla Peterson, son finalistas en la categoría Documental; “25 de Mayo de 1810”, el primero de la saga, compite en Cortometraje. Todos surgieron del equipo VisualesIA, creado hace dos años sin intervención de productoras externas.

Juan Leyrado remarcó que la tecnología carece de memoria emotiva y defendió la continuidad del trabajo de los actores.

Leyrado solicitó intervenir “como actor” y fue directo al punto que más le interesaba. Los actores están habituados a doblar sobre una imagen ya filmada, pero aquí fue al revés. “Morales, junto con el director y con todo el equipo, primero nos grabó a nosotros y después, a partir de nosotros, empezó a trabajar en la imagen de aquel personaje que estamos interpretando”, relató. “No es el sincro nada más, que eso ya se venía haciendo. Es la emoción que el actor pone en el trabajo y cómo es rescatada con la imagen de un personaje creado por la inteligencia artificial.”

Su conclusión fue la frase del día: “La inteligencia artificial estaba, en ese caso, al servicio de la interpretación, que es lo que le iba a dar el corazón al personaje”.

Morales explicó por qué se optó por ese enfoque. Después de “25 de Mayo de 1810”, producido íntegramente con IA, decidió no repetir la fórmula: “¿Qué valor le estoy aportando si esto es cien por ciento IA?”. La respuesta fue convocar a grandes actores argentinos para que la tecnología se adaptara a ellos, una apuesta que Daniel Hadad, fundador y CEO de la empresa y productor ejecutivo de los cortos, respaldó desde el inicio. “Yo quería que la IA se monte en el proceso actoral del actor y no al revés. Nosotros respetamos los tiempos de la respiración de Juan.”

Marco Landi definió a la inteligencia artificial como una herramienta que acelera los procesos pero mantiene la creatividad en manos humanas.

Donde Landi mencionó la bicicleta, Morales mencionó el croma, el fondo verde de la televisión de donde proviene. “Los escenógrafos no desaparecieron, el cine no se hizo todo en croma. Esto es lo mismo: una herramienta más que va a permitir crear tomas que no se hubiesen podido financiar nunca, sobre todo en la Argentina.”

Y agregó que nada de eso sirve sin una historia: “El contenido es rey. Si no hay una buena idea, un guionista atrás, una buena parte actoral, no hay nada.”

Lo que más lo conmovió fueron las maestras que proyectaron “25 de Mayo de 1810” en sus aulas: que los chicos “puedan ver a nuestros próceres más allá de la figurita o el bronce, humanamente interpretados”.

Leyrado no eludió el miedo que Landi había mencionado más temprano. “Aparece como algo que da susto a veces. Uno dice: bueno, pero entonces no van a trabajar los actores, ¿cómo será? Los actores vamos a trabajar siempre.” Lo que el actor puede ofrecerle a la IA, señaló, es su caja de herramientas: “La memoria emotiva, la memoria sensorial. Eso es nuestro”. Y se reservó el último gesto.

Martina Magaldi, jefa de Gabinete de la Dirección de Industrias Creativas del Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, el actor Juan Leyrado y Sabrina Slauscius, de la Dirección General de Industrias Creativas, Audiovisuales y Software del Ministerio de Desarrollo Económico porteño.

Había consultado a una inteligencia artificial sobre esa memoria emotiva y leyó la respuesta en voz alta: “La inteligencia artificial no posee memoria emotiva ni sentimientos reales. Lo que simula es una ilusión técnica de continuidad”.

Levantó la mirada y cerró: “Esto hace a que esté bien que estemos presentes también en esos proyectos y que haya trabajo para todos”.

Acompañaron la jornada Nahuel Celerier, subsecretario de Políticas Productivas; Sabrina Slauscius, directora general de Industrias Creativas, Audiovisuales y Software; y Martina Magaldi, jefa de Gabinete de esa dirección, todos por el Ministerio de Desarrollo Económico porteño.

Fuente: Infobae

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