Canadá y la Unión Europea (UE) inician este jueves en Montreal una cumbre destinada a fortalecer sus vínculos políticos y económicos, en medio de las tensiones comerciales generadas por los aranceles del presidente Donald Trump y la incertidumbre sobre las relaciones transatlánticas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, adelantó que se evaluará la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer miembro asociado del bloque comunitario.
Von der Leyen presentó la propuesta el miércoles, tras su llegada a Montreal, señalando que los diálogos permitirán explorar una nueva forma de vinculación entre Ottawa y Bruselas. Cabe destacar que la figura de miembro asociado no está contemplada en los tratados de la UE, y algunos países del bloque lograron que el término fuera retirado de un comunicado conjunto previsto para la cumbre.
A pesar de las objeciones, la funcionaria europea mantuvo su postura y afirmó que ambas partes iniciarán conversaciones para analizar cómo otorgar a Canadá ese estatus pionero.
“Nuestra ambición es construir la asociación más estrecha que hayamos tenido con un país no europeo”, declaró Von der Leyen. Y añadió: “Un nuevo capítulo de nuestra historia compartida comienza en Montreal”.
Esta iniciativa surge en un contexto donde Canadá y la UE buscan reforzar sus lazos ante las decisiones comerciales de Trump y sus críticas a socios tradicionales de Estados Unidos. Los aranceles estadounidenses impactaron sectores clave de la economía canadiense, mientras que las repetidas amenazas del presidente de anexar a su vecino del norte generaron malestar en la población canadiense.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, abogó por reducir la dependencia de Estados Unidos y alertó sobre la falta de garantías en los compromisos de la administración Trump. Según sus declaraciones, el Gobierno estadounidense a veces firma acuerdos “con lápiz”, una metáfora con la que puso en duda la confiabilidad de sus compromisos.
“El mundo es más peligroso y está más dividido. En respuesta, Canadá y la Unión Europea están aprovechando las fortalezas de cada uno”, declaró el primer ministro, quien adelantó la construcción de “una alianza nueva y ambiciosa”.
La UE también ha sido blanco de aranceles estadounidenses y de críticas de Trump y sus aliados contra líderes europeos. En este escenario, Von der Leyen indicó que el bloque desea profundizar relaciones con socios considerados confiables.
“Parece natural empezar por Canadá”, afirmó la presidenta de la Comisión Europea.
Cooperación en comercio, energía e inteligencia artificial
Canadá y la UE ya cuentan con un acuerdo de libre comercio, aunque su implementación no está completa. Las autoridades canadienses señalaron que las empresas buscan nuevas oportunidades en Europa para mitigar las pérdidas causadas por los aranceles estadounidenses.
Un funcionario europeo, que habló bajo condición de anonimato con la agencia AFP, explicó que la nueva asociación podría implicar una mayor coordinación en áreas como clima, energía e inteligencia artificial. El esquema permitiría que Ottawa participe en programas comunitarios y establecería una estructura de gobernanza conjunta.

La iniciativa abriría más posibilidades de participación de Canadá en actividades institucionales europeas. El país recibió recientemente invitaciones para asistir a cumbres de la UE y a reuniones ministeriales.
Otro punto clave será el acceso a minerales críticos necesarios para tecnologías de transición energética. Canadá posee importantes reservas de estos recursos, empleados en productos como baterías y aerogeneradores, que Europa actualmente obtiene mayoritariamente de China.
No obstante, el desarrollo de la minería canadiense requiere fuertes inversiones en infraestructura. En este marco, la cumbre podría sellar un acuerdo que permita al Banco Europeo de Inversiones respaldar proyectos canadienses de minerales críticos.
La agenda incluye avances en comercio digital. Se espera que durante la reunión en Montreal se presente un acuerdo para facilitar las transacciones en línea y reducir sus costos.
Un borrador inicial de la declaración conjunta también contemplaba una cooperación más estrecha en infraestructura y regulación de inteligencia artificial. Estos temas forman parte de las áreas donde ambas partes buscan coordinar políticas y ampliar relaciones económicas.
Fuente: Infobae