Las condiciones climáticas asociadas al fenómeno El Niño están causando estragos en la campaña de arándanos peruanos. Las alteraciones durante la floración, las altas temperaturas y las lluvias han afectado el desarrollo del fruto, disminuyendo su firmeza y complicando tanto la cosecha como el traslado hacia los mercados internacionales.
Gabriel Herrera, CEO y fundador de Estco Foods Perú y Estco Foods LLC, advirtió que la producción de este año podría situarse alrededor de un 40% por debajo de lo habitual. Ante este escenario, la compañía ha decidido modificar su estrategia logística para preservar la calidad de la fruta durante los envíos.
El Niño afecta la floración y la firmeza del arándano
Herrera explicó a Fresh Plaza que las condiciones climáticas han perjudicado el desarrollo de las flores. “La flor no ha podido concentrar almidones, lo que ha provocado mucho aborto de botones florales”, señaló, al describir uno de los factores detrás de la menor producción.
Las altas temperaturas aceleran la maduración, mientras que las lluvias pueden manchar los frutos y dejarlos fuera de los estándares exigidos para la exportación. Estos factores comprometen tanto el volumen cosechado como la proporción de fruta que puede comercializarse en los mercados externos.
Estco Foods suspende envíos marítimos y traslada su carga por avión
La menor firmeza de los frutos llevó a Estco Foods a detener temporalmente los despachos marítimos y optar por el transporte aéreo. “Nosotros ya paramos marítimos, vamos a parar dos semanas más, y de ahí todo se va aéreo”, indicó Herrera.
El ejecutivo precisó que la firmeza ideal del arándano debería rondar el 78%, pero actualmente se encuentra entre el 70% y el 75%. “Dos semanas más, eso no aguanta”, afirmó, en referencia a la dificultad de mantener la fruta en buenas condiciones durante trayectos prolongados.
Los envíos marítimos suelen requerir entre 35 y 40 días de tránsito. Cuando la fruta presenta menor firmeza, la empresa debe priorizar recorridos cortos, como los traslados terrestres a Colombia, Brasil o Panamá, aunque estos mercados ofrecen precios más bajos.
“Además, la necesidad de cosechar más rápido para llenar contenedores deja menos margen de conservación”, explicó Herrera. La presión por completar la carga reduce el tiempo disponible para mantener el producto en condiciones óptimas.

La demanda supera la oferta y los precios del arándano suben
La situación productiva coincide con un periodo favorable para la comercialización peruana. Chile, Argentina y Estados Unidos ya terminaron sus temporadas, por lo que el país dispone de una ventana de entre ocho y diez semanas para abastecer a los compradores internacionales.
“Los precios no paran de subir semana a semana. Todo el mundo está hambriento por el arándano”, sostuvo Herrera. Según el empresario, la demanda supera la oferta disponible, lo que impulsa las cotizaciones en el mercado.
Rusia y Turquía destacan por los precios y las condiciones de pago, de acuerdo con el ejecutivo. En el caso ruso, explicó que la limitada disposición de los proveedores a vender grandes volúmenes permite obtener sobreprecios. También mencionó que algunos compradores pagan por adelantado contra la orden de compra.
La genética eleva el rendimiento, pero aumenta la competencia por trabajadores
Las mejoras genéticas han transformado la productividad del cultivo en Perú. Herrera indicó que los rendimientos, que antes rondaban las 8 toneladas por hectárea, ahora pueden alcanzar entre 26 y más de 30 toneladas, sin incrementar la densidad de plantas. Este avance se relaciona con variedades de frutos más robustos y adaptados al clima local, una evolución que también se observa en la palta y la uva.
Otro desafío aparece durante noviembre y diciembre, cuando coinciden las campañas de arándano, uva, mango, espárrago y limón. La demanda de trabajadores aumenta en ese periodo y genera competencia entre las empresas agrícolas.
“Son cinco productos que pelean mucho la mano de obra”, advirtió Herrera. Añadió que parte de los trabajadores del campo se ha trasladado al sector construcción, donde recibe una remuneración mayor por jornada.
Menor volumen podría aliviar la presión sobre los fletes aéreos
Pese a que el transporte aéreo resulta más costoso que el marítimo, Herrera no prevé un aumento adicional de los fletes. Su expectativa es que la reducción del volumen de arándanos y de otros productos disminuya la saturación de la carga aérea durante la campaña.
“Yo creo que se va a mantener igual que otros años, pero no va a ser tan difícil sacar el producto”, concluyó el fundador de Estco Foods. La evolución de la calidad de la fruta y la disponibilidad de transporte serán determinantes para los despachos de las próximas semanas.
Fuente: Infobae