La guerra en Yemen escaló este miércoles con un nuevo ataque de los rebeldes hutíes contra el aeropuerto internacional de Adén, sede del ejecutivo reconocido por la comunidad internacional. Según el portavoz de las Fuerzas Armadas yemeníes, coronel Majid Abdullah al Nuzaili, fueron lanzados dos misiles balísticos que hirieron a varios civiles. Horas antes, la cadena rebelde Al Masirah había denunciado que la aviación saudita causó la muerte de 14 personas y heridas a otras 15 (entre ellas mujeres y niños) en bombardeos contra un mercado y una gasolinera en la provincia de Al Jawf, en el norte del país.
Ninguna fuente independiente ha corroborado esas cifras. Al Nuzaili no detalló el número de heridos en Adén, pero informó de daños materiales y calificó este como el sexto ataque contra el aeródromo en lo que va de mes. De acuerdo con la Autoridad de Aviación Civil yemení, los misiles cayeron directamente sobre la pista de aterrizaje. Tras el incidente, el aeropuerto fue cerrado hasta nuevo aviso.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, había lanzado dos advertencias previas exigiendo la evacuación del recinto. En un mensaje publicado en Telegram, escribió:
“Nuestras fuerzas armadas piden a los presentes en el aeropuerto de Adén que lo evacuen de inmediato por la presencia de un avión militar de carga perteneciente al enemigo saudita, que transporta armas para matar a los hijos del pueblo yemení”.
Una fuente policial en Adén declaró a AFP que el primer misil cayó dentro del perímetro poco antes de esa advertencia, con el avión saudita en tierra. La aeronave no fue alcanzada y despegó minutos después. Otro uniformado precisó que el segundo proyectil impactó en una zona controlada por fuerzas sauditas dentro del aeropuerto.
Una cadena de ataques en octubre
Adén ha sido blanco de múltiples agresiones desde principios de mes. El 7 de octubre, dos misiles y varios drones cayeron cerca de la pista momentos antes de que aterrizara un vuelo de la aerolínea estatal Yemenia procedente de El Cairo; la nave fue desviada a Yeda, según informó el Ministerio de Transporte. El 15 de octubre, cinco misiles alcanzaron el palacio presidencial de Al Maashiq y mataron a cinco personas. Al día siguiente, dos proyectiles cayeron a unos 500 metros de un avión que se alistaba para despegar, de acuerdo con el ministro de Información Moammar al Eryani. El 21 de octubre, el Ejército denunció un misil contra Adén y otros tres contra el aeropuerto de Al Rayyan, en Mukalla.

Arabia Saudita intervino en Yemen en 2015 al mando de una coalición militar, meses después de que los hutíes tomaran Saná. Desde entonces controla el espacio aéreo de las zonas rebeldes. La tregua negociada por la ONU entró en vigor en abril de 2022 y expiró el 2 de octubre de ese año sin que las partes acordaran prorrogarla, aunque la calma se mantuvo de hecho hasta julio de este año.
El 3 de julio, un avión de la aerolínea iraní Mahan Air (sancionada por Estados Unidos) aterrizó en Saná sin permiso del Gobierno para llevar a Teherán a una delegación hutí. La delegación asistió al funeral del líder supremo Alí Khamenei, asesinado durante la guerra que estalló en febrero con los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán. El 13 de julio, cuando el aparato regresaba, un ataque dañó la pista del aeropuerto de Saná y obligó a desviarlo a Hodeida. El Gobierno yemení reivindicó la operación; los hutíes culparon a Arabia Saudita y el 20 de julio declararon un bloqueo contra sus barcos en el mar Rojo.
El 10 de septiembre, los rebeldes tomaron la ciudad portuaria de Moca. Al día siguiente controlaban el resto de la costa yemení del mar Rojo y la isla de Perim, situada en el estrecho de Bab el Mandeb, paso obligado del tráfico marítimo entre el canal de Suez y el océano Índico. A principios de octubre, las fuerzas gubernamentales lanzaron una contraofensiva con apoyo aéreo de la coalición para recuperar ese litoral. El 9 de octubre, el enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, declaró ante el Consejo de Seguridad que el país había vuelto a una “guerra a gran escala”.
La guerra también alcanzó territorio saudita. El 10 de octubre, un misil que la coalición atribuyó a los hutíes impactó en el aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad y mató a 12 personas, según la Autoridad General de Aviación Civil del reino. La cifra ascendió a 13 cuando falleció uno de los 309 heridos. Los rebeldes han reivindicado además ataques contra instalaciones petroleras del primer exportador mundial de crudo.
Con el cierre de Adén, los civiles yemeníes que viajan al extranjero por tratamientos médicos, estudios o reunificación familiar dependen de los aeropuertos de Sayun, en la provincia oriental de Hadramaut, y de Riyan, en Mukalla, que mantiene vuelos a El Cairo. El portavoz hutí Saree advirtió el 24 de octubre en la red social X que el aeropuerto de Adén sigue siendo un “objetivo militar”.
Fuente: Infobae