Copa romana que cambia de color inspira escultura en Sheffield

Una copa de la época romana, con la asombrosa capacidad de cambiar su color de verde a rojo según la incidencia de la luz, ha servido de inspiración para una escultura contemporánea. Esta pieza estará expuesta del 6 al 15 de noviembre en la Galería Millennium de Sheffield.

La obra emplea un material creado por la Universidad de Sheffield. Sus investigadores consiguieron replicar de manera consistente el efecto cromático de la Copa de Licurgo, un recipiente romano datado en el siglo IV que se encuentra en el Museo Británico.

En su versión original, el vaso presenta un tono verde jade si la luz se refleja sobre su superficie, pero se vuelve rojo rubí cuando la iluminación lo cruza desde el lado opuesto.

Este fenómeno ha intrigado a historiadores y artesanos del vidrio por cientos de años, pues depende de la composición del material y de las técnicas de fabricación. El grupo de la universidad aclara que no ha logrado reproducir cada detalle del proceso usado por los artesanos romanos.

Lo que sí han conseguido es elaborar una mezcla que genera un efecto visual similar y en la cantidad necesaria para dar forma a una pieza artística actual. Este experimento ayuda a analizar cómo partículas metálicas microscópicas alteran el comportamiento de la luz al atravesar el vidrio.

La escultura acercará al público el efecto de la copa romana

La obra se exhibirá dentro del Festival de la Mente organizado por la Universidad de Sheffield. Asistentes podrán observar la transición de color bajo una iluminación dispuesta para ese propósito.

El artista Elliot Walker reemplazó el globo del Atlas Farnesio por una copa para concebir el diseño de la nueva obra (YouTube/@sheffieldplayer)

El artista del vidrio Elliot Walker fue el encargado de crear la escultura empleando la fórmula experimental desarrollada por el equipo universitario.

Su diseño combina aspectos de la narrativa visual de la Copa de Licurgo con la escultura del Atlas Farnesio. Según informó la universidad, Walker sustituyó el globo que porta la figura clásica por una copa.

“Es muy raro tener la oportunidad de trabajar con vidrio desarrollado a partir de mezclas y recetas antiguas”, declaró Elliot Walker, artista del vidrio y creador de la escultura, de acuerdo con lo informado por la Universidad de Sheffield.

Nanopartículas de oro y plata alteran los colores que pasan por el vidrio

La Copa de Licurgo está hecha de vidrio dicroico, capaz de exhibir distintos colores según la forma en que recibe la luz. En este ejemplo, el verde se manifiesta cuando la luz rebota en la superficie, y el rojo cuando la iluminación atraviesa el objeto.

Las nanopartículas de oro y plata reducen el paso de los tonos azules y verdes para dejar pasar los colores rojizos en el vidrio (YouTube/@sheffieldplayer)

Los investigadores atribuyen este comportamiento a cantidades ínfimas de oro y plata. Bajo ciertas condiciones de producción, estos metales generan nanopartículas —partículas tan diminutas que alteran la luz de forma diferente a los objetos observables a simple vista.

Algunos tonos son bloqueados o dispersados, mientras que otros logran atravesar el material. La Universidad de Sheffield señaló que estas partículas son miles de veces más pequeñas que un grano de arena.

Cuando la luz atraviesa el vidrio, el oro y la plata reducen el paso de los tonos azules y verdes, por lo que se intensifican los rojos y anaranjados.

Con luz reflejada, las partículas producen una dispersión diferente, dando al material un aspecto verde opaco.

La Copa de Licurgo es el único vaso jaula romano conocido que posee esta cualidad, de acuerdo con la información de la institución. Se denomina vaso jaula a un recipiente cuya decoración conforma una armazón de vidrio alrededor de la pared central.

La Copa de Licurgo es el único vaso jaula romano conocido con la propiedad de alternar colores según la luz que recibe (YouTube/@sheffieldplayer)

Pruebas con hornos y niveles de oxígeno dieron con la mezcla adecuada

La técnica Lisa Hollands, de la Escuela de Ingeniería Química, de Materiales y Biológica de la Universidad de Sheffield, colaboró con Caroline Jackson, profesora y experta en vidrio de la época romana.

Ambas revisaron el conocimiento disponible sobre la fabricación de vidrio en la antigüedad y prepararon una base con materiales actuales que intentaba acercarse a los posibles componentes originales.

El proyecto surgió después de que Christina Metcalfe, directora de una iniciativa sobre luz y materiales innovadores, planteara replicar el efecto para un festival que se realizará en 2025.

El equipo ensayó distintos hornos, materias primas y niveles de oxígeno. En algunas pruebas también se añadió azúcar.

El equipo científico de la Universidad de Sheffield ensayó con hornos, niveles de oxígeno y azúcar para recrear el efecto visual del material (YouTube/@sheffieldplayer)

“Sabía que fabricar un vidrio de este tipo probablemente sería una tarea compleja, porque no basta con añadir nanopartículas al vidrio”, señaló Lisa Hollands, técnica de la Escuela de Ingeniería Química, de Materiales y Biológica de la Universidad de Sheffield, de acuerdo con el comunicado oficial.

Las pruebas permitieron obtener la composición deseada. La universidad describe el resultado como una reproducción del efecto visual, no como una comprobación definitiva de la receta precisa empleada por los romanos.

El proyecto enlaza la recreación histórica con otras investigaciones

El nuevo material tendrá un uso decorativo y educativo dentro de la escultura. La universidad también vincula el conocimiento adquirido con estudios sobre materiales fotónicos, creados para controlar el comportamiento de la luz.

El conocimiento sobre la formación de cristales en este vidrio aporta datos para el desarrollo de recipientes para residuos radiactivos (YouTube/@sheffieldplayer)

Además, el comunicado lo vincula con la investigación de vidrios para contener desechos radiactivos.

En ese campo, conocer las condiciones que favorecen la formación de cristales en el material puede contribuir al diseño de contenedores capaces de almacenar desechos complejos de manera segura.

Esa posible aplicación no es un resultado directo de la escultura, sino un camino de investigación que puede beneficiarse de lo aprendido en el experimento. Tras su exhibición en la Galería Millennium, la obra se instalará de forma permanente en el Museo del Vidrio Turner.

Fuente: Infobae

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