Calles convertidas en ríos y hasta tres horas para volver a casa: el aguacero trastocó Guayaquil

La intensa lluvia de la tarde de este lunes 26 de octubre puso en apuros a los guayaquileños. Muchos aún almorzaban en el centro de la ciudad, alrededor de las 14:00, cuando el cielo se cubrió de nubes negras. Oscureció como si fueran las 18:30. Los locales encendieron las luces para no quedar en tinieblas.

Todo ocurrió en cuestión de minutos. Gruesas gotas comenzaron a caer y empaparon a peatones y trabajadores. El pronóstico anticipaba probabilidad de lluvia para la tarde, pero el aguacero, aunque breve, fue intenso y se extendió por toda la urbe. Algo completamente atípico para este mes.

El caos llegó con la acumulación de agua. Las afectaciones no se limitaron a zonas de Sauces, Urdesa y Alborada, como suele ocurrir, sino que alcanzaron a más sectores. Primero 10, 20, 30. La lista sumaba más 60 lugares afectados hasta las 21:00.

Tramos de la vía a Daule, la avenida del Bombero de los Ceibos y la vía a la costa se convirtieron en ríos. Varios vehículos quedaron varados, rodeados de agua y casi sin posibilidad de avanzar.
Algunos conductores se detuvieron a un costado de la vía para esperar a que bajara el nivel; otros se arriesgaron a cruzar los tramos inundados, con la posibilidad de quedarse atascados.
Los Ceibos fue una de las zonas afectadas. Varias calles quedaron cubiertas de agua, como piscinas. El caudal que descendió desde la zona de la vía Perimetral contribuyó a la inundación.
Los planteles educativos tampoco escaparon a las afectaciones. El agua ingresó a las aulas, hubo filtraciones y los expresos escolares tuvieron problemas para avanzar con los estudiantes que salían de clases. Algunos padres reportaron que sus hijos recién llegaron a casa entre las 17:00 y las 18:00, tras largos periplos.
Gilda Alcívar, ministra de Educación, anunció en su cuenta de X, a media tarde, que se anticipaba la salida de la jornada vespertina y se suspendía la nocturna.
A las 17:30, cuando muchos terminaban su jornada laboral, las dificultades persistían. Miles de trabajadores que salían de oficinas y locales comerciales encontraron obstáculos para regresar a sus hogares.

No había buses suficientes ni aparecían los taxisruta que se han apoderado del centro para socorrer a los trabajadores. “Están botadas las unidades, sin poder avanzar”, decían las mujeres que organizan las filas de pasajeros.
En las paradas improvisadas de taxisruta de la avenida 9 de Octubre, Escobedo y Centenario se acumularon decenas de personas a la espera de unidades que no estaban disponibles. A las 19:00 aún se observaba a usuarios angustiados por unidades.
Los vehículos solicitados mediante aplicaciones, en tanto, registraban tarifas elevadas. De 20 a 25 dólares por carreras del centro a la autopista o la Joya. En redes sociales, algunos usuarios contaron que tardaron entre dos y tres horas en llegar a casa en medio del caos.
Jonathan Cedeño, coordinador de la carrera de Oceanografía de la ESPOL, señaló en radio Centro que lo que se vivió durante la jornada de hoy fue una lluvia de características muy fuertes.

El especialista mencionó que entre las 14:00 y las 15:00 de hoy cayeron 63 milímetros de lluvia por hora, lo que, según los estándares de la Organización Meteorológica Mundial, corresponde a una lluvia torrencial.
Franklin Ormaza, oceanógrafo que sigue la evolución de El Niño, señaló que ninguno de los estudios realizados había pronosticado la intensidad de las lluvias que soporta actualmente la ciudad.
Advirtió que las precipitaciones continuarán durante la noche, aunque podrían disminuir ligeramente. “Esto va a seguir”, señaló el experto. “Tormenta “GYE 26-10” así puede quizá ser recordad en el futuro», escribió luego en su cuenta de X.

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