Aula Digital incorporará inteligencia artificial y seguimiento académico para 2,8 millones de estudiantes

Una tarea que se entrega en línea, una clase que puede continuar a distancia o una herramienta de inteligencia artificial que ayuda a explorar nuevos conocimientos son algunas de las posibilidades que la tecnología abre para la educación. El reto es que esos recursos lleguen a las aulas y se conviertan en herramientas útiles para docentes y estudiantes. En Ecuador, el Gobierno impulsa Aula Digital, un proyecto que busca incorporar aplicaciones educativas, centralizar información y facilitar el seguimiento del aprendizaje de 2,8 millones de estudiantes del sistema público.

La ministra de Educación, Deporte y Cultura, Gilda Alcívar, explicó que la iniciativa forma parte de un proceso de transformación digital previsto entre 2026 y 2029, mediante un acuerdo con Google Education y la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT). El proyecto contempla una inversión gubernamental de $ 50 millones, de los cuales $ 8,5 millones se ejecutarán en 2026.

La cobertura prevista incluye a 2,8 millones de estudiantes, 165.000 docentes, 10.000 servidores públicos y los 54 institutos superiores tecnológicos públicos. El plan busca integrar herramientas para el trabajo pedagógico y administrativo, además de facilitar el acceso a información sobre las actividades escolares y el rendimiento académico.

Inteligencia artificial y seguimiento académico
Aula Digital contempla herramientas como Google Classroom, Google Meet y Google Drive, además de Gemini y Gemini Notebook. Estas aplicaciones permitirán organizar actividades educativas, compartir documentos y realizar encuentros virtuales, mientras que las herramientas de inteligencia artificial forman parte de los recursos que se busca incorporar al entorno de aprendizaje.

Google Meet permitirá realizar clases y encuentros virtuales; Drive servirá como repositorio de documentos y materiales, y Classroom facilitará la organización de clases y tareas. La plataforma también contempla módulos para que los docentes asignen actividades y registren calificaciones.

Según explicó Alcívar, la intención es que la información académica pueda gestionarse desde un entorno centralizado. Esto permitiría consultar datos sobre el desempeño de los estudiantes y facilitar el seguimiento de los procesos educativos. La información podría utilizarse para identificar necesidades de apoyo y dar continuidad a planes de mejora del aprendizaje.

La propuesta también busca facilitar el trabajo administrativo y la organización de los datos que utiliza el sistema educativo. La ministra vinculó esta transformación con los cambios curriculares y la necesidad de contar con información que permita observar el avance académico de los alumnos.

Las cuentas se entregarán hasta finales de noviembre
El despliegue de Aula Digital comenzó con estudiantes de bachillerato y de los institutos superiores tecnológicos públicos. De acuerdo con Alcívar, hasta el 23 de octubre se habían entregado 650.000 cuentas para estudiantes de esos niveles.

La previsión del Ministerio es completar la distribución de las cuentas restantes hasta finales de noviembre de 2026, con el objetivo de alcanzar a los 2,8 millones de estudiantes contemplados en el proyecto.

Las cuentas estarán vinculadas con el dominio institucional del sistema educativo. Este mecanismo forma parte de las medidas planteadas para administrar el acceso a las aplicaciones y limitar el uso de la plataforma a los usuarios autorizados.

El plazo anunciado constituye uno de los principales hitos del despliegue. No obstante, la entrega de cuentas y la utilización efectiva de todas las herramientas son etapas distintas: la cobertura digital deberá acompañarse de equipos, conexión a internet y capacitación para que los recursos puedan incorporarse a las actividades cotidianas de las instituciones.

Gilda Alcívar, ministra de Educación, Deporte y Cultura, del gobierno de Daniel Noboa. Alfredo Cárdenas/ EL UNIVERSO. Foto: Alfredo Cárdenas.
Seguridad y protección de los estudiantes
La plataforma contempla controles de acceso para proteger a los usuarios, especialmente a niños y adolescentes. Entre los aspectos mencionados por la ministra están los “perfiles diferenciados” y las “capas de seguridad institucional, protección de datos y control de contenidos”.

Estos mecanismos buscan organizar el acceso según el tipo de usuario y las necesidades del entorno educativo. La intención es que las herramientas estén disponibles dentro de un espacio institucional controlado, en el que los estudiantes puedan utilizar los recursos correspondientes a su nivel educativo.

El resguardo de la información es relevante porque el proyecto prevé centralizar datos relacionados con las actividades escolares y el rendimiento académico. Su implementación requiere administrar los accesos y proteger la información de estudiantes, docentes y servidores públicos.

La incorporación de herramientas digitales también demanda orientación para que los usuarios conozcan sus funciones y las utilicen de manera adecuada. En el caso de la inteligencia artificial, el desafío incluye integrar estos recursos a los procesos educativos sin perder de vista los objetivos pedagógicos.

La conectividad rural, uno de los principales desafíos
La implementación de Aula Digital depende de que los establecimientos cuenten con equipos y conexión a internet. Las limitaciones de conectividad en las zonas rurales representan uno de los desafíos para que las herramientas puedan utilizarse de forma regular.

Alcívar señaló que existe un proyecto de $ 39,58 millones destinado a tecnología y conectividad para escuelas rurales, incluidas instituciones unidocentes, bidocentes y pluridocentes. Esta inversión busca fortalecer las condiciones para que los establecimientos puedan incorporar recursos digitales a sus actividades.

Durante 2026 se han entregado 730 kits tecnológicos y 6.360 computadoras para instituciones educativas rurales. Estas entregas forman parte de las acciones orientadas a ampliar el equipamiento disponible en las escuelas.

A ese trabajo se suma una inversión de $ 1,5 millones para extender la conectividad mediante internet satelital. El plan contempla llegar a 1.670 instituciones educativas a través de la articulación entre CNT y Starlink.

La estrategia también incluye 827 puntos digitales impulsados por el Ministerio de Infraestructura y Telecomunicaciones. Estos espacios comunitarios disponen de computadoras y acceso a internet y pueden facilitar el uso de herramientas digitales en zonas donde la conectividad es más limitada.

El equipamiento y el acceso a internet son condiciones necesarias para que las cuentas y aplicaciones puedan utilizarse en las aulas. Por eso, el avance del proyecto no dependerá únicamente del número de usuarios registrados, sino también de las posibilidades reales de acceso de cada institución. (I)

fuente el universo

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