Francia enfrenta nueva ola de protestas con fuerte despliegue policial

Desde temprano, las fuerzas del orden en Francia comenzaron a utilizar gases lacrimógenos para disolver concentraciones no autorizadas. Este sábado, el país europeo experimenta nuevas jornadas de movilización social protagonizadas por chalecos amarillos, estudiantes y sindicatos, exactamente una semana después de los disturbios que sacudieron a la nación.

La administración de Emmanuel Macron enfrenta una fuerte presión para impedir que se repitan las escenas de caos de la semana pasada, las cuales generaron numerosos comentarios entre líderes extranjeros.

“Seremos intransigentes”, afirmó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, al detallar el operativo de seguridad: 70.000 agentes, unidades policiales de élite, soldados de la misión de vigilancia Sentinelle, así como blindados de la gendarmería, helicópteros y drones.

Cientos de franceses se movilizaron en Orleans (REUTERS/Stephanie Lecocq)

Las autoridades responsabilizan de los desórdenes a “grupúsculos de ultraizquierda” -antifascistas, anarquistas y anarco-autónomos-, a quienes se habrían sumado “delincuentes oportunistas”, especialmente jóvenes provenientes de los suburbios urbanos, para saquear comercios.

Para recuperar el control, desde el lunes se han implementado toques de queda nocturnos en barrios de las principales ciudades y se prohibieron las protestas, salvo aquellas solicitadas por actores “legítimos”, según Macron, como los sindicatos.

Además de Francia, se esperan importantes movilizaciones este sábado en Albania, Italia y España, en un contexto de inquietud juvenil, preocupación por el costo de vida y descontento con los gobiernos.

A continuación, el relato minuto a minuto de una nueva jornada de protestas en Francia y Europa:

Los “chalecos amarillos” convocan a una nueva manifestación

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El movimiento de los Chalecos Amarillos de Francia, que ha sido clave en la organización de las protestas que agitan al país, convocó el sábado a nuevas movilizaciones para el 31 de octubre.

Los organizadores llamaron a realizar nuevas concentraciones y una sentada frente al Parlamento y los ayuntamientos de todo el territorio, denunciando la “deriva autoritaria” del presidente Emmanuel Macron e instando a los ciudadanos a defender las “libertades públicas”.

Los integrantes del movimiento de los Chalecos Amarillos, de base mayoritariamente rural, se mostraron indignados y se negaron a acatar la orden de la policía de París de modificar a última hora la ruta autorizada para una marcha organizada por sindicatos el sábado, trasladándola a las afueras de la capital.

El próximo sábado, “protestaremos por la libertad de protestar y por todas nuestras libertades”, declaró a los medios en la plaza de la Bastilla de París, lugar de partida original de la marcha, un coordinador de los Chalecos Amarillos.

Los primeros disturbios del día se registraron en Lyon

Los franceses vuelven a salir a las calles una semana después de las violentas protestas que dejaron más de dos mil detenidos y cientos de heridos (REUTERS/Pedro Nunes)

En esa ciudad, las fuerzas de seguridad lanzaron en la mañana granadas de gases lacrimógenos para dispersar a un grupo de aproximadamente 150 personas que intentaban bloquear el tráfico en un sector donde las autoridades habían prohibido las concentraciones.

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Comercios cerrados

Varios comercios cerraron para evitar ser víctimas de nuevos hechos de violencia (REUTERS/Lisi Niesner)

Ante las nuevas protestas, muchos comerciantes protegieron las vitrinas de sus negocios con tablones de madera, algunos prevén no abrir y otros defenderán ellos mismos sus establecimientos de posibles actos vandálicos.

El sábado pasado, casi 3.000 tiendas resultaron afectadas en Francia.

“Sobre el terreno he visto bates de béisbol, barras de hierro y escopetas de caza”, advirtió el presidente de las Cámaras de Comercio e Industria de Francia, Alain Di Crescenzo, quien instó a “bajar la persiana” y a “dejar actuar a la policía”.

Los museos parisinos del Louvre, Orsay y Picasso, así como la Ópera de París, cerraron de manera excepcional.

Fuente: Infobae

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