El Departamento de Estado de Estados Unidos ha decidido reducir la presencia de su personal diplomático en cuatro embajadas ubicadas en Jordania, Líbano, Catar y Emiratos Árabes Unidos. La medida responde a información de inteligencia que alerta sobre planes de Irán para atacar a ciudadanos estadounidenses en la región de Medio Oriente y en otros países.
De acuerdo con un memorando al que tuvo acceso la agencia Associated Press, el director de la Inteligencia Nacional de EE.UU., Jay Clayton, notificó el viernes al secretario de Estado, Marco Rubio, que los servicios de inteligencia han detectado que Irán “ha redoblado sustancialmente sus esfuerzos para atacar a personal de Estados Unidos”.
Clayton añadió en el documento: “Los esfuerzos de planificación por parte de los iraníes contra ciudadanos de Estados Unidos han alcanzado etapas avanzadas tanto en Medio Oriente como en algunos otros países”. Tres funcionarios estadounidenses, que pidieron no ser identificados por la sensibilidad del tema, confirmaron que Rubio recibió el informe en su doble rol de secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional.
Las cuatro sedes diplomáticas ya operaban bajo un régimen de operaciones restringidas, con una dotación limitada. No obstante, las embajadas permanecerán abiertas y el personal no está obligado a abandonar esos países.
La situación es distinta a la de Arabia Saudita, donde el miércoles anterior Washington ordenó la salida de todo el personal no esencial y de sus familiares. Según las fuentes consultadas por AP, estos cambios están relacionados con amenazas de Irán y de los rebeldes hutíes de Yemen, grupo respaldado por Teherán.

Al comunicar las reducciones esta semana, el Departamento de Estado mencionó el incremento de las amenazas hutíes, sin hacer referencia directa a Irán. La coalición liderada por Arabia Saudita y los insurgentes yemeníes reanudaron los combates, mientras los hutíes lanzaron misiles y drones hacia territorio saudita.
Los funcionarios estadounidenses descartaron que el recorte de personal esté vinculado a preparativos para nuevos ataques de Washington e Israel contra Irán. La guerra ha elevado los precios de la energía en Estados Unidos y ha aumentado la presión política sobre el presidente Donald Trump y los republicanos de cara a las próximas elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Durante un mitin en Florida, Trump se refirió a las operaciones estadounidenses en Irán, conocidas como Operación Furia Épica. “Podríamos hacer otra pequeña Furia Épica, o ellos aceptarán. Si son inteligentes, simplemente dirán: ‘Vayamos al grano’”, afirmó.
Mientras mediadores intentan retomar las negociaciones formales entre Washington y Teherán, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió esta semana que podría atacar bases estadounidenses en la región si Estados Unidos continúa prestando asistencia a buques comerciales que cruzan el estrecho de Ormuz.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, escribió en el diario Financial Times: “Cualquier escalada adicional en torno al estrecho de Ormuz o en cualquier otro lugar de la región pondrá en gran riesgo las vidas de civiles y el bienestar de todos los Estados regionales y de la economía mundial”.

De acuerdo con dos altos funcionarios de seguridad iraníes que hablaron anónimamente con Reuters, el régimen de Teherán ya ha elaborado planes para atacar cables de comunicaciones submarinos en el golfo Pérsico si Estados Unidos e Israel lanzan una nueva ofensiva contra el país.
Uno de esos funcionarios señaló que Teherán buscaría impedir la reparación de la infraestructura dañada para prolongar las interrupciones en las comunicaciones, incluidas las conexiones a internet. Ninguno de los dos precisó cómo ni en qué puntos se ejecutarían eventuales ataques.
“Si Irán es atacado, no habrá más líneas rojas, desde los cables submarinos hasta las bases militares, incluidas las encubiertas”, declaró uno de los funcionarios. También advirtió a Washington que no debía “jugar con fuego” y aseguró que el país tiene acceso a los cables submarinos y podría destruirlos.
El subjefe de Asuntos Políticos de la Guardia Revolucionaria de Irán, Yadollah Javani, afirmó el miércoles que el país podría atacar siete cables de internet de gran capacidad situados bajo el estrecho de Ormuz si la infraestructura iraní sufre una ofensiva.
(Con información de AP y Reuters)
Fuente: Infobae