El Supremo Tribunal Federal de Brasil ha dejado sin efecto la autorización para explotar una de las minas de oro más grandes del país en plena Amazonía. La decisión, firmada por el presidente del tribunal, Edson Fachin, suspende de manera provisional la licencia de instalación del proyecto Volta Grande, de la empresa canadiense Belo Sun Mining, ubicado en el estado de Pará.
El fallo, dado a conocer el martes pero sellado el lunes, anula una resolución previa que permitía avanzar con la mina a cielo abierto en las cercanías del río Xingu, en una zona ya impactada por la represa hidroeléctrica de Belo Monte. Fachin acogió un pedido de urgencia del Ministerio Público Federal y señaló que no se acreditó el cumplimiento de exigencias ambientales ni de garantías para los pueblos indígenas del área.
Falta de consulta indígena y deficiencias en estudios
El magistrado destacó vacíos en los estudios sobre el impacto del proyecto en comunidades indígenas y subrayó la ausencia de una consulta previa, libre e informada para los pueblos potencialmente afectados, tal como exigen la normativa brasileña y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
La suspensión se mantendrá hasta que haya una decisión definitiva o que el Tribunal Regional Federal de la Primera Región valide un acuerdo de conciliación entre las partes. La empresa ha sostenido que no preveía intervenciones físicas en el área antes del segundo semestre de 2027 y que continúa en diálogo con la Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas (Funai).
El proyecto Volta Grande contempla la extracción de 3,52 millones de onzas de oro a lo largo de 17 años, según un estudio de viabilidad de 2015. Para ello, planea remover más de 600 millones de toneladas de material en una superficie de 24 kilómetros cuadrados.

Una evaluación independiente realizada en 2021 alertó sobre los riesgos de la represa de residuos proyectada por la compañía, con capacidad para unos 35 millones de metros cúbicos de desechos mineros y agua. Los investigadores advirtieron que un eventual colapso podría liberar materiales con sustancias tóxicas como arsénico y mercurio hacia el río Xingu, afectando a comunidades situadas a más de 40 kilómetros río abajo.
Sol Juruna, del Movimiento de Mujeres Indígenas del Medio Xingu, explicó que las poblaciones ubicadas aguas abajo de la represa de Belo Monte ya sufren una reducción del caudal y de las poblaciones de peces.
“Sabemos que incluso la más mínima contaminación del río lo destruiría todo para nosotros”, declaró a Associated Press.
La suspensión reabre una disputa judicial que se arrastra desde hace años. Belo Sun había recuperado en febrero el permiso de instalación mediante una decisión de un tribunal inferior y luego comunicó a sus inversores que la autorización tendría vigencia hasta 2029. El fallo del Supremo Tribunal Federal dejó sin efecto esa habilitación de forma provisional.
La Funai cuestionó los estudios que respaldaban el proyecto. El organismo señaló vacíos en la evaluación de los efectos de la mina sobre comunidades indígenas, incluso aquellas que viven fuera de territorios con demarcación oficial. También sostuvo que el análisis no consideró de manera suficiente el impacto acumulado de la explotación aurífera y de la represa de Belo Monte sobre la Volta Grande del río Xingu.
“La FUNAI ha sostenido que las protecciones deben abarcar a todas las comunidades indígenas afectadas, incluidas las que están fuera de territorios formalmente demarcados”, afirmó Ana Alfinito, asesora legal de Amazon Watch para Brasil.

Las comunidades indígenas Juruna y Arara han denunciado en el pasado que no recibieron una consulta adecuada sobre la iniciativa. Belo Sun rechaza esa acusación. La compañía no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de Associated Press.
La Alianza por la Volta Grande do Xingu, una coalición contraria al proyecto, celebró la decisión judicial. La suspensión permanece vigente de forma temporal, a la espera de otros trámites judiciales que podrían incluir la validación de un acuerdo de conciliación ante un tribunal federal.
Sol Juruna consideró que la resolución ofreció un alivio para las comunidades, aunque reconoció que el conflicto no ha terminado.
“Fue una buena noticia para nosotras, aunque todas sabemos que la lucha no ha terminado. Seguiremos luchando, seguiremos presionando para sacar a Belo Sun de la Volta Grande do Xingu. Queremos que se vayan”, afirmó.
Fuente: Infobae