La inteligencia artificial de OpenAI, ChatGPT, comenzará a mostrar anuncios publicitarios en 26 nuevos países, entre ellos Argentina, Chile, Colombia y Perú. La medida afecta directamente a los usuarios de los planes Gratuito y Go, quienes verán anuncios integrados mientras interactúan con el chatbot.
Para quienes usan las versiones sin costo o de menor precio, el cambio más notable será la aparición de publicidad. En cambio, las suscripciones Plus, Pro y Enterprise continuarán libres de anuncios. OpenAI ha asegurado que las conversaciones seguirán siendo privadas, que no venderá datos de clientes y que la publicidad no influirá en las respuestas generadas por la inteligencia artificial.

¿Qué cambia para los usuarios con ChatGPT Ads?
Los anuncios aparecerán cuando una persona utilice ChatGPT para explorar opciones, formular preguntas o precisar una necesidad. La intención es que la publicidad esté relacionada con el tema de la conversación, pero claramente separada de las respuestas del bot.
Por ejemplo, alguien que se prepara para su primer maratón podría consultar opciones de alimentación previa a la carrera, ajustar búsquedas según sus preferencias y el tiempo disponible para cocinar. En ese proceso, podría toparse con un anuncio de un servicio de entrega de alimentos que desconocía.

La compañía defiende que este modelo ayuda a los usuarios a descubrir productos y servicios ajustados a sus necesidades. Además, señala que los ingresos publicitarios contribuyen a mantener ChatGPT gratuito o de bajo costo para un mayor número de personas.
Sam Altman, CEO de OpenAI, ha reiterado que los anuncios estarán identificados y separados de las respuestas del chatbot. La empresa enfatiza que la publicidad no modifica la información que entrega ChatGPT ni determina sus recomendaciones.
El funcionamiento de ChatGPT Ads para anunciantes
Para las marcas, ChatGPT Ads ofrece la posibilidad de mostrar sus productos o servicios en momentos en que los usuarios aún evalúan alternativas. La plataforma está diseñada tanto para empresas locales y marcas regionales como para compañías internacionales.

Los anunciantes pueden acceder a estos espacios a través de socios tecnológicos o mediante el Administrador de anuncios de OpenAI. La expansión abarca otros 14 países de América Latina, además de nuevos mercados en Europa, Oriente Medio, África y Asia.
OpenAI ya prepara la próxima etapa de crecimiento, que incluirá nuevos formatos publicitarios, objetivos de campaña, opciones de compra y herramientas de medición. La empresa también adelantó que seguirá explorando formas para que las empresas interactúen con los consumidores dentro de las conversaciones con ChatGPT.
OpenAI adquiere Orchestra Bio, startup biotecnológica
En paralelo, OpenAI busca acelerar el desarrollo de medicamentos mediante inteligencia artificial. Como primer paso, compró Orchestra Bio, una startup cuya plataforma ayuda a empresas biofarmacéuticas a organizar y dar seguimiento a las múltiples etapas necesarias para crear nuevos tratamientos.

Esta operación permitirá integrar esa tecnología con Rosalind, el conjunto de herramientas que OpenAI desarrolla para investigadores de biología y química. El objetivo no se limita al análisis de información científica: la compañía pretende usar IA para coordinar equipos, datos, experimentos, procesos de fabricación, ensayos clínicos y socios externos.
Según OpenAI, el desarrollo de un fármaco puede demorar entre 10 y 15 años desde la identificación de un objetivo hasta su aprobación regulatoria en Estados Unidos.

En ese recorrido, los retrasos no siempre responden a la falta de una molécula prometedora; también influyen datos dispersos, dificultades de coordinación y demoras operativas que pueden frenar un programa completo. La plataforma de Orchestra Bio permite que las personas trabajen con agentes de IA capaces de seguir estudios, campañas y cronogramas, centralizar información e identificar riesgos.
Por ejemplo, podrían advertir que un problema en la fabricación de un lote afecta el inicio de un ensayo clínico y otras tareas previstas. Los agentes pueden reunir los datos relacionados y mostrar alternativas, aunque las decisiones finales continuarán en manos de científicos y responsables de cada programa.
OpenAI sostiene que GPT-Rosalind puede responder preguntas de biología y química, mientras que Rosalind Workbench vincula los modelos con datos y herramientas científicas para interpretar resultados y planificar experimentos.
Fuente: Infobae