EE.UU. acepta condiciones de Irán para estrecho de Ormuz, según Araqchi

El canciller iraní Abbas Araqchi afirmó que las conversaciones indirectas con Estados Unidos siguen activas por medio de países mediadores como Qatar y Pakistán. Según sus declaraciones, Washington notificó a Teherán que acepta las condiciones impuestas por Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, aunque también, en sus palabras, puso sobre la mesa condiciones propias.

En una entrevista, Araqchi explicó que Irán propuso un plan de siete días que prevé la apertura del estrecho en el sexto día, bajo la condición de que Estados Unidos acepte plenamente las demandas iraníes. El canciller no reveló cuáles son las exigencias estadounidenses, pero señaló que las peticiones de Teherán abarcan temas de seguridad y economía ya tratados en rondas previas de negociación.

La condición principal, según Araqchi, es que Washington cumpla con todos los puntos del memorándum de entendimiento de Islamabad. Solo después de eso se podrían discutir los demás temas para lograr un acuerdo global. El ministro indicó que la iniciativa busca mantener el diálogo diplomático a pesar de la desconfianza hacia Estados Unidos, pues las tres rondas previas de negociación concluyeron con ataques contra Irán. En la tercera ronda, afirmó, Washington respetó los acuerdos alcanzados con Donald Trump solo durante dos semanas. El mundo debe reconocer que es la parte estadounidense la que obstruye el proceso diplomático, sostuvo.

El canciller iraní reiteró que la postura de Irán sobre el estrecho es clara y no ha cambiado: no se permitirá el tránsito marítimo completo sin un acuerdo con Estados Unidos. A su juicio, cualquier buque que intente cruzarlo se enfrentará a graves problemas de seguridad.

Araqchi desmintió la versión estadounidense de que la ruta marítima esté abierta y aseguró que Teherán y Mascate (capital de Omán) acordaron las rutas de entrada y salida, con mapas y coordenadas ya definidos, que se utilizarán cuando se concrete la reapertura. El mapa, agregó, debe ser registrado ante la Organización Marítima Internacional, y la apertura total sigue condicionada a un acuerdo político entre Irán y Estados Unidos. Además, Irán habilitó corredores especiales para embarcaciones iraquíes para mitigar las pérdidas que el cierre del estrecho ha ocasionado a Irak. El canciller atribuyó el daño económico regional a las agresiones de Estados Unidos e Israel.

En el ámbito militar, Araqchi advirtió que todas las posibilidades siguen abiertas, incluida una nueva guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, y aseveró que su país está plenamente preparado. Defendió que esta postura no implica un afán belicista, sino un mensaje de disuasión, y recalcó que Irán está tan preparado para la diplomacia como para la guerra. Afirmó que Washington no ha alcanzado sus metas pese a varios meses de conflicto, lo que calificó de derrota estratégica para Estados Unidos, y acusó a Netanyahu de haber arrastrado a Washington a la guerra.

En ese marco, Araqchi se refirió a reportes sobre un presunto conocimiento anticipado del primer ministro israelí respecto a los ataques del 7 de octubre, aunque no presentó evidencias. El canciller reconoció que las sanciones y el bloqueo representan una pesada carga para el pueblo iraní, pero afirmó que eso no los llevará a abandonar sus posturas políticas.

Respecto al Mar Rojo y Yemen, Araqchi negó que Irán sea un actor directo en la zona y atribuyó los recientes sucesos en el estrecho de Bab el Mandeb a los esfuerzos de los hutíes (Ansar Alá) por quebrar el bloqueo saudí. Afirmó que Irán ofreció mediar entre Arabia Saudí y el movimiento yemení, pero no recibió respuesta de ninguna de las partes, lo que, según él, confirma la autonomía de decisión de los hutíes.

En la misma línea, señaló que el partido-milicia chií libanés Hezbolá y los hutíes no son grupos subordinados a Irán sino amigos cuyas posturas respalda Teherán. Consultando sobre una posible participación de Egipto en operaciones militares junto a Riad contra los hutíes, Araqchi expresó su opinión de que El Cairo evitará involucrarse directamente y reveló que las autoridades egipcias le comunicaron que cualquier posición futura estaría en el marco de la defensa de Arabia Saudí.

Araqchi informó que discutió la situación de Yemen y otros temas regionales con el primer ministro iraquí, Alí al Zaidi, y el canciller Fuad Husein, y que también mantuvo consultas sobre el programa nuclear iraní con otros ministros en Bagdad. El canciller sostuvo que el programa nuclear es un mero pretexto de Washington y que el verdadero conflicto radica en el rechazo de Estados Unidos a la política independiente de Teherán.

Fuente: Infobae

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