La máxima responsable de la política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha señalado este martes que el bloque comunitario debe afinar cuidadosamente la posible puesta en marcha del Estatuto de Bloqueo, el instrumento europeo diseñado para neutralizar los efectos de sanciones impuestas por terceros países. Esto surge como reacción a las medidas anunciadas por Estados Unidos contra el Tribunal Penal Internacional (TPI), ya que la UE dispondrá de una sola ocasión para ejecutarlo de forma correcta.
“Si utilizamos el Estatuto de Bloqueo, solo tendremos una oportunidad, una única oportunidad, de hacerlo bien”, afirmó la jefa de la diplomacia europea durante un debate en el pleno del Parlamento Europeo celebrado en Estrasburgo (Francia). Kallas confirmó que ya se están realizando trabajos sobre este mecanismo, aunque recalcó que su eventual aplicación debe estar “bien preparada”.
Kallas explicó que desde Bruselas se mantienen “todas las opciones sobre la mesa” para resguardar al tribunal de las sanciones estadounidenses, incluido el Estatuto de Bloqueo. No obstante, subrayó que la respuesta europea no debe limitarse únicamente a esta herramienta y que la UE debe estar lista para adoptar “todas las medidas necesarias” con el fin de proteger los intereses de los operadores europeos dentro del mercado único.
En ese sentido, la política estonia recordó que las sanciones anunciadas por Washington contra el TPI como institución aún no han entrado en vigor, por lo que instó a las empresas europeas a no adelantarse a su aplicación ni a interrumpir los servicios que actualmente prestan al tribunal.
Asimismo, Kallas defendió aprovechar el período de transición de seis meses anunciado por la Administración Trump para buscar soluciones diplomáticas frente a las sanciones estadounidenses, que calificó de “equivocadas”. También expresó su satisfacción porque Europa se muestra “unida” en su respuesta.
La representante europea advirtió además que las sanciones contra el TPI como institución ponen “en riesgo a todo el tribunal”, especialmente por sus posibles repercusiones en los sistemas informáticos, los servicios bancarios y el pago de los salarios de los empleados. En estas áreas, la Corte ya está buscando alternativas para asegurar su funcionamiento.
CONSECUENCIAS PARA QUIENES ABANDONEN EL TPI
Por otra parte, Kallas advirtió que aquellos países que decidan retirarse del Estatuto de Roma, el tratado fundacional del Tribunal Penal Internacional, deberán asumir las consecuencias de esa determinación en sus vínculos con la Unión Europea, en un escenario de creciente presión internacional contra la institución.
“Debemos dejar muy, muy claro a nuestros socios que, si están siendo presionados para abandonar el Estatuto de Roma, su decisión de retirarse también tendrá consecuencias claras para sus relaciones con la Unión Europea”, sostuvo.
En este contexto, explicó que las delegaciones diplomáticas de la UE en terceros países pueden contribuir a identificar posibles riesgos de abandono del tratado y tratar de disuadir a los gobiernos de adoptar esas decisiones, mientras Bruselas continuará trabajando con los Estados parte para fortalecer el respaldo internacional al tribunal.
La jefa de la diplomacia europea también recordó que la UE ha destinado 30 millones de euros al TPI durante los últimos dos años para financiar reparaciones a las víctimas, reforzar su capacidad de investigación y respaldar sus actividades. Aseguró que Bruselas está analizando nuevas vías para incrementar su apoyo.
“El TPI está siendo atacado precisamente en el momento en que más lo necesitamos. Una agresión que queda impune solo engendra nuevas agresiones”, defendió Kallas, quien tiene previsto viajar esta semana a La Haya para tratar con la presidencia del tribunal las posibles medidas de apoyo de la Unión Europea.
Fuente: Infobae