Durante la jornada del lunes, la Guardia Revolucionaria de Irán emitió una declaración en la que sostiene que Estados Unidos carece de «la capacidad técnica o militar» para iniciar un nuevo enfrentamiento bélico. Según las autoridades iraníes, esto se debe a las pérdidas sufridas por Washington durante la guerra desatada tras la ofensiva de febrero en contra del país persa. No obstante, desde Teherán no descartan la posibilidad de un ataque estadounidense con miras a las elecciones de medio término (midterms) del 3 de noviembre.
El portavoz de la Guardia Revolucionaria, Hosein Mohebi, expresó al respecto:
«Desde el punto de vista técnico y militar, Estados Unidos no tiene la capacidad de generar un nuevo conflicto. Sin embargo, dado que se acercan las elecciones, es posible que busquen obtener algún beneficio.»
Y añadió de manera contundente:
«No descartamos esta posibilidad y estamos preparados para responder.»
Mohebi también destacó que Estados Unidos inició la guerra con todo su poderío, pero en la actualidad no reúne las condiciones para emprender una nueva campaña que le proporcione victorias. «La mayoría de las bases estadounidenses en la región han sido desactivadas», afirmó el portavoz, quien agregó que las tropas norteamericanas están «desgastadas y agotadas» y se ubican a cientos de kilómetros del territorio iraní.
En sus declaraciones, Mohebi advirtió que Irán dará «una respuesta mucho más contundente» ante cualquier agresión. Asimismo, alertó que «incluso si la acción estadounidense es limitada, el mundo hará frente a una grave crisis energética», según reportó la cadena estatal IRIB.
Por otro lado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reavivó la semana pasada la posibilidad de reiniciar una ofensiva a gran escala contra Irán, incluyendo el uso de la bomba GBU-43/B, conocida popularmente como MOAB (‘la madre de todas las bombas’). Trump sostuvo que la guerra «va a terminar muy pronto, de una forma u otra».
Este intercambio de declaraciones se produce en medio del estancamiento de las negociaciones para poner fin al conflicto en Oriente Próximo, desatado tras la sorpresiva ofensiva del 28 de febrero lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán. En respuesta, Irán atacó territorio israelí e intereses estadounidenses en la zona, además de restringir la navegación en el estrecho de Ormuz.
Fuente: Infobae