Serrat, Premio Princesa de Asturias 2024: ‘Creo en libertad, justicia y democracia’

Pocos músicos han dejado una huella tan profunda en la cultura española como Joan Manuel Serrat, nacido en Barcelona en 1943. El intérprete de Mediterráneo —quien se había retirado de los escenarios dos años atrás— fue galardonado en 2024 con el Premio Princesa de Asturias de las Artes. El jurado valoró una carrera que, según su dictamen, logró ir más allá de la música para erigirlo como un “referente cívico”, además de ensalzar su compromiso con la tolerancia, la pluralidad y el intercambio de ideas. “En el trabajo de Serrat, de honda raíz mediterránea, se aúna el arte de la poesía y la música al servicio de la tolerancia, los valores compartidos, la riqueza de la diversidad de lenguas y culturas, así como un necesario afán de libertad”, señaló el jurado, que también destacó que el autor de Hoy puede ser un gran día “es un exponente de su irrenunciable vocación de tender puentes entre países y generaciones”.

Al subir al escenario del Teatro Campoamor de Oviedo, con 80 años cumplidos, Serrat se presentó con humor: “Como ven, soy un señor mayor tirando a viejo”. Luego evocó sus orígenes en “una larga posguerra” y una familia modesta, definió su oficio como “cantar y escribir canciones”, y culminó su discurso con una declaración de principios sobre la vida y la convivencia.

“Soy un hombre partidario de la vida. Prefiero los caminos a las fronteras, la razón a la fuerza y el instinto a la urbanidad”, afirmó. El cantante defendió la tolerancia, “el respeto al derecho ajeno” y el diálogo para resolver conflictos. En ese momento pronunció una de las frases más significativas de su intervención:

“Creo en la libertad, la justicia y la democracia. Valores que van de la mano o no van”.

Una trayectoria marcada por sus convicciones políticas

Sus palabras se alinearon con una carrera donde Serrat nunca separó sus canciones de sus ideales. En 1968, el catalán debía representar a España en el mismo año en que Massiel triunfó con La, la, la. Pero ante la negativa de RTVE a que interpretara el tema en catalán, fue reemplazado por la joven cantante madrileña de 21 años.

Años después, en 1975, sus críticas a las últimas ejecuciones del régimen franquista durante una estancia en México lo obligaron a exiliarse. Eso afectó su creación: “Era muy difícil escribir, todo lo que tengo escrito de aquella época es francamente malo, como si con todo lo que ocurría me hubiera quedado vacío. Tuve que inventar una gira por México de varios meses para alargar el proceso de la muerte de Franco, que parecía que no acababa nunca, hasta la transición que llevaba a la desaparición de los mecanismos represivos”, recordó en una entrevista con El País en 2014.

Joan Manuel Serrat de joven. (RTVE)

Desde el teatro ovetense, Serrat llevó sus convicciones a la actualidad: confesó que no le gustaba un mundo que percibe como “hostil, contaminado e insolidario”, lamentó ser testigo de “atrocidades sin unánimes y contundentes respuestas” y rechazó resignarse a ver “los sueños varados en la otra orilla del río”.

Retirado de las giras desde 2022, Serrat continúa activo en encuentros culturales. En octubre de 2026 volvió a un escenario universitario en La Laguna para dialogar con estudiantes y terminó cantando Cantares acompañado por la Coral Universitaria. Además, el próximo 21 de octubre recibirá en León el Premio Leteo 2026 y al día siguiente participará en un coloquio sobre su obra.

Fuente: Infobae

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