Un atacante informático que se comunicó en chino logró penetrar los sistemas de más de cien empresas, incluyendo gigantes como Deere (maquinaria agrícola), SharkNinja (electrodomésticos) y Cummins (motores). La operación se ejecutó casi por completo mediante agentes de inteligencia artificial que actuaron sin intervención humana directa.
El hallazgo proviene de Snorre Fagerland, investigador principal de amenazas de la firma de ciberseguridad NorForge. Fagerland detectó la campaña mientras rastreaba en internet instancias mal configuradas de Cairn, una plataforma de código abierto que se define como un “motor de resolución de problemas de propósito general”.
Según el investigador, a partir del 2 de octubre de 2026, encontró alrededor de dos docenas de instancias de Cairn usadas con fines maliciosos, lo que le permitió observar en tiempo real cómo distintos criminales ponían en marcha sus herramientas de IA.

Un ataque de apenas 50 dólares por intrusión
El atacante más activo comenzó su campaña el 25 de septiembre de este año y dirigió sus agentes contra sitios de comercio electrónico en Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón. Hacia fines de la semana pasada, sus agentes habían intentado ingresar a más de 1.200 sitios.
Las intrusiones exitosas tomaron en promedio 23 horas de prueba y error autónomo, según el informe. Fagerland calculó que toda la campaña consumió unos USD 5.000 en tokens, el equivalente a cerca de USD 50 por cada hackeo logrado.
Las instrucciones que el atacante le dio a sus agentes fueron mínimas: menos de cien caracteres en chino describiendo las tácticas de intrusión preferidas. El resto del trabajo, según Fagerland, corrió por cuenta de un sistema que combinó los modelos DeepSeek y Claude Code, este último desarrollado por Anthropic.

No se pudo establecer con precisión si los ataques derivaron en el robo efectivo de información. Deere informó que tomó “las acciones de remediación necesarias” y que no halló “indicios de que se haya accedido a información sensible”.
SharkNinja, por su parte, señaló que el ataque afectó a un sitio independiente con información de soporte de productos y que ya contuvo la amenaza. Cummins dijo que está “investigando el reporte de un posible ciberataque a un sitio web operado por uno de nuestros proveedores externos”.
Técnicas que sorprendieron al investigador
Fagerland, que lleva casi tres décadas en el rubro de la ciberseguridad, dijo haberse sorprendido por algunas de las técnicas que usaron los agentes para vulnerar a sus víctimas.
En un caso, tras no hallar fallas en la aplicación pública de una gran empresa, los agentes revisaron registros digitales hasta encontrar infraestructura asociada, ubicaron un panel de control expuesto, detectaron una falla sutil en el procesamiento de datos y, después de horas de prueba y error, lograron usarla para engañar al servidor y ejecutar comandos maliciosos.
“No es sencillo llegar a soluciones como esa”, afirmó Fagerland. “No es cosa de aficionados”, agregó, en referencia a la sofisticación del método.

El creador de Cairn, conocido en redes sociales como “le1xia0”, confirmó haber recibido el mensaje de Reuters pero no respondió de forma puntual a las preguntas. En una publicación reciente en la red social X dijo que su plataforma era “un tipo innovador de arquitectura multiagente y no fue diseñada para ataques de hackeo” y que, si se la usa con ese fin, “esa no es mi intención”.
Una tendencia que crece en el cibercrimen
El episodio se suma a una serie de casos recientes que muestran a agentes de IA actuando con cada vez menos intervención humana en el terreno del cibercrimen. Fagerland dijo que antes asumía que este tipo de ataques necesitaba algo de supervisión, pero que ahora quedó claro que la tecnología superó esa etapa.
“Es un mundo nuevo”, dijo el investigador.
En agosto, la firma israelí Gambit Security había detectado que extorsionadores de habla rusa usaron la herramienta de IA Cursor para vulnerar a siete organizaciones. En septiembre, la misma empresa documentó otra campaña impulsada por agentes de IA que afectó a 25 compañías y derivó en el robo de al menos 600 mil registros de tarjetas de crédito.
La semana pasada, la firma de inteligencia cibernética Bitsight informó que las discusiones sobre cómo usar agentes autónomos para cometer delitos se multiplicaron en foros de cibercriminales. Fagerland dijo que sigue trabajando para lograr que se den de baja las instancias maliciosas de Cairn que identificó.
Fuente: Infobae