Nueva alianza en Hollywood busca revivir la era dorada de la televisión independiente

Agentes y productores de Hollywood han unido esfuerzos para exigir que las principales empresas de entretenimiento y plataformas de streaming dediquen la mitad de sus presupuestos de contenido original a la producción independiente en Estados Unidos. La iniciativa busca replicar el éxito de las regulaciones que impulsaron la televisión independiente en las décadas de 1970 y 1980.

Durante esa época dorada, series como El precio del deber, La chica de la tele, Seinfeld, Roseanne y St. Elsewhere se emitían en cadenas como CBS, ABC o NBC, pero pertenecían a estudios ajenos a las televisoras gracias a las Reglas de Interés Financiero y Sindicación (Fin-Syn). Estas normas fueron derogadas en la década de 1990, lo que permitió que las grandes empresas comenzaran a producir y transmitir contenido propio, dificultando la supervivencia de los productores independientes.

Ahora, en medio de una recesión que ya lleva cuatro años en la industria del entretenimiento, resurge el impulso por restaurar una versión actualizada de las reglas Fin-Syn para la era del streaming. Esta semana, la recién creada American Entertainment Alliance inició una campaña de presión pública para que el Congreso legisle para obligar a gigantes como Netflix, Disney, Amazon Prime Video y Skydance a asignar el 50% de sus presupuestos de contenido original a programas y películas de productores independientes en EE. UU.

Los impulsores de la alianza sostienen que si las plataformas adquieren una porción considerable de programación externa se reactivará el mercado televisivo, se incrementará el volumen de producción, se generarán más empleos y se desatará un renacimiento creativo. Además, la legislación también podría reportar mayores ganancias a los principales productores de programas exitosos.

La organización reúne a actores clave de Hollywood, incluyendo una inusual coalición de agencias de talento rivales: Creative Artists Agency (CAA), William Morris Endeavor (WME) y United Talent Agency. También participan decenas de productores como Jason Blum, Mark Burnett, Peter Chernin, Ron Howard y Brian Grazer.

“Hay menos personas decidiendo qué se produce y qué vemos todos”

“Hay menos personas decidiendo qué se produce y qué vemos todos, qué ve el consumidor”, afirmó Bryan Lourd, director ejecutivo de CAA. “Este cambio que proponemos fomentaría un entorno en el que se podrían financiar más cosas y, por lo tanto, habría más narradores, más empleos creados. La distribución no es el problema del futuro. Quién financia el contenido es el problema”.

Grazer, productor de Apolo 13, Sacrificios de familia y Juego de viernes por la noche, sentenció: “No queremos que el negocio de los medios muera”.

Lograr una legislación bipartidista en el Congreso no es tarea fácil. Las grandes empresas de entretenimiento y streaming tienen poderosos lobistas en Washington y probablemente se opondrán a cualquier proyecto de ley, argumentando que ya compran suficientes series y películas a estudios externos.

En meses recientes, Hollywood ha recurrido al Congreso y al presidente Donald Trump para estabilizar la industria. En septiembre se presentó un proyecto de ley que otorgaría créditos fiscales federales para fomentar el regreso de la producción a EE. UU. La alianza señala que sus esfuerzos son distintos, pero Lourd dijo que “ambos son necesarios para arreglar lo que está mal”.

Desde el estallido de la burbuja del Peak TV, las investigaciones indican que el número de dramas, comedias y series limitadas ha caído aproximadamente 40% en comparación con hace cuatro años.

Los esfuerzos de la alianza empezaron hace meses, liderados por Chris Silbermann, directivo de CAA, cuyos clientes incluyen a Shonda Rhimes (Anatomía según Grey, Bridgerton) y Vince Gilligan (Breaking Bad). “El objetivo aquí es lograr que ese ecosistema vuelva a prosperar”, dijo Silbermann. Dan Limerick, director operativo de WME, añadió: “No hacer nada no es una opción”.

Las reglas Fin-Syn originales entraron en vigor a inicios de los años 70 y prohibían que las cadenas adquirieran participaciones de propiedad en series independientes que emitían en horario estelar. Surgió todo un ecosistema productores: MTM Enterprises (La chica de la tele, St. Elsewhere), Tandem Productions (All in the Family, Good Times), Lorimar (Dallas, Knots Landing), Carsey-Werner (El show de Bill Cosby, Roseanne) y Castle Rock (Seinfeld).

La FCC derogó las reglas en los 90 porque, en teoría, el auge del cable ofrecía suficiente competencia a las cadenas. Hoy el panorama está dominado por un puñado de empresas de medios y tecnología que gran parte programado pertenece o se niega a dejar fuera plataform durante muchos años, denunciaron miembros. Burnett, productor de Survivor y El aprendiz, preguntó: “¿No es razonable que regrese alguna versión de las reglas Fin-Syn en que los creadores los programas tengan más propiedad sobre esos programas?”

Además del 50% presupuestos a contenido independientes estadounidenses, la alianza quiere que los derechos licencia redifusión de programa televisión o película regresen al productor estudio externo después unos años. Esto permitiría vender temporadas anteriores en otro lugar proporcionar ganancia.

Dado que la FCC poco control regula sobre plataform streaming, la alianza busca legislación. Miembros han estado en contacto con los patrocinadores del proyecto ley crédito fiscal federal esperan lograr presentar proyecto el año próximo. Blum, director de Blumhouse (¡Huye! y La purga), ejemplo éxito productores independientes, declaró: “No deberíamos ser como una cosa única; debería haber cien Blumhouses”.

Muchos productores señalaron que otros países (Reino Unido, Alemania y Francia tienen reglas similares”. Howard, que dirige Imagine Entertainment (Una mente brillante, Sacrificios familia) con Grazer Justin Wilks, dijo haber estado “muerto de ganas de que regresaran las reglas Fin-Syn” durante dos décadas. Agregó: “Los creativos no están en su mejor momento cuando miran por encima hombro preguntando si a los jefes les va cumple. Están en su mejor cuando incentivados tienen cierta autonomía una razón luchar por las ideas que creen que mercado toma determinación y esa competencia aparece real”.

John Koblin cubrió la industria televisión para Times.

Fuente: Infobae

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