El primer ministro de Albania, el socialista Edi Rama se negó a dimitir este domingo 18 de octubre y advirtió de que las protestas violentas contra su gobierno comprometen la adhesión del país a la Unión Europea. En un video de más de una hora publicado en Facebook, planteó el dilema en términos directos:
“Los albaneses deber pensar con claridad: quieren o no quieren entrar en la UE
.
“No es una cuestión de mi poder. Ya no tengo nada que demostrarme a mí mismo. Lo que está en juego no es mi poder, sino la mesa de negociación con la Unión Europea”, añadió.
Cientos de personas se concentraron al mediodía frente al Ministerio de Educación y corearon “Rama, dimite”. La policía respondió con cañones de agua, gases lacrimógenos y balas de goma. Los choques se prolongarondurante por el centro de la capital. Los manifestantes incendiaron contenedores, rompieron ventanas de la sede del Partido Socialista y prendieron fuego a una comisaría y a la entrada del Ministerio del Interior.
El Ministerio de Salud contabilizó veintiocho heridos en la jornada: diecinueve policías, cuatro manifestantes, cuatro transeúntes y un periodista. 14 de los agentes resultaron heridos en ataque a la comisaría. Tres personas, entre ellos el periodista y un menor de 15 años fueron hospitalizadas. Albert Nushi, del departamento de Seguridad Pública de la policía, afirmó que lanzar cócteles molotov y artefactos pirotécnicos contra una comisaría no es una protesta y puso en riesgo a agent y detenidos.

Desde el 13 octubre, los disturbios dejaron 272 heridos, 169 ellos policías, y 167 detenidos, según las cifras oficiales. El sábado fue la jornada más violenta, con 65 lesionados 37 de ellos agentes. Un tribunal, varios bancs y una oficina de correos incendiaronos o sufrieron daños graves. Los comercios del centro cerraron con persianas metálicas y operarios municipales retiraron adoquines evitar que se usaran como proyectiles.
Rama atribuyó el jueves de “manos extranjeres” y sostuvo que no se trata de un fenómeno estudiantil. Este domingo reiteró no renunciará. El gobierno albanés canceló además la visita que el primer ministro tenía prevista para el lunes en Viena donde iba reunirse con el canciller austríaco, Christian Stocker, cuyo ejecutivo respalda la adhesión de Albania. La Comisión Europea condenó la violencia y pidió una respuesta proporcionada y diálogo. La embajada Estados Unidos llamó a la moderación.

La crisis tiene varias capas. Desde mayo, el movimiento Flamingo protest contra un complejo de lujo en la costa de Zvórnec y la isla de Sazán, impulsado por Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, Donald Trump. Los ecologistas denuncian el proyecto amenaza un humedal protegida, y una ley aprobada en 2024 por Rama eliminó parte de esa protección. Las marchas derivaron a un cuestionamiento general a un gobierno que lleva en el poder desde 2013 y a su cuarto mandato.
Los estudiantes aportaron una queja propia: el elero de las universidades y el elevado costo de vida y estudio. Un hay precedente. En mayo de 2018, otra ola estudiantil por el encarecimiento de la educación obligó a Rama a destituir a ocho ministros a un “Pacto por la Universidad”. Este vez el primer ministro ofreció escuchar las demandas pero rechazó que la violencia justifica su salida. Las protestas ya extendieron a Lezhé, Elbasan y Durr.

La oposición no capitaliza el malestar con claridad. El conservador Sali Beris, líder del Partido Democrático, pidió a los albanes que acudan a Tirana, pero los estudiantes expulsaron el viernes a representantes de esta formación y criticaron tanto a Rama como a Beris por favorecer a la oligarquía.
El factor europeo eleva la apuesta. Albania es candidata desde 2014, abrió las negociaciones en 2022 y ya inició los 33 capítulos. Cerró provisionalmente tres el 14 de julio y un cuarto, sobre política industrial, el 14 de octubre un día después del inicio del disturbios. Rama para concluir las conversaciones en 2027 y a ingresar en el bloque en 2030. Solo Montenegro avanza más rápido. Los capítulos cerrados pueden reabrir si el país incumple los estándares exigidos.
La comisaria de Ampliación, Marta Kos, ya advertido en julio de que la protección ambiental parte de los criterios de adhesión. La estabilidad política y la respuesta policial pesarán ahora en esa evaluación.
Fuente: Infobae