Martín Saban: ‘Contar nuestra cultura es una obligación’

En una reunión de actores y guionistas argentinos en Madrid, el director Martín Saban compartió sus reflexiones sobre el estado actual de la ficción en su país. Con una carrera que incluye clásicos como Padre Coraje, Hombres de honor, ATAV, Violetta y Soy Luna, Saban abordó temas como la presión del rodaje, la confianza con los elencos y la importancia de mantener viva la producción de historias argentinas.

En Hombres de honor, Saban tuvo que manejar escenas con un elenco muy numeroso y solo dos cámaras. Allí, la dirección implicaba también administrar los primeros planos y generar confianza en los actores. «Tenían que confiar en que ese plano corto estaba en determinado personaje por una razón y que después todo se iba a equilibrar», recordó.

Consultado sobre el mayor desafío al dirigir, respondió:

«Mantener la templanza. Todo lo que pasa a tu alrededor, desde que recibís el primer guion, tiende a sacarte de tu eje. El ejercicio es que eso no pase hasta el último día de rodaje. Siempre ves cosas que querés hacer de otra manera, pero no hay presupuesto. La pelea es por presupuesto y tiempo.»

Frente a la presión de producir rápido, explicó: «Rápido sí, pero bien». Y agregó que el vínculo con el actor requiere mucha sabiduría, templanza y saber escuchar.

En cuanto al ego en un elenco, señaló:

«Tiene una parte buena. El actor quiere que se luzca lo que tiene para dar porque lo trabajó y tiene una intención. Es lógico. El trabajo del director es encontrar un equilibrio y entender cuándo una propuesta mejora la escena. A veces es superadora, pero el tiempo no permite desarrollarla.»

Martín Saban repasó su trayectoria en producciones televisivas como Padre Coraje, Hombres de honor, ATAV y Soy Luna

Recordó una anécdota de Padre Coraje, donde negoció toda una tarde para hacer una escena de seducción entre Negro Vallejos, Leonor Benedetto y Luis Machín. «Había una sensualidad amorosa entre los tres y fue muy trabajada con los actores», detalló. La tira de época de 2004 protagonizada por Facundo Arana y Nancy Dupláa reunió a un elenco que incluía a Leonor Benedetto, Luis Machín, Raúl Rizzo, Carina Zampini y Nora Cárpena, entre otros. Preguntado si los actores aceptaron esa búsqueda, respondió:

«Estaban fascinados. Cuando un director llega con una propuesta que mejora una escena, el actor la entiende y la agradece. He llegado con modificaciones bajo el brazo y las he pasado casi en secreto para que nadie me matara por el ego del escritor. Pero decía: ‘Esto es lo que puedo defender, hagámoslo’.»

Martín Saban repasó su trayectoria en producciones televisivas como Padre Coraje, Hombres de honor, ATAV y Soy Luna

Al hablar de su trabajo en Disney, recordó que en el final de la primera temporada de Violetta había un gran musical y se pedía contar dos o tres parejitas, pero algunas no estarían en la siguiente temporada. «Yo sentí que había algo más importante: el papá de Violetta, que se había opuesto durante toda la temporada a que su hija fuera artista, la veía brillar arriba de un escenario». Le pidió a Diego Ramos, quien interpretaba al padre, que al final de la canción abrazara a su hija y le diera un beso en la frente. «No me preguntes ni cómo ni por qué, porque no tengo respuestas. El programa necesita esto», le dijo. Posteriormente, Cecilia Mendoza, responsable de desarrollos de Disney, le contó que hicieron un grupo de opinión y que ese fue uno de los momentos clave de la temporada. «Ahí uno aprende que hay que mirar el relato completo y encontrar dónde los chicos van a empatizar con los personajes», concluyó.

Diego Ramos y Tini Stoessel celebran el éxito de Violetta

Vocación temprana: del VHS a la dirección

Sobre su decisión de ser director, confesó que no lo sabe con certeza. Y relató:

«Cuando hago una mirada retrospectiva, me doy cuenta de que dirigí por primera vez a los diecisiete años. Era muy tímido y no quería pasar al frente en el secundario. Había una cámara VHS en mi casa y se me ocurrió hacer un noticiero como trabajo práctico. Dupliqué a un compañero para que parecieran dos gemelos dando las noticias, uno de cada lado de la pantalla. Tuve que sincronizar todo y editarlo. Era 1989. Hoy uno edita desde el teléfono, pero entonces era la prehistoria de todo esto. Nunca paré.»

Tras ese experimento, inició su recorrido como asistente de cámara en La marca del deseo y luego como camarógrafo en Verdad consecuencia, el primer unitario de Pol-ka.

Hugo Arana y Alejandro Awada. Awada hacía a Felipe en Verdad consecuencia y tenía una profundidad muy particular.

Consultado sobre actores que lo impactaron desde la cámara, mencionó:

«Hugo Arana y Alejandro Awada. Awada hacía a Felipe en Verdad consecuencia y tenía una profundidad muy particular. Desde la cámara yo tenía que anticipar cómo se iba a mover. Un buen camarógrafo intuye cómo se va a mover el actor.»

Y añadió sobre Hugo Arana: «Una vez lo vi encontrar el tono de un personaje borracho que hacía en Cybersix. Estábamos charlando y, de repente, vi que empezaba a encontrar ese estado. Cuando el director dijo ‘acción’, él ya estaba en el punto justo. Eso es compromiso. Ahí la cámara ama al actor.»

Hoy, su estilo de dirección se caracteriza por trabajar muy cerca de los actores. «Me gusta trabajar muy cerca de los actores. Antes estaba desde el switcher y muchas veces intervenía, cortaba y volvíamos a empezar. Ahora, con los monitores al lado del set, puedo estar más cerca. Eso permite explorar, experimentar y pedir algo más». Como ejemplo, recordó una escena en Soy Luna con Karol Sevilla y Carnaghi:

«En Soy Luna hicimos una escena con Karol Sevilla y Carnaghi. Se nos iba el sol en Puerto Madero; era invierno y quedaba un minuto y medio de luz. Él estaba inseguro con la letra, dejé los monitores, me tiré al piso con el guion y dirigí la escena desde ahí. Lo miraba a los ojos, le daba la frase y él hacía su oficio como los dioses.»

El director Martín Saban junto a Karol Sevilla, en Soy Luna

Consultado sobre su presencia en España, explicó: «Después de más de 30 años volví a ser freelance. Estoy proyectando mi carrera como director creador. Creé una serie, Sé tú misma, que ganó el Martín Fierro a mejor serie musical infantil. También vine con una película, A la vez, que estoy buscando financiar y coproducir». Agregó que su base sigue siendo Argentina, pero está abriendo el juego a México y España: «Ojalá vuelva pronto la producción fuerte en Argentina y la gente se acostumbre de nuevo a ver ficción en televisión».

La responsabilidad de contar nuestras historias

Al preguntarle sobre la responsabilidad de los directores argentinos hoy, respondió:

«No solamente buscar trabajo afuera, sino acompañar a que se genere trabajo en Argentina. Hay técnicos muy buenos que no queremos que se vayan a vivir a Uruguay, Paraguay o España. Tenemos la responsabilidad de seguir generando historias, conseguir financiación como sea y contar nuestra cultura como sea. Es fundamental.»

Sobre la posibilidad de apoyo institucional, concluyó:

«Más allá de cualquier mirada partidaria o del gobierno que sea, nuestra obligación es esa. Si hay apoyo, mejor. Pero tenemos que hablar para que eso suceda. Si nos quedamos callados, esto desaparece. Cuando queramos hablar, puede ser tarde.»

Fuente: Infobae

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