El Gobierno de Arabia Saudita ha señalado directamente a Irán como responsable de alentar la escalada de violencia por parte de los rebeldes hutíes en Yemen. Según las autoridades sauditas, Teherán continúa proporcionando armamento, entrenamiento y respaldo logístico al grupo insurgente, en medio de una creciente ola de ataques contra aeropuertos, instalaciones petroleras y posiciones gubernamentales yemenitas.
La acusación fue formulada por Rayed Krimly, viceministro saudita de Diplomacia Pública, durante una conferencia virtual. El funcionario afirmó que la reciente ofensiva de los hutíes contó con respaldo iraní y vinculó esa asistencia con el incremento de las operaciones contra territorio saudita. “Pensamos que la escalada iniciada por los hutíes en esta última fase del conflicto es alentada por Irán”, declaró.
Krimly también señaló que Irán “continúa armando, entrenando y apoyando a la milicia hutí en violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Arabia Saudita mantuvo contactos directos con Teherán, aunque el funcionario indicó que esos intercambios no derivaron concesiones para una salida conflicto.
El representante saudita afirmó además que los hutíes rechazaron una reunión en Mascate, propuesta al comienzo de la escalada con mediación de Omán.
La tensión creció en Arabia Saudita desde principos de octubre, cuando los hutíes en 20 ocasiones el aeropuerto internacional de Riad, según informó la coalición militar liderada por el reino. El portavoz de esa fuerza, Turki al Malki, pidió el cese inmediato de las operaciones contra blancos civiles. “Los hutíes deben cesar de inmediato todas las operaciones terroristas dirigidas contra civiles e instalaciones civiles, incluidos aeropuertos, puertos, instalaciones petroleras e infraestructura”, sostuvo.
El sábado anterior, un ataque contra el aeropuerto de Riad dejó 13 muertos, de acuerdo con autoridades sauditas. Trás ese episodio, se registraron nuevas explosiones en la capital. Los hutíes mantuvieron sus amenazas contra la aviación y las terminales aéreas sauditas, aunque excluyeron a La Meca y Medina de sus objetivos.
Yahya Saree, portavoz militar hutí, afirmó que el espacio aéreo y los aeropuertos sauditas permanecían expuestos a ataques por las operaciones militares de Riad en Yemen. “Quien ataca nuestro país no debe esperar que lo saludemos”, escribió. También reiteró que las ciudades sagradas quedarían fuera de sus acciones: “Advertimos a todas las compañías de navegación aérea que el espacio aéreo y los aeropuertos de Arabia Saudita no son seguros, con excepción del espacio sagrado sobre La Meca y Medina”.
La coalición saudita comunicó el jueves que interceptó y destruyó un misil crucero sobre la región de Medina, en el oeste del país. El anuncio no precisó el origen del proyectil. Los hutíes rechazaron inmediato cualquier responsabilidad y calificaron la versión de Riad como una “mentira descarada y flagrante.
Las fuerzas armadas yemenitas confirman que no realizaron ninguna operación hoy contra territorio saudita y que las afirmaciones del enemigo saudita sobre un ataque contra Medina son “un mentira descarada y flagrante”, escribió Saree. El grupo recordó previamente prometió no atacar Medina ni la Meca.
La escalada también golpeó a Yemen. Los hutíes lanzaron misiles contra el palacio presidencial de Al Maashiq, en Adén, sede del gobierno yemenita reconocido internacionalmente. Fuentes militares gubernamentales informaron que el ataque dejó cuatro muertos y diez heridos. Residentes de la ciudad dijeron que escucharon explosiones, mientras una columna de humo se elevó desde el complejo.
Los hutíes aseguraron que apuntaron contra la sede de operaciones militares dirigida por oficiales sauditas y contra depósitos de arma dentro del recinto. Las fuerzas gubernamentales también denunciaron el lanzamiento de varios misiles balísticos contra Marib, ciudad del centro de Yemen situada en una zona estratégica sus recursos petroleros.

La coalición liderada por Arabia Saudita respondió con bombeos contra Santá, bastión de los hutíes. El enfrentamiento entre ambas partes se reactivó en su después de años de guerra Riad intervino militarmente en Yemen en 2015 en respaldo del gobierno, luego de que los hutíes tomaron amplias zonas del país, incluyenda capital.
En el terreno, las fuerzas gubernamentales enfrentan dificultades para recuperar las áreas bajo control hutí. El grupo reforzó su presencia en Taiz, la tercera ciudad jemenita, mientras pedió una intervención urgente de Naciones Unidas para levantar el cerco sobre esa zona. La canciller yemenita, Afrah al-Zouba, advirtió que situación a más de cuatro millones de personas y reclamar la reapertura de rutas para civiles, alimentos, combustible y agua.
El Programa Mundial de Alimentos, organismo de ONU, informó que los combates impidieron asistirpróx a unas 800.000 personas. El Comité Internacional de la Cruz Roja alertó que hospitales y centros de salud quedaron desbordados por un aumento sin precedentes de heridos de guerra.
En medio de los ataques la Unión Europea aplazó la cumbre con los países del Golfo prevista para el 24 de octubre en Riad. El encuentro debía representantes europeos y del Consejo de Cooperación del Golfo, bloque regional integrado por seis monarquías de la península arábiga. También fueron postergados otros actos en la capital saudita, incluidos tres partidos de fútbol programados para esa semana.
Fuente: Infobae