Ampliación de la vigilancia pública, mejoras en la Metrovía, así como la creación de transporte fluvial forman parte de las propuestas que plantea Francisco Macio Orellana, candidato a la Alcaldía por Centro Democrático, lista 1, en caso de ganar las elecciones seccionales del 29 de noviembre.
Con más de dos décadas de experiencia en el sector público, el economista de profesión considera que su conocimiento y paso por entidades estatales pueden aportar en la gestión municipal y la planificación de obras. Para ello, asegura que buscará priorizar la eficiencia y descentralizar los servicios.
Inicialmente, el movimiento tenía otra opción, pero finalmente Macio asumió el reto de encabezar la candidatura.
¿Cómo llega a ser el candidato por Centro Democrático?
El tablero electoral nos venía dando ciertos precandidatos que iban aterrizando en diferentes partidos o movimientos en julio, y vimos con mucha sorpresa las semanas subsiguientes, cuando ya era el tiempo de las inscripciones, que Cynthia Viteri sale de Centro Democrático y se va a ADN. En ese entonces estaba involucrándome para poder asesorar a un precandidato a la Prefectura del Guayas. Centro Democrático trata de llenar ese vacío con Pedro Pablo Duart. No sé qué pasó, pero cuatro días antes (del fin de las inscripciones) los representantes del movimiento me llaman a una reunión y me proponen que yo sea el precandidato. Me dijeron con mucha franqueza que el perfil mío encajaba con su propuesta, que se podía amoldar a lo que busca Centro Democrático, que es un movimiento conciliador, de centro, que promueve el crecimiento económico, el desarrollo, pero que sobre todo hoy busca ser un movimiento de diálogo, donde no prime el egoísmo, sino el bien común.
En su plan habla de “una obra por día”. Suena ambicioso: ¿es inaugurar o anunciar?, ¿o cómo se aplicaría?
Tiene un poco de cada cosa, porque sonaría más que ambicioso, un poco populista y hasta demagógico, pero hemos visto la forma de llevar a Guayaquil hacia un horizonte donde esto le pueda devolver al guayaquileño su autoestima y su dignidad, que muy venida a menos ha estado en estos últimos años. Lo digo no con ningún apego político: que el guayaquileño sí se acostumbró a que los 9 de octubre de cada año el alcalde de turno diga con mucho orgullo que se inauguraron en ese año 375 obras, es decir, diez obras más de los días del año (365). ¿Se puede hacer una obra al día? Sí. ¿Se puede inaugurar todos los días una obra? Probablemente no. Este es un trabajo que vamos empujando día a día para poderles dar a todos los sectores la obra pública.
Aunque no es su competencia la seguridad, su plan propone un “Guayaquil blindado”. ¿Cómo lo encaminaría?
El Guayaquil blindado significa que tenga seguridad 24/7, 365 días al año. Nuestro plan contempla el perfeccionamiento de un sistema automatizado de vigilancia permanente en todos los sectores. No siendo una competencia 100 % constitucional de un municipio, sí es competencia el poder establecer a través de mesas técnicas de trabajo una hoja de ruta de cómo se tiene que manejar la seguridad. Quién más que las autoridades de aquí puedan liderar estos objetivos basados en estadísticas de delitos más frecuentes.
¿Cómo sería esa vigilancia con agentes municipales a los cuales usted habla de dotar de armas letales? ¿Se coordinaría con Policía?
Por supuesto, la Policía Nacional, Ministerio del Interior son los responsables de brindarnos seguridad. Eso lo dice la Constitución. Ahora está probado en las décadas que tiene funcionando en su momento la Corporación de Seguridad Ciudadana, y hoy Segura, que es una empresa que se creó para poder complementar el trabajo que hace la Policía Nacional, con tecnología, cámaras, equipamiento, vehículos equipados con sirenas, balizas, blindajes. ¿Y quién está en esas camionetas? Agentes de control metropolitano, que están capacitados para prevenir delitos, pero no para repeler delitos. Son competentes para poder ordenar lo que está desordenado en una ciudad, llámese un vendedor informal. Debe haber un proceso donde a ese agente se lo capacite para poder no solamente prevenir, sino también enfrentar con arma letal. Dentro de la propuesta está llevar este proyecto de ley a la Asamblea para que entre a un debate y pueda tener una viabilidad.
¿Cómo será su relación con otros partidos en la Alcaldía y el Gobierno?
Proponemos establecer mecanismos para poder con nuestro plan de trabajo no convencer, pero explicar a los concejales de otras tiendas políticas cuál es el verdadero beneficiado de esos proyectos. Siempre tiene que prevalecer el ciudadano antes que el movimiento político. Dentro de ese escenario de diálogo va a estar que el alcalde se reúna con los concejales y establezcan un mecanismo para poder consensuar y llevar a cabo el plan.
En su plan se habla de condonación de multas. ¿Eso no podría abrir la puerta a un descontrol?
No necesariamente. Nuestro plan contempla sí (condonar), pero eso tiene que pasar por un proceso que a través de programas de concientización se le pueda dar las capacitaciones para que ese conductor, que le gusta tomar los fines de semana y que sabe que está mal pero igual lo hace, sepa que hacer eso está poniendo en riesgo la vida de otras personas. Esto va a pasar por un proceso de transformación cultural, va a partir de un proceso de reorganización y de reingeniería, donde la ATM se va a convertir en un verdadero aliado.
La Metrovía va por la cuarta troncal y estaba proyectada para siete originalmente. ¿Cuál es su aspiración?
El plan nuestro incluye repotenciar el sistema masivo, el único que tiene la ciudad y que es el que le podría dar también un poco de descongestión a todo este problema de tránsito vehicular, pero obviamente con nuevas unidades, con el desarrollo de las otras troncales un poco más conectadas hacia una ciudad inteligente.
¿Cómo harían la renovación de unidades si son de privados?
Primero vamos a establecer, más allá de que el diálogo y el poder involucrar a los actores es crucial, es el poder con nuestra gestión y presupuesto, optimizar lo que hay, tratar de repotenciarlo para volver a ponerlo operativo. Y vamos a llevar un plan en el cual podamos contemplar que las troncales 5, 6, 7, 8 puedan irse incrementando en los cuatro años de gestión.
¿Cómo se aplicaría la descentralización de servicios que propone?
Nuestra idea es poderle dar pequeñas sucursales municipales sectorizadas en todo Guayaquil para que usted al salir de su casa caminando llegue a ese establecimiento máximo en 15 minutos y pueda sacar su cédula de identidad, pagar su predio urbano, pagar su patente… Paralelamente, vamos a automatizar los servicios para que pueda usar los servicios municipales desde su celular.
Dentro de su plan habla del transporte fluvial. ¿En qué consiste?
Ese es un proyecto ambicioso. Tenemos un malecón que desgraciadamente hoy está en penumbras, pero parte de esa transformación es poder llevar a cabo este proyecto de transporte fluvial que pueda movilizarse de Guayaquil a Durán. Se va a conectar de sur a norte, interconexiones entre cantones, también entre el mismo borde desde el malecón, el sector del camal, la Caraguay, la Domingo Comín y todo ese sector donde termina la ría. En principio el proyecto se contempla para ser autogestionado 100 % por el Municipio.
La ciudadanía se muestra distante de la política. ¿Cómo cree que se puede volver a conectar con ella?
Creo que hay una gran polarización entre correísmo y anticorreísmo, sumada a que la gente le ha perdido la fe al político. Nosotros queremos cambiar eso. Somos una propuesta que surge de la ciudadanía, que recoge los problemas de muchos guayaquileños para decir: “Aquí estamos”; es decir, nos vamos a acercar al ciudadano. En el tema estrictamente de la percepción, lamentablemente es una estigmatización generalizada, porque el político le ha fallado al ciudadano.
Más allá de la política, ¿en el lado personal cómo se definiría?
Siempre me ha gustado trabajar, liderar. Recuerdo que en el colegio San José La Salle siempre era el capitán del equipo de fútbol; en sexto año fui elegido presidente de la Federación Deportiva Estudiantil Lasallana (Fedel), y donde me ha tocado estar siempre me ha gustado liderar procesos y lograr que las personas que están conmigo sepan que yo los puedo llevar a un buen destino. Me gusta mucho estar con mi familia, disfrutar a mis hijos, mi esposa. La cátedra la disfruto muchísimo.
Ficha biográfica
Nombre: Francisco Macio Orellana
Edad: 48
Estado civil: Casado
Hijos: 3
Trayectoria: Economista y docente universitario. Con estudios en Administración Pública, además de Gobernanza y Gestión Pública, y cursando Gestión Hospitalaria y Nuevas Tecnologías. Ha ocupado diversos cargos, entre esos como gerente general del Hospital General IESS Los Ceibos, además de subgerente administrativo-financiero de la Unidad de Negocios Hidronación de Celec-EP. Fue asesor de Gerencia y Contratación Pública en Emapag. (I)
Fuente: El Universo