El rover Perseverance de la NASA ha logrado una hazaña sin precedentes en la exploración espacial: recorrer más distancia que cualquier otro vehículo en la superficie de otro mundo. El pasado 11 de octubre, su odómetro marcó 45,22 kilómetros, superando así el récord anterior de 45,16 kilómetros que ostentaba el rover Opportunity, el cual exploró Marte entre 2004 y 2018.
Este nuevo hito se alcanzó en el día marciano número 2006 de la misión de Perseverance. La NASA informó que el rover cubrió esa distancia en aproximadamente cinco años y medio, mientras que a Opportunity le tomó casi quince años llegar a una marca similar. El hecho ocurrió cuando el vehículo se dirigía hacia una zona denominada Idubi, atravesando la región del borde occidental del cráter Jezero, conocida como Lac de Charmes.
Allí, Perseverance investiga lo que podría ser uno de los terrenos más antiguos jamás explorados en el sistema solar. Las rocas y el suelo de Lac de Charmes tienen una antigüedad tan remota que sus equivalentes en la Tierra fueron borrados hace mucho tiempo por la erosión y la tectónica de placas (Marte carece de placas tectónicas). En Idubi, el equipo científico espera encontrar evidencias de antiguos sistemas hidrotermales.
Gran parte del mérito de este récord recae en la capacidad de conducción autónoma de Perseverance. El sistema AutoNav permite al rover capturar imágenes del terreno mientras avanza, crear un mapa 3D de los peligros y trazar su ruta entre los puntos de referencia elegidos por los planificadores en la Tierra. El equipo denomina a esta facultad como «pensar mientras se conduce».
Perseverance puede operar a su velocidad máxima o cerca de ella, cubriendo hasta 412 metros en un solo Sol (día marciano). El vehículo de seis ruedas ha recorrido más del 90% de su distancia total utilizando AutoNav para evaluar el terreno. En contraste, el primer sistema AutoNav marciano, presente en Opportunity y su gemelo Spirit, solo cubrió aproximadamente el 5% de su recorrido con esta tecnología.
La evolución de la navegación autónoma es notable. Mientras que Sojourner, el primer rover de la NASA en Marte, evaluaba la ruta con 20 puntos de medición, Perseverance procesa 600.000 puntos con cada observación.
Steven Lee, gerente del proyecto de los rovers Curiosity y Perseverance en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en el sur de California, declaró:
«Es un honor trabajar en Perseverance en un momento en que la tecnología ha evolucionado hasta el punto de que recorridos como estos son rutinarios.»
Lee agregó que «la misión original contemplaba un recorrido máximo de 20 kilómetros. Hemos superado con creces esa cifra, y con todos los sistemas de movilidad en pleno funcionamiento y resultados favorables en las pruebas de vida útil prolongada en tierra, esperamos que Perseverance siga ampliando este récord durante muchos años».
EXPLORACIÓN HASTA FINALES DE 2028
La NASA aprobó recientemente la primera prórroga de la misión, que comenzó en octubre y extenderá la exploración del borde del cráter por parte de Perseverance aproximadamente hasta finales de 2028.
Este récord corona casi tres décadas de operaciones de vehículos exploradores de la NASA en Marte, donde cada misión ha llegado más lejos y con mayor capacidad que la anterior:
- Sojourner (1997): del tamaño de un horno microondas, recorrió unos 100 metros (330 pies) durante su misión de 83 soles.
- Spirit y Opportunity (2004): del tamaño de un carrito de golf, con misiones principales de 90 soles. Spirit registró 7,7 kilómetros (4,8 millas) antes de sucumbir al invierno marciano en 2010. Opportunity continuó durante 5111 soles, completando la primera maratón extraterrestre en 2015 y estableciendo el récord que Perseverance acaba de superar.
- Curiosity (2012): ha registrado más de 38,07 kilómetros (23,65 millas) y sigue activo.
Mark Maimone, subdirector del equipo de operaciones robóticas de Perseverance, señaló:
«El rover que batió este récord lo hizo tomando sus propias decisiones sobre la trayectoria. Con la autonomía para simplemente avanzar, Perseverance es mejor conductor que el que aterrizó, y aún no hemos terminado.»
Maimone explicó que «su software más reciente le enseña a Perseverance a girar menos y a inclinarse más, y a comprobar su posición con mapas orbitales durante el trayecto». Y añadió: «La próxima frontera es la luz solar. El deslumbramiento en las cámaras de navegación es la razón por la que estacionamos a media tarde si nos dirigimos hacia el Sol, y si podemos enseñarle al rover a ver más allá de esos artefactos, cada rover que le siga tendrá una jornada laboral más larga».
El récord de conducción todoterreno extraterrestre no se limita a Marte. Los récords de conducción lunar fueron batidos anteriormente. Perseverance superó tanto los 35,7 kilómetros recorridos por los astronautas del Apolo 17, Gene Cernan y Harrison Schmitt, en 1972, como los 39 kilómetros recorridos por el rover soviético Lunokhod 2 en 1973.
La NASA destacó que la resistencia y los recorridos más largos permiten acceder más rápidamente a una mayor diversidad geológica: «se examinan más afloramientos y se descifra más historia del Planeta Rojo a partir de sus rocas».
Ese alcance llevó a Perseverance desde el lecho de un antiguo lago hasta un sistema fluvial fosilizado, donde el rover encontró una posible biofirma en una roca llamada Cataratas Cheyava, y luego hasta el borde del cráter, donde podría hallarse un tipo de hábitat antiguo completamente diferente: el hidrotermal.
Hasta la fecha, Perseverance ha recolectado 29 muestras de roca y regolito que abarcan el fondo del cráter, un abanico deltaico formado por un río desaparecido y, ahora, el borde del cráter. En esta última región, ha estado explorando rocas generadas por impactos de unos 4 mil millones de años de antigüedad, pertenecientes a un capítulo de la historia planetaria casi completamente borrado de la Tierra.
Tras pasar por Lac de Charmes, el rover continuará bordeando el cráter y se dirigirá hacia el sur durante la misión extendida, rumbo a Rainbow Falls, un bloque de corteza antigua de 100 metros de ancho (328 pies) que se elevó por el impacto que creó Jezero.
Fuente: Infobae