Panamá ha puesto en marcha la evaluación de más de 2,000 infraestructuras que resultaron dañadas por el terremoto de magnitud 7.5 ocurrido el viernes. El movimiento telúrico dejó afectaciones en iglesias, museos, bibliotecas y otros inmuebles de valor patrimonial.
El Ministerio de Cultura informó este lunes que las inspecciones se concentran en las provincias de Coclé, Veraguas y Los Santos, situadas en la región central del país.
El sismo no provocó víctimas mortales y solo causó una treintena de heridos leves. Sin embargo, los daños materiales se extendieron a viviendas, escuelas, centros de salud, edificios públicos, vías de comunicación y construcciones históricas. La península de Azuero fue la zona más afectada, una región compuesta por localidades pequeñas cuya economía depende de la agricultura y la ganadería.
Daños en templos y edificios históricos
Las brigadas técnicas han identificado grietas, desprendimientos de materiales y afectaciones en fachadas y cubiertas de diversos inmuebles. La evaluación abarca edificios religiosos, espacios culturales y dependencias estatales, según indicó el Ministerio de Cultura en un comunicado recogido por EFE.
Uno de los casos más impactantes ocurrió en la catedral de San Juan Bautista, en Penonomé, donde colapsó parcialmente la estructura que sostiene las campanas de una de las torres. El templo también presenta grietas estructurales y escombros caídos sobre la vía pública.

En la sede de la Gobernación de Penonomé se desplomaron sectores de los muros laterales, dejando expuestos algunos entrepisos y provocando deterioros en la fachada del edificio.
También se registraron afectaciones en la Basílica Menor de Santiago Apóstol y en el Museo Capilla San Juan de Dios, ambos ubicados en Natá de los Caballeros, en Coclé. Allí las inspecciones detectaron fisuras, caída de materiales y pérdida de tejas.
Fases de respuesta del Ministerio de Cultura
La directora de Proyectos Especiales del ministerio, Yamileth Stanziola, explicó que la respuesta se aplicará en distintas etapas. La primera fase contempla la limpieza de los sectores afectados y el aseguramiento de las estructuras que puedan representar un riesgo para habitantes, visitantes y trabajadores.
“La atención se desarrollará por etapas, comenzando con la limpieza y el aseguramiento de las áreas afectadas”, señaló Stanziola.
Las autoridades definirán luego si cada inmueble requiere trabajos de recuperación, rehabilitación o reconstrucción, según el resultado de los estudios especializados.

La ministra de Cultura, María Eugenia Herrera, afirmó que las iglesias con daños recibirán intervención estatal.
“Todas las iglesias afectadas recibirán atención para garantizar la seguridad de las personas y proteger el patrimonio cultural”, indicó.
El organismo activó su Plan de Manejo de Riesgos y desplegó las primeras inspecciones con apoyo del Cuerpo de Bomberos y del Servicio de Protección Institucional (SPI). Las revisiones continuarán en los próximos días para establecer medidas de protección y conservación para cada caso.
Más de 1,280 viviendas y 619 escuelas dañadas
El último balance oficial contabilizó daños en más de 1,280 residencias, 619 centros educativos y más de 60 edificios gubernamentales. La lista incluye además 44 iglesias, 24 centros de salud, 11 hoteles y una decena de carreteras, vías y puentes.

El terremoto, que ocurrió al mediodía del viernes, estuvo seguido por más de 300 réplicas. Las autoridades mantienen las evaluaciones en las zonas afectadas para precisar el alcance de los daños estructurales y determinar las obras necesarias en cada infraestructura.
Fuente: Infobae