OpenAI se vio forzada a retirar tres manuscritos matemáticos elaborados por uno de sus modelos internos de inteligencia artificial, apenas un día después de haberlos presentado como un logro sin precedentes. La razón: un error de cálculo que echaba por tierra las conclusiones de esos trabajos. Además, la compañía sometió a revisión otros catorce documentos del mismo conjunto.
El 6 de octubre de 2026, OpenAI subió a un repositorio público de GitHub un total de 722 manuscritos, organizados en 372 familias de resultados vinculados entre sí. La plataforma, que suele albergar código de programación, sirvió esta vez como vitrina para investigación matemática. La empresa afirmó que con ello buscaba “empujar la frontera del conocimiento humano”.
Al día siguiente, OpenAI informó del retiro de tres de esos textos por un error de signo que invalidaba un argumento central y la construcción utilizada en dos trabajos derivados. Cada documento retirado incluye ahora una nota que señala “el vacío” detectado.

La firma también examinó otros catorce manuscritos, en los que se hicieron “reparaciones de pruebas, afirmaciones corregidas, hipótesis y dependencias más claras, y una corrección a una cita desactualizada”, según reportó Retraction Watch.
En su propio comunicado, OpenAI reconoció que el lote contiene “resultados en distintas etapas de verificación” y que no todos están formalizados en Lean, un lenguaje de programación que permite comprobar demostraciones matemáticas mediante computadora. Por ello, advirtió que algunos resultados no verificados podrían contener fallos. La empresa dijo que financiará talleres y conferencias para ayudar a la comunidad a interpretar los hallazgos, sin precisar fechas concretas.
Dan Roberts, responsable de investigación en OpenAI, confirmó en la red social X el retiro de los tres manuscritos y escribió que la compañía “seguirá actualizando el repositorio con nuevas formalizaciones y con cualquier corrección que detecte”. OpenAI no ha dado una fecha para la liberación pública del modelo que generó los resultados.

La respuesta de la comunidad matemática
Alex Townsend, profesor de matemática en la Universidad Cornell, comentó al portal especializado en retracciones que no le sorprendió que un error se propagara entre varios manuscritos. “Dado el escepticismo hacia la IA en la comunidad matemática, creo que OpenAI debería haber anunciado primero los manuscritos verificados” con Lean, explicó.
Kevin Buzzard, matemático del Imperial College de Londres, revisó treinta manuscritos vinculados a su especialidad en teoría de números. Según contó a New Scientist, solo siete le parecieron relevantes y apenas uno estaba formalmente verificado con Lean. “La aceptación de estos resultados por parte de la comunidad va a llevar tiempo”, advirtió.

Álvaro Lozano-Robledo, profesor de la Universidad de Connecticut, le dijo a The Verge que incluso recorrer el índice del repositorio demandó un esfuerzo considerable. “Simplemente repasar la lista completa de resúmenes es abrumador”, afirmó, en referencia a un documento de cerca de 40 páginas que OpenAI tuvo que publicar para guiar la lectura del material.

OpenAI ya se había enfrentado a la comunidad matemática
El 8 de septiembre de 2026, OpenAI anunció que uno de sus modelos resolvió un problema vinculado a las ecuaciones de Navier Stokes, uno de los siete Problemas del Milenio que otorgan un premio millonario. Ese anuncio generó críticas de un grupo de matemáticos, que consideraron que la empresa se apresuró a difundirlo “sin tiempo para una redacción adecuada ni para citar el trabajo previo de otros investigadores”, según un comunicado conjunto que reunió más de 8.000 firmas de matemáticos en todo el mundo.
Esa tensión llevó a la formación de un panel independiente, el Grupo Asesor de Matemática e Inteligencia Artificial, que el 29 de septiembre del mismo año publicó recomendaciones para que las empresas de IA difundan resultados con más transparencia sobre el modelo usado, los problemas intentados y el costo de cómputo.
Fuente: Infobae