El camino que sigue Xbox se vuelve cada vez más difuso, sobre todo tras las decisiones tomadas desde que Asha Sharma asumió como nueva CEO. Por un lado, la compañía redujo drásticamente el personal de estudios clave como Ninja Theory e ID Software, lo que ha provocado retrasos y hasta la cancelación de proyectos como el juego de Blade que preparaba Arkane Studios. Por otro lado, Microsoft ha estrechado lazos con Hideo Kojima y Kojima Productions, confirmando que los próximos títulos del estudio, OD y Physint, serán exclusivos para las plataformas de la marca.
Más recientemente, han circulado rumores sólidos sobre Halo, la franquicia insignia que cimentó el éxito de Xbox. Según esas versiones, el desarrollo de la saga pasaría a manos de Activision, el estudio responsable de Call Of Duty. Aunque no sería la primera vez que Halo cambia de administración, el movimiento resulta inusual porque, además, se especula que los planes incluyen dejar de lado todos los juegos anteriores y reiniciar por completo el universo.

La estrategia de Xbox parece apuntar a eliminar gran parte de sus propiedades intelectuales previas, lo que genera dudas sobre cómo Microsoft planea atraer público para sus nuevas consolas y juegos. Quizás, el enfoque principal ya no sea ese.
Aunque todavía es temprano para hablar de la próxima consola de Xbox —ni siquiera tiene nombre oficial—, las primeras filtraciones ya han dejado ver algunos detalles. Lo que más llama la atención es la forma en que Asha Sharma describe el proyecto:
Sharma describe Project Helix como una familia de dispositivos y no uno solo.
Esto sugiere que podrían aparecer varias consolas, incluso una portátil, algo que Microsoft ya exploró con la ROG Xbox Ally X.

Bajo esta óptica, el mercado de Xbox se orientaría hacia dispositivos accesibles para todo tipo de público, en lugar de una sola consola. El concepto recuerda la vieja idea de Xbox en todas las pantallas, pero ahora con una ejecución más coherente y refinada.
Entonces, ¿el futuro de Xbox estará en el hardware y no en los títulos? No es fácil responder. La empresa ha despedido empleados y fusionado estudios, pero al mismo tiempo ha celebrado que Gears Of War: E-Day sea un título completamente exclusivo de la marca, y ha sido aclamado como uno de los mejores de la saga. Además, la alianza con Hideo Kojima refuerza la apuesta por los exclusivos.

Recapitulando, la dirección parece clara: el grueso del equipo de Xbox se concentrará en el desarrollo de hardware, especialmente en Project Helix, un ambicioso plan que busca convertir la marca en algo mucho más accesible que el simple Game Pass. El desarrollo de videojuegos no se detendrá, pero a partir de ahora todos los títulos de Xbox saldrán exclusivamente en sus dispositivos, abandonando la estrategia multiplataforma y reduciendo la diversificación de equipos. Así, las propiedades más importantes se entregarán a los estudios más grandes, como Kojima Productions, Activision y, posiblemente, Epic Games tras el éxito de Gears Of War: E-Day.
Esta reorganización puede resultar un acierto o un fracaso, según la perspectiva. Las decisiones sobre sagas emblemáticas generan incertidumbre: Activision no parece el mejor candidato para manejar Halo, y dejar de lado a ID Software, creadores de DOOM, resulta lamentable para muchos. Solo el tiempo dirá cómo impacta todo esto en la marca Xbox.
Fuente: Infobae