Fallece Piero, el cantautor de ‘Mi Viejo’ que halló en Colombia su segunda patria y bastión de paz

Piero falleció el miércoles 7 de octubre a los 81 años, luego de permanecer varios días internado en el Hospital Italiano de Buenos Aires, Argentina. El deceso se produjo en horas de la mañana, después de que el cantautor atravesara un delicado cuadro de salud que motivó su hospitalización en días previos.

La partida del artista, nacido en Gallipoli, Italia y criado en Argentina, representa la pérdida de una de las voces más influyentes de la canción popular latinoamericana. Su obra combinó la balada íntima con la mirada social y política, y atravesó generaciones con títulos emblemáticos como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo y Pedro Nadie, composiciones que se instalaron como referentes de la música de protesta y del repertorio afectivo del continente.

Entre los distintos territorios donde su música encontró eco, Colombia ocupó un lugar de especial importancia en su vida. Pasó de ser el sitio escogido para escapar de la represión de la dictadura militar de finales de los 70 e inicios de los 80, a convertirse en su segundo hogar y un escenario donde asumió un rol activo en la promoción de la paz y el fin del conflicto armado en el país.

El exilio marcó el inicio de la relación

La dictadura militar argentina impulsó el exilio del músico hacia Bogotá a comienzos de los años 80 - crédito Colprensa

El acercamiento de Piero a Colombia se remonta a los años 80, cuando la dictadura militar argentina —denominada oficialmente como el Proceso de Reorganización Nacional— lo forzó al exilio, como a muchos exponentes de la canción protesta. Antes de instalarse en España, el músico pasó una temporada en Bogotá, donde contó con la hospitalidad de su amigo, el periodista Daniel Samper Pizano. Durante esa estadía cuidó la casa del arquitecto Simón Vélez y comenzó a tejer vínculos con el ambiente cultural colombiano que, lejos de diluirse con el tiempo, se consolidaron en visitas regulares al país con sendas presentaciones en vivo, mostrando siempre su defensa a ultranza de los derechos humanos.

Gracias a esa labor, en 1994, durante la presidencia de Ernesto Samper Pizano —hermano de su amigo Daniel—, Piero recibió formalmente la ciudadanía colombiana. Según relató el propio músico, le entregaron la nacionalidad en octubre y esa misma noche regresó a la Argentina en un vuelo nocturno, lo cual desmintió la creencia de buena parte del público colombiano de que planeaba radicarse en el país. El cantautor explicó que nunca descartó mudarse, aunque sus compromisos con la Fundación Buenas Ondas, dedicada al trabajo con niños en Argentina, le impidieron concretar ese traslado.

Junto con la nacionalidad, Samper lo nombró Embajador de la Paz, una distinción que asumió con compromiso activo. “Ser colombiano es más importante que recibir un Grammy”, declaró en una entrevista en la que repasó su vínculo con la nación sudamericana y el rol que había asumido en la promoción del diálogo.

El artista realizó recitales gratuitos en el Urabá antioqueño y en zonas del Cauca golpeadas por el conflicto armado. También sostuvo reuniones con voceros de las Farc en La Habana y del ELN en Medellín durante los diálogos de paz sostenidos por el gobierno de Juan Manuel Santos - crédito Colprensa

El compromiso de Piero con la paz colombiana no se limitó a lo simbólico. Recorrió el Urabá antioqueño, entonces bajo dominio paramilitar, donde ofreció recitales gratuitos y leyó propuestas de reconciliación ante comunidades afectadas por la violencia. También se presentó en el resguardo indígena de López Adentro, en el Cauca, y participó del encuentro Campesinos Somos Todos, convocado por el entonces gobernador de ese departamento, Temístocles Ortega.

En 2012 formó parte del lanzamiento del Manifiesto por la Paz de Colombia, en Santander de Quilichao. Durante el proceso de negociación entre el Gobierno colombiano y las Farc, se reunió en La Habana con alias Pablo Catatumbo, integrante del secretariado de la guerrilla, y sostuvo encuentros con voceros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en Medellín. Más tarde, respaldó públicamente la opción del Sí en el plebiscito de 2016 sobre el Acuerdo de Paz impulsado por el entonces presidente Juan Manuel Santos.

“Uno no puede creer que seres tan hermosos, tan lindos y un país tan maravilloso, no pueda ponerse de acuerdo. Hay intereses que lo salpican y que no lo dejan ser, pero hay que poner solidaridad ociosa cada día. Y tratar de mejorar aquello que tanto amamos y queremos”, expresó sobre su percepción del proceso de paz colombiano en 2016.

El legado de un vínculo que persistió hasta el final

El músico presentó en Colombia la obra infantil 'La sinfonía inconclusa en la mar' durante su gira de abril. Fue su última aparición en concierto en el país - crédito @pierocantautor/Instagram

Pese a no residir de manera permanente en el país, Piero mantuvo una agenda artística activa en Colombia durante décadas. En abril pasado presentó La sinfonía inconclusa en la mar, una obra dedicada al público infantil, en una gira que incluyó actores, bailarines y su banda estable. Esa relación se sostuvo hasta sus últimos meses de vida, sin interrupciones significativas desde su primer exilio en los años 80. El reconocimiento que recibió del país se combinó con un trabajo de campo que lo llevó a regiones marcadas por décadas de conflicto armado, donde mezcló la música con mensajes explícitos de reconciliación.

Fuente: Infobae

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