El presidente de la Cámara de Representantes de Libia, Aguila Salé, fue destituido de su cargo este martes después de doce años al frente del organismo legislativo con sede en el este del país. La decisión se tomó mediante una votación en la cámara, pero el veterano político ya ha rechazado la medida, argumentando que carece de fundamento legal.
El portavoz del organismo, Abdulá Blehiq, informó tras la votación que en la sesión participaron 111 parlamentarios y que se eligió “de forma unánime” a Salé Abdulnabi como nuevo presidente de la Cámara de Representantes. Además, Tariq al Ashtar fue designado como vicepresidente primero y Misbá Duma como vicepresidente segundo.
Los tres cargos electos ya han jurado su cargo frente a la Cámara de Representantes y celebraron su primera reunión oficial para abordar la situación, según un comunicado publicado por el organismo. Sin embargo, Salé ha cuestionado la legalidad de los procedimientos empleados.
En sus declaraciones, Salé sostuvo que esta última sesión no se realizó conforme a los procedimientos y normas que rigen la actividad de la Cámara de Representantes, por lo que subrayó que su cese “no tiene base legal”, según recogió el diario libio The Libya Observer.
La votación se produjo después de que 98 parlamentarios aprobaran el lunes un nuevo sistema que limita el mandato del presidente y los vicepresidentes de la Cámara de Representantes a un único periodo de doce meses, modificando así la norma vigente desde la conformación del organismo en 2014.
Dicha decisión también fue criticada por Salé, quien rechazó los procedimientos y afirmó que la votación tampoco fue “oficial” ni tenía “efectos legales”. Asimismo, anunció que cancelaba la sesión prevista para el martes con el objetivo de evitar su cese, aunque la Cámara de Representantes se reunió igualmente para votar sobre la renovación de su cúpula.
Contexto político
Libia se encuentra dividida en dos administraciones después de que la Cámara de Representantes diera por finalizado el mandato de Abdul Hamid Dbeibé debido al aplazamiento de las últimas elecciones presidenciales, lo que rompió el acuerdo destinado a garantizar la unificación del país. Posteriormente, el organismo nombró otro primer ministro, medida que fue rechazada por el Gobierno de Trípoli, que sigue siendo el reconocido a nivel internacional.
La fragmentación política y territorial es una de las consecuencias del caos en el que se sumió el país africano tras el levantamiento contra el régimen de Muamar Gadafi, capturado y ejecutado por fuerzas rebeldes en octubre de 2011 en el marco de la conocida ‘Primavera Árabe’. Desde entonces, los esfuerzos de reunificación no han dado frutos.
Fuente: Infobae