YPF y TotalEnergies sellan histórico acuerdo para producir combustible de aviación sostenible en Argentina

La petrolera de控制 estatal YPF dará inicio a la fabricación en Argentina de uno de los combustibles más costosos y demandados a nivel global, y ya tiene asegurado su comprador. Desde el año pasado, la compañía evaluaba la edificación de una biorrefinería de vanguardia destinada a obtener combustible de aviación sustentable (SAF), la opción que la industria aeronáutica ha hallado para disminuir en un 80% las emisiones de las aeronaves.

Este miércoles, la empresa comunicó que suscribió un acuerdo de compraventa de largo plazo con la firma francesa TotalEnergies para comercializar en los mercados internacionales la totalidad de la producción de SAF y aceite vegetal hidrotratado (HVO) que generará la futura planta de San Lorenzo, ubicada en la provincia de Santa Fe.

El convenio, el primero en su clase en la historia del país, representa la pieza faltante para materializar el proyecto, debido a que permitirá al emprendimiento buscar financiamiento bajo un esquema de project finance —un mecanismo que vincula el reembolso de préstamos al flujo futuro de ingresos de una iniciativa—, a la vez que posibilitará su presentación ante el Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI).

El acuerdo fue rubricado a través de Santa Fe Bio, la sociedad conformada en partes iguales entre YPF y Essential Energy, firma local especializada en biocombustibles de primera y segunda generación. Según pudo conocer este medio, la esencia del contrato radica en que TotalEnergies se comprometió a adquirir la mayor parte de las 170.000 toneladas anuales de SAF y HVO que producirá la planta, con derecho de preferencia sobre los volúmenes remanentes. Esa certeza de demanda es la que transforma al acuerdo en el instrumento que desbloquea el financiamiento y, con él, la inversión de más de USD 400 millones que requerirá la reconversión del complejo industrial.

Un avión de Air France, operado con combustible de aviación sostenible (SAF) producido por TotalEnergies
REUTERS/Eric Gaillard/Fotografía de archivo

Argentina producirá SAF por primera vez

Hasta este anuncio, la Argentina no fabricaba combustible sostenible para aviación; tampoco contaba con proyectos confirmados en este rubro. El único plan existente en el país —además del de YPF— era una iniciativa conjunta entre la alemana GreenSinnergy y la francesa Axens, con respaldo de la provincia de Chubut, que hasta ahora no llegó a concretarse. El acuerdo entre Santa Fe Bio y TotalEnergies convierte a este emprendimiento en el primero que alcanza una instancia de compromiso comercial firme.

El SAF es el combustible de transporte masivo más oneroso del mercado. Su costo base de producción oscila entre USD 1,80 y USD 3,50 por litro, frente a los USD 0,60 y USD 0,80 del combustible de aviación convencional (Jet A-1), lo que representa entre dos y cinco veces más.

Con una producción de 170.000 toneladas anuales y ese rango de precios, el negocio puede generar un flujo de ingresos de entre USD 300 millones y USD 1.000 millones por año, dependiendo de las condiciones del mercado en el momento de la entrega.

La estructura del acuerdo es la que otorga valor al proyecto. En esquemas de project finance, los bancos y fondos que financian una obra de infraestructura no prestan contra activos sino contra flujos de caja. Tener a una compañía del peso de TotalEnergies —presente en Argentina desde hace 48 años, con operaciones en petróleo, gas y energías renovables— como comprador firme de largo plazo es lo que hace bancable la operación.

El SAF es un 80% menos contaminante que el combustible tradicional que hoy utilizan los aviones

Según pudo saber este medio, ese contrato de offtake también es condición necesaria para la presentación al RIGI: sin demanda asegurada, no hay proyecto que califique. El acuerdo firmado este miércoles es, en ese sentido, el hecho que hace posible todo lo demás.

Una refinería paralizada desde 2017

La biorrefinería se instalará en el predio de la histórica refinería de San Lorenzo, que estuvo paralizada desde 2017. El complejo operó bajo Petrobras y Perez Companc tras la privatización de los años ’90, y luego fue sede de Oil Combustibles, la empresa del exfuncionario Cristóbal López. El predio cuenta con terminal portuaria sobre la Hidrovía del Paraná, lo que lo convierte en un punto logístico estratégico para la exportación.

El proyecto se ejecutará en dos fases. La primera, que contempla la construcción de una planta de pretratamiento de materia prima con capacidad de hasta 250.000 toneladas anuales, ya lleva un 30% de avance y emplea a más de 100 trabajadores diarios, con proyección de superar los 200 en los picos de obra. La segunda fase incluye la instalación de la biorrefinería propiamente dicha, con puesta en marcha prevista hacia fines de 2029.

Los combustibles se producirán a partir del procesamiento de aceites vegetales, residuos orgánicos y grasas animales. Santa Fe Bio aprovechará la infraestructura existente en el complejo y agregará instalaciones de última generación. La ubicación en San Lorenzo no es un detalle menor: la zona ofrece acceso privilegiado a materia prima agrícola propia del corazón productivo argentino, además de la conexión directa al puerto para la exportación.

Varias aerolíneas internacionales ya están empezando a utilizar el SAF como combustible alternativo en alguno de sus vuelos

Essential Energy, por su parte, aportará al proyecto su trayectoria en el negocio de biocombustibles. La compañía opera desde 2009 una destilería de bioetanol en el norte de Santa Fe, con capacidad de producción de 30 millones de litros anuales de etanol anhidro a partir de melaza de caña de azúcar.

La demanda global de SAF crece por regulación, no solo por voluntad

El mercado al que apunta Santa Fe Bio está impulsado por regulaciones cada vez más exigentes. La normativa de la Unión Europea establece una incorporación progresiva de combustibles sostenibles en la aviación: un piso del 6% en 2030 que crece hasta el 70% en 2050. TotalEnergies, uno de los principales productores europeos de SAF, tiene como objetivo suministrar más del 10% del combustible sostenible utilizado en Europa antes de finalizar esta década y proyecta superar las 500.000 toneladas anuales de producción en 2028.

A pesar del costo elevado, ya hay aerolíneas globales que operan con SAF: Iberia, Lufthansa, Air France-KLM, American Airlines, Delta y Singapore Airlines, entre otras. Se estima que el combustible puede reducir las emisiones del transporte aéreo hasta en un 80% respecto del queroseno convencional. Los principales destinos de exportación del proyecto serían Estados Unidos y Europa, ambos mercados con requisitos de certificación estrictos —entre ellos, el sello ISCC— que la producción de San Lorenzo deberá cumplir.

Fuente: Infobae

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