Hutíes atacan aeropuerto de Riad con misil balístico en medio de ofensiva saudita

Los insurgentes hutíes de Yemen, respaldados por el régimen iraní, aseguraron este miércoles haber lanzado un misil balístico contra el aeropuerto internacional Rey Jaled de Riad, además de realizar nuevos ataques con drones contra instalaciones militares al sur de Arabia Saudita. El portavoz militar de los rebeldes, general de brigada Yahya Saree, publicó en la red social X:

“Nuestras fuerzas armadas han atacado el aeropuerto internacional con un misil balístico”.

Por su parte, la coalición encabezada por Riad presentó una versión distinta. Su portavoz, el general de división Turki al Malki, afirmó que las defensas antiaéreas sauditas lograron interceptar un misil balístico al norte de la capital. La plataforma de seguimiento aéreo Flightradar24 reportó interrupciones breves en el tráfico aéreo. Los rebeldes también reivindicaron haber alcanzado el aeropuerto de Abha, una base aérea en Khamis Mushait, así como dos bases militares en Nayrán y Asir, todas ubicadas en el suroeste del país, cerca de la frontera con Yemen.

Esta semana se observaron vallas en forma de jaula alrededor de los tanques de combustible de la petrolera estatal Aramco, situados cerca del aeropuerto de Riad. Arabia Saudita, el mayor exportador de crudo del mundo, ha sido objeto en las últimas semanas de múltiples ataques contra sus infraestructuras energéticas y militares.

En el terreno, los enfrentamientos más intensos tienen lugar en Dhubab, 54 kilómetros al sur de Mokha, el puerto que los hutíes capturaron el 10 de septiembre. Dos comandantes rebeldes aseguran haber recuperado Dhubab, la aldea de Al Jadid y el estrecho de Bab el Mandeb, mientras que un funcionario del Gobierno yemení lo niega. No hay confirmación independiente, ya que la prensa tiene acceso casi nulo a la zona. Fuentes militares de ambos bandos reportan al menos 62 muertos este miércoles y más de 330 combatientes caídos desde el lunes.

Contraofensiva gubernamental con respaldo saudita

Simpatizantes hutíes se reúnen en solidaridad con el movimiento mientras los combates se intensifican en varios frentes, en Saná, Yemen. 7 octubre 2026. REUTERS/Mohammed al-Mahdi

Las fuerzas leales al Gobierno reconocido internacionalmente, apoyadas por la aviación saudita, lanzaron una contraofensiva el fin de semana pasado. La coalición asegura que cien cazas están participando en la operación y que el objetivo incluye liberar Saná, la capital tomada por los hutíes. Según funcionarios, Estados Unidos ha colaborado con inteligencia, identificación de blancos y planificación.

En Adén, sede del Gobierno yemení, un misil cayó cerca de la pista del aeropuerto poco antes de la llegada de un vuelo de la aerolínea Yemenia procedente de El Cairo. FlightAware registró que la aeronave aterrizó a las 3:30 de la madrugada, pero el Ministerio de Transportes yemení sostiene que el avión fue desviado a un aeropuerto saudita. En Taiz, otro ataque dejó cinco civiles heridos, según informó la agencia estatal Saba.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) contabiliza 201.217 desplazados desde julio y advierte sobre la falta de fondos para atender la crisis humanitaria en el país más pobre de la península arábiga. La ONU estima que han muerto cerca de 1.000 personas en esta nueva fase del conflicto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó esta semana sobre el aumento de casos de cólera y desnutrición, así como la escasez de insumos quirúrgicos en varios hospitales.

La guerra comenzó en 2014, cuando los hutíes tomaron Saná, y se internacionalizó en marzo de 2015 con la intervención militar saudita. La tregua vigente desde 2022 se quebró en julio: los rebeldes acusaron a Riad y al Gobierno yemení de atacar el aeropuerto de Saná, y respondieron con misiles contra el de Abha. Posteriormente declararon un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita y atacaron sus buques petroleros.

Antecedentes: de la tregua de 2022 al reinicio de las hostilidades

El actual conflicto se inscribe en la guerra regional que siguió al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán hace más de seis meses. Teherán ha bloqueado el estrecho de Ormuz, y el estrecho de Bab el Mandeb, por donde pasa cerca del 12% del comercio mundial, se convirtió en una ruta vital para la exportación de crudo saudita. Los hutíes tomaron Mokha y toda la costa yemení del mar Rojo entre el 10 y 11 de septiembre. El 19 de ese mes, la coalición aseguró haber interceptado otro misil dirigido a Riad, mientras bomberos apagaban un incendio en un depósito de Aramco cercano al aeropuerto.

Arabia Saudita, Turquía y Pakistán firmaron el 7 de agosto en Yeda el Acuerdo de La Meca, un pacto de defensa mutua. El lunes, los tres países anunciaron que lo aplicarían de inmediato y que desplegarían fuerzas en territorio saudita. Hamish Kinnear, analista de la consultora Verisk Maplecroft, señaló que este anuncio

“sugiere un despliegue de carácter defensivo”

para ayudar a Riad a interceptar misiles y drones.

Con el estrecho de Ormuz cerrado, la costa del mar Rojo es la única salida de Arabia Saudita al mercado mundial. Quien controle Dhubab y Bab el Mandeb podrá decidir si el reino enfrenta un cerco en dos frentes.

Fuente: Infobae

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