El emprendedor Zain Javaid, de apenas 19 años, logró reunir USD 11 millones para impulsar su empresa Ghost, la firma que desarrolla Core, una computadora personal pensada para que agentes de inteligencia artificial actúen en nombre de su propietario. La ronda de inversión semilla fue liderada por el fondo Andreessen Horowitz.
En la operación también participaron Abstract, Audacious Ventures, SV Angel y Nova. La compañía Ghost salió del sigilo el lunes, tras un año entero de desarrollo del producto.
Javaid, quien en el pasado se desempeñó como quant —experto en usar matemáticas y datos para decisiones de inversión—, confesó que se aburrió de esa profesión. Todo cambió en 2022, cuando apareció ChatGPT. “Sentí una emoción genuina como nunca antes había sentido”, afirmó en una entrevista.
Esa experiencia lo encaminó hacia la inteligencia artificial personal y lo llevó a fundar Ghost junto a Nicholas Chua, de 19 años; Yifei Chen, de 24; y Gautam Sharda, de 23.

El mercado de computadoras especializadas en ejecutar asistentes de IA personales aún es incipiente. Ghost se suma a un pequeño grupo de startups que buscan una alternativa al uso permanente de la nube para estas tareas.
Así funciona la computadora personal con IA
Core busca centralizar toda la información de una persona —desde lo que guarda en su escritorio hasta sus aplicaciones y dispositivos del hogar inteligente— en un único equipo que ejecuta de manera continua agentes capaces de actuar como asistentes.
“Se pueden correr modelos en una computadora común, pero la experiencia es mala en muchos sentidos”, explicó Javaid, quien también funge como director ejecutivo de la compañía.
El dispositivo incluye una placa gráfica Nvidia RTX Pro Blackwell, cuyo costo ya está integrado en el precio final, por lo que el usuario no necesita comprarla aparte.

Core posee además una capa de software propia, un navegador y un sistema de archivos desarrollado internamente. Puede procesar información y tareas sin que el usuario tenga que dar instrucciones constantemente. Cada unidad se ensambla en las instalaciones de la empresa en San Francisco.
Core cuesta USD 3.499. Las reservas comenzaron el lunes y los primeros envíos están programados para la última semana de octubre.
Javaid describió a Core como “un cerebro dentro de una caja” sin pantalla, al que se accede desde el teléfono o una aplicación. También incluye un modo de voz, aunque el usuario debe hablarle a la aplicación, no al dispositivo físico.
Modelos de IA que integra el equipo
La computadora viene con tres modelos de inteligencia artificial preinstalados: Qwen-3.8-Next y Qwen-3.8-27B, de la china Alibaba, y Gemma-4-31B, de Google. Los usuarios también pueden instalar otros modelos desde Hugging Face —plataforma donde los desarrolladores comparten modelos de IA— o cargar modelos propios ya entrenados.

“A medida que salen modelos nuevos o mejoras de los existentes, podemos enviar actualizaciones remotas, de manera similar a como funciona Tesla”, señaló Javaid. Si aparece una nueva generación de modelos, la empresa consulta a cada usuario si quiere cambiar, aunque también existe la opción de activar las actualizaciones automáticas.
Según el fundador, los modelos y la memoria personal se ejecutan de forma local y toda la información está cifrada, de modo que ningún proveedor de la nube ni terceros —ni siquiera Ghost— pueden acceder a ella de forma significativa.
El usuario controla además cuánta autonomía le otorga a los agentes, y el dispositivo sigue funcionando aunque la empresa cierre. “Todo el código fuente, la lógica y los pesos de los modelos viven en el dispositivo, no en los servidores de la compañía”, afirmó Javaid.
“Construimos este equipo para que no dependa de que una entidad externa mantenga el servicio”, agregó.

La apuesta frente al resto de la industria
El equipo está desarrollando un sistema de seguridad que limita cómo un agente puede usar las credenciales guardadas, como contraseñas. Ese sistema vigila cada solicitud de red saliente de la computadora y, si detecta que el agente intenta filtrar datos que no debería, rechaza el pedido y lo marca para que el usuario lo revise.
Javaid dijo no preocuparse demasiado por la competencia de empresas ya establecidas. “A veces se les da crédito a las compañías dominantes por haber construido ya el producto, porque tienen los ingredientes”, sostuvo.
Reconoció que Apple tiene buen hardware y capacidad de disrupción, pero que gran parte del desafío de Core pasa por el software: cómo el modelo razona sobre la vida del usuario, cómo recuerda y cómo decide cuándo actuar.
Como ejemplo de funcionamiento, Javaid mencionó que Core podría enviarle a un usuario una notificación anticipándole que podría estar por enfermarse, a partir de un pulso en reposo elevado, del historial de la computadora que muestra que trabajó hasta tarde y del contexto de que es temporada de gripe en la ciudad donde vive.
El objetivo de la compañía, según su fundador, es construir un producto que la gente quiera usar. “Si no podemos lograrlo, Apple no va a ser la razón por la que fracasamos”, concluyó.
Fuente: Infobae