La artista estadounidense Patti Smith (Chicago, 1946) ha pasado más de cinco décadas rompiendo las barreras entre la música, la poesía y la literatura. Conocida como la “chamana del punk”, esta cantante, compositora, escritora y artista visual aportó una mirada intelectual al movimiento punk en el Nueva York de los años 70, dejando una huella que todavía resuena en el género y que también ha influido en la escena musical española.
Precisamente por ese legado, en abril de este año se le concedió el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026. La ceremonia de entrega tendrá lugar el 23 de octubre en el Teatro Campoamor de Oviedo. El jurado destacó su “impetuosa creatividad”, capaz de unir “el rock, la poesía simbolista y el espíritu de la contracultura con una gran potencia expresiva”.
En el acta del galardón se subrayó que Smith es una “intérprete de estilo vigoroso” que ha plasmado la “rebeldía del individuo” en la sociedad a través de canciones palpitantes, muchas de las cuales se han convertido en iconos de la música popular. Como escritora, el jurado resaltó que “ha transmitido una visión poética de la vida, comprometida con ofrecer un mensaje de esperanza frente a las injusticias”. También se hizo mención a su “actitud inconformista y transgresora” y a su capacidad para seguir inspirando a nuevas generaciones.
A lo largo de su carrera, Smith ha compartido numerosas reflexiones sobre la creación, la libertad y la manera de enfrentar la existencia. Una de las más célebres aparece en la recopilación Early Work 1970-1979, publicada originalmente en 1994. En sus primeras páginas escribió:
“En el arte y en los sueños, déjate llevar. En la vida, avanza con equilibrio y cautela”
El origen de la cita
Ese volumen reúne poemas y extractos de sus libros Seventh Heaven, Ha! Ha! Houdini! y Witt, además de selecciones de Babel y material que hasta entonces permanecía inédito. Más de una cuarta parte de los textos provienen de transcripciones de actuaciones, anotaciones de sus cuadernos y documentos personales de la artista, pertenecientes a una de las décadas más decisivas de su trayectoria.

Smith se mudó a Nueva York a finales de los años sesenta y pronto se sumergió en el ambiente artístico de la ciudad. Allí conoció al fotógrafo Robert Mapplethorpe, con quien mantuvo una relación profesional y personal hasta la muerte del artista en 1989 por sida. Años más tarde, Smith convirtió esa etapa en el libro de memorias Éramos unos niños (2010), que ganó el National Book Award en la categoría de no ficción.
Sin embargo, fue la música la que la consagró definitivamente. En 1975 lanzó Horses, su álbum debut, producido por John Cale y considerado desde entonces uno de los discos fundacionales del punk neoyorquino. Ese trabajo transformó en sonido la fórmula que Smith ya había ensayado en papel: poesía recitada, rock crudo, referencias literarias y una actitud deliberadamente alejada de los convencionalismos de la época.
Después vinieron Radio Ethiopia (1976), Easter (1978) y Wave (1979). En Easter apareció Because the Night, compuesta junto a Bruce Springsteen y convertida en uno de sus temas más populares. Su influencia fue reconocida oficialmente en 2007, cuando ingresó al Rock and Roll Hall of Fame.

Tras esa primera etapa, Smith amplió su discografía con trabajos como Dream of Life (1988), Gone Again (1996), Peace and Noise (1997), Gung Ho (2000), Trampin’ (2004), Twelve (2007) y Banga (2012). En paralelo, nunca abandonó la escritura. A Éramos unos niños se sumaron títulos como M Train (2015), donde volvió sobre la memoria, y El año del Mono (2019), además de numerosos poemarios y recopilaciones de textos.
Ese recorrido será también el eje de su visita a Asturias con motivo del Premio Princesa de Asturias. Antes de recibir el galardón en Oviedo, Smith ofrecerá un concierto gratuito el 20 de octubre en el Teatro Jovellanos de Gijón, organizado por la Fundación para conmemorar los 50 años de su primera actuación en España.
Fuente: Infobae