Comercio global unifica sistemas digitales para eliminar barreras

La transformación digital del comercio exterior continúa su avance, pero aún existe un obstáculo de fondo: los documentos, plataformas y estándares que emplean los diferentes participantes de una transacción no logran comunicarse entre sí de forma automática. Esta desconexión se está consolidando como un freno para escalar el comercio digital a niveles más amplios.

Frente a esta realidad, la Cámara de Comercio Internacional (CCI) ha puesto en marcha una nueva etapa de su Iniciativa de Estándares Digitales (DSI), cuyo propósito es acelerar el intercambio interoperable de registros comerciales en toda la cadena de suministro.

La medida recibió el respaldo del Consejo de Gobernanza de la iniciativa, conformado por el Banco Asiático de Desarrollo, la CCI, la Organización Mundial de Aduanas y la Secretaría de la Organización Mundial del Comercio. Este organismo expresó su inquietud por la creciente segmentación del ecosistema del comercio digital.

El nuevo esquema se enfocará en tres pilares considerados esenciales para expandir el uso de documentación digital: estándares, confianza e identidad.

El desafío ya no es solo digitalizar

El problema que pretende resolver esta iniciativa no se limita a reemplazar papeles físicos por archivos electrónicos. El siguiente paso consiste en lograr que los registros creados por sistemas distintos puedan intercambiarse, interpretarse y emplearse de manera automática entre organizaciones y empresas.

Para avanzar en esa dirección, la CCI tiene previsto conformar un consejo tecnológico especializado, integrado por compañías de software que la comunidad comercial utiliza para generar registros y documentos. El objetivo será desarrollar un enfoque común para su uso e intercambio a lo largo de la cadena de suministro.

De forma paralela, se creará un Consejo Asesor de Normas, compuesto por entidades dedicadas al desarrollo de estándares, con la misión de impulsar la interoperabilidad entre documentos comerciales y modelos de datos.

Ambos espacios trabajarán en conjunto con un Consejo Asesor de la Industria ampliado, formado por responsables comerciales de compañías de distintos eslabones de la cadena, incluyendo el sector financiero.

La lógica operativa será que las empresas definan primero cuáles son los requisitos que necesitan para usar registros digitales a gran escala, y que a partir de ahí, la industria tecnológica y las organizaciones de estándares elaboren soluciones compatibles con esas necesidades.

El avance hacia un ecosistema digital depende de que esa información pueda circular sin necesidad de ser recreada o adaptada cada vez que pasa de un sistema a otro (Imagen: Shutterstock)

Una cadena con múltiples documentos y sistemas

Una operación de comercio exterior puede involucrar a exportadores, importadores, operadores logísticos, transportistas, bancos, aseguradoras, puertos, aduanas y otros organismos. Cada uno de ellos genera, recibe o valida información en distintos momentos del proceso.

El avance hacia un ecosistema digital depende, por tanto, de que esa información pueda fluir sin tener que ser recreada o adaptada cada vez que pasa de un sistema a otro.

La nueva etapa de la DSI busca precisamente integrar industria, tecnología y estándares dentro de un mismo programa de trabajo, con la intención de reducir esa fragmentación y lograr una conectividad más amplia entre los distintos actores.

La reforma legal continuará siendo otro pilar fundamental. La CCI aclaró que mantendrá el trabajo de su Consejo Asesor de Reforma Legal, en paralelo a que más países adaptan sus marcos normativos para reconocer documentos comerciales electrónicos.

No obstante, la organización sostuvo que las reformas legales, aunque necesarias, no son suficientes. Para que la digitalización se extienda en la práctica también deben existir soluciones técnicas y estándares capaces de funcionar conjuntamente.

Las pymes, entre los actores con mayores dificultades

Uno de los focos de esta nueva etapa estará en las pequeñas y medianas empresas. Según la iniciativa, la actual fragmentación tecnológica y normativa es una de las razones por las que muchas pymes todavía no han completado su transición hacia operaciones totalmente digitales.

Para una compañía grande, integrarse a diferentes plataformas o adaptar sus sistemas a múltiples requerimientos puede implicar costos asumibles. Para organizaciones de menor escala, en cambio, esa diversidad puede convertirse en una barrera de entrada.

Por eso, la interoperabilidad apunta también a que una empresa pueda generar información una sola vez y utilizarla posteriormente entre distintos participantes de la operación, independientemente de las plataformas tecnológicas empleadas.

La CCI planteó como horizonte alcanzar un ecosistema comercial digitalizado e interoperable hacia 2030. Para avanzar en esa dirección, la nueva fase buscará alinear a quienes generan los estándares, las empresas tecnológicas que los incorporan a sus sistemas y los actores que finalmente los utilizan para mover cargas, documentos y pagos a través de las fronteras.

El desafío pasa así de digitalizar documentos individuales a lograr que toda la cadena de comercio exterior pueda intercambiar información bajo reglas compatibles, una condición necesaria para reducir fricciones y ampliar la automatización de las operaciones internacionales.

Fuente: Infobae

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