Falso ChatGPT en Google: troyano que controla tu PC

Una nueva amenaza cibernética ha sido detectada por la firma de seguridad Huntress. La estrategia combina anuncios patrocinados de Google con un GPT personalizado alojado dentro del propio dominio oficial de ChatGPT. El objetivo es engañar a los usuarios para que instalen un troyano capaz de tomar el control total del ordenador, acceder a archivos y activar componentes como la cámara y el micrófono.

Lo revelador de este caso es que los ciberdelincuentes explotan la confianza que generan servicios legítimos. En lugar de imitar desde cero una página de ChatGPT, emplean partes reales de la plataforma de OpenAI para dirigir a las víctimas hacia la siguiente fase del fraude.

El inicio: una búsqueda en Google

Según el informe de Huntress, todo arranca cuando una persona busca “ChatGPT” en Google. Entre los resultados patrocinados puede aparecer un anuncio que lleva a chatgpt.com, el dominio oficial de OpenAI. En primera instancia, la dirección web no muestra una señal de peligro evidente. El problema surge al llegar a un GPT personalizado creado por los atacantes, llamado “Plus 5.6”, un nombre diseñado para parecer una versión legítima del servicio.

El ataque de los ciberdelincuentes empieza cuando un usuarios busca en Google, ChatGPT. (Foto: OpenAI)

Ese falso GPT muestra un mensaje que asegura que el dominio principal tiene problemas de disponibilidad. Como alternativa, invita a usar un supuesto “dominio de respaldo”. El enlace conduce entonces a una página elaborada con Google Sites, otro servicio legítimo que los atacantes incorporan a su cadena.

Un CAPTCHA falso que instala malware

En esa página aparece una imitación de la verificación CAPTCHA de Cloudflare. El objetivo no es confirmar que el usuario es humano, sino lograr que ejecute ciertas instrucciones en su computadora. Los investigadores identifican esta técnica como ClickFix, una forma de ingeniería social donde la víctima recibe pasos que parecen solucionar un problema técnico. En realidad, esos pasos terminan haciendo que el propio usuario ejecute un comando malicioso de PowerShell.

Ciberdelincuentes usan un CAPTCHA para hacer pasar por real ChatGPT. (Google)

PowerShell, una herramienta integrada en Windows para ejecutar comandos y automatizar tareas, es aprovechada por los atacantes para iniciar la infección sin que la víctima descargue directamente un archivo ejecutable sospechoso. Una vez ejecutado el comando, el sistema instala un troyano de acceso remoto (RAT).

Control total del ordenador

De acuerdo con el análisis de Huntress, el malware otorga a los atacantes un amplio control sobre el equipo infectado. Entre sus capacidades se incluyen:

  • Acceso remoto al escritorio
  • Exploración de archivos y documentos
  • Recopilación de información sobre programas instalados
  • Acceso a cámara, micrófono y audio del dispositivo
  • Descarga y ejecución de nuevas cargas maliciosas
  • Mecanismos de persistencia para mantenerse activo tras reiniciar el equipo

Un vez descargado el programa, los ciberdelincuentes inyectan troyanos para controlar la PC.

Esto puede convertir una infección inicial en un problema de seguridad mucho más amplio, especialmente si el ordenador contiene documentos personales, información laboral, credenciales o datos de otros servicios.

OpenAI retira el GPT usado en el ataque

Huntress señala que respondió a al menos 40 incidentes relacionados con la página de Google Sites utilizada en esta campaña. De ellos, los investigadores confirmaron que dos comenzaron directamente a través de uno de los GPT personalizados de los atacantes. Después de que Huntress informara a OpenAI, el GPT “Plus 5.6” fue retirado el 25 de septiembre. Sin embargo, dos días después los investigadores localizaron otro GPT vinculado con la misma campaña.

OpenAI ya tiene conocimiento sobre los ataques de ClickFix. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

Este episodio evidencia una evolución en las técnicas de ingeniería social. Los atacantes ya no necesitan falsificar todos los elementos de un servicio para engañar a una víctima; pueden usar plataformas reales y servicios conocidos como parte de la cadena de infección. Por eso, aunque verificar el dominio de una página sigue siendo una medida básica de seguridad, este caso demuestra que estar dentro de un dominio legítimo no garantiza que todo lo que aparece allí sea seguro. Los usuarios deben desconfiar especialmente de instrucciones que les pidan ejecutar comandos en Windows, instalar programas o modificar configuraciones para solucionar supuestos problemas de acceso.

Fuente: Infobae

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