El conductor Mario Pergolini detuvo el desarrollo de su programa Otro Día Perdido, transmitido por Eltrece, para enfocarse en el vello facial de uno de los presentes. El episodio, que involucró a Agustín Rada y Evelyn Botto, derivó en una conversación sobre la textura, los cuidados y hasta el aroma de la barba del invitado.
“Perdón, me fui del tema. ¿Sabés lo que me está, me… ¿sabés lo que me está sacando del tema todo el tiempo en el día de hoy? La buena barba que tiene él. Mirala, adelante de todo. Tiene una gran barba”, expresó Pergolini. Rada secundó al instante: “Qué linda barba”. El anfitrión continuó: “Perdón, ¿te podemos mostrar? Sí. ¡Una gran barba!”.
Botto llevó la curiosidad más lejos: “Sí, pero ¿te podemos tocar la barba?”. Pergolini replicó: “No, no me pueden nada, no se toca nada”. Ella insistió: “¿Sí? No, pero ¿por qué no? Pero no hables por él. ¿No te puedo tocar la barba?”. Rada terció para resaltar el esmero detrás del aspecto del invitado: “Bueno, es una barba trabajada, ¿eh? Es una barba trabajada”.
Ante el revuelo, Pergolini se disculpó: “Te pido mil disculpas. No, esto no lo teníamos pensado”. Rada bromeó: “El novio viaja mucho, por eso”. El conductor añadió: “No, no está viendo al novio hace mucho”. Finalmente, Botto tocó la barba y buscó calmar al aludido: “No te despeines. No, pero es una barba bastante tupida, la podés tocar”.
El momento también asombró al propio Mario Pergolini, quien confesó: “Mirá, la quiero tocar. Dios mío, yo también quiero tocar un poco”. Botto preguntó: “¿Huele bien tu barba? No te quiero oler la barba, pero ¿huele bien?”. Rada subió la apuesta: “¿Yo puedo tocarte el pecho?”. Tras apoyar la mano sobre la barba, Pergolini exclamó: “¡Uuuy, Dios! ¡Uh!”. Rada sintetizó: “Es un peluche”. Botto cerró: “Fue una gran experiencia. Gracias”.
Más tarde, Pergolini vinculó al invitado con el instrumento cercano: “Ah, yo a vos te tengo. Vos sos bandoneonista. Claro. Ah, con razón me di cuenta, porque tenía un bandoneón al costado, totalmente”. Botto volvió a la carga: “Bueno, pero ¿te puedo tocar el bandoneón?”. El conductor marcó el límite: “No, eso no, no, no, no, no, no. El bandoneón está en la mano de Fierro, ¿no? Totalmente, totalmente de ahí. Muy buen, muy buen bandoneonista. Pero bueno, no era por eso. Me llamó la atención la ba… Todo el tiempo quería concentrarme y me voy a la barba todo el tiempo”.

Días antes, Mario Pergolini había generado otra controversia en su espacio al cuestionar las ceremonias de egreso en los primeros años escolares. El conductor manifestó su desacuerdo con los actos, los videos musicales emotivos y los viajes que, según su postura, se han añadido a etapas previas al fin de la secundaria.
El debate surgió en Otro día perdido, el ciclo de Eltrece, cuando Agustín Rada resaltó la importancia del jardín de infantes en la niñez. Pergolini compartió esa valoración, pero expresó el agotamiento que le provocan los eventos escolares y las grabaciones audiovisuales, especialmente cuando varios hijos e hijas de una familia pasan por esos momentos al mismo tiempo.
El conductor se centró en los videos que acompañan las celebraciones, con imágenes en cámara lenta y canciones emotivas. “Odio los videos”, afirmó, y luego se preguntó cuándo se empezó a hablar de alumnos que “egresan” del jardín de infantes.
Cuando Evelyn Botto intentó intervenir, Pergolini respondió con ironía y criticó que esas ceremonias se presenten como graduaciones. “Es lo mismo que egresar de primaria, está mal”, sostuvo. Para el conductor, el cierre de la escolaridad debería reservarse solo para el final de la secundaria.
Rada señaló que el paso por el jardín cierra una etapa para los niños, aunque acompañó parte de la crítica cuando Pergolini vinculó el auge de esas prácticas con un esquema comercial ligado a los viajes estudiantiles a Córdoba.
El conductor recordó entonces un año en que uno de sus hijos terminó la secundaria, otro completó séptimo grado y su hija finalizó el jardín. “Casi nos matamos con mi mujer”, relató sobre la seguidilla de actos familiares.
Fuente: Infobae