El Triángulo de las Bermudas se ha convertido en una de las leyendas marítimas y aéreas más populares del mundo. Esta zona del océano Atlántico Norte, sin límites oficiales, suele asociarse con el área comprendida entre Miami, las islas Bermudas y San Juan, la capital de Puerto Rico. También recibe los nombres de Triángulo del Diablo o Cementerio del Atlántico, debido a los múltiples naufragios y desapariciones que se han registrado allí.
Durante décadas, se han atribuido a esta región la pérdida de barcos y aviones sin que se hayan encontrado rastros concluyentes. La fama del Triángulo ha alimentado teorías que van desde fenómenos meteorológicos extremos, fallas en instrumentos de navegación y corrientes oceánicas, hasta explicaciones sobrenaturales como monstruos marinos, extraterrestres o dimensiones desconocidas.
La historia del Triángulo de las Bermudas se consolidó como un mito contemporáneo, impulsado por libros, documentales y películas. Aunque la zona concentra rutas marítimas y aéreas muy transitadas, el misterio persiste en el imaginario colectivo debido a la ausencia de respuestas definitivas sobre algunas de esas pérdidas.
¿Cómo surgió el fenómeno del Triángulo de las Bermudas?
El episodio que marcó el inicio de la leyenda ocurrió el 5 de diciembre de 1945. Ese día, cinco bombarderos torpederos TBM Avenger de la Armada de Estados Unidos despegaron de la Estación Aeronaval de Fort Lauderdale, en Florida, para una misión rutinaria de entrenamiento sobre el Atlántico. A bordo viajaban 14 hombres, bajo el mando del teniente Charles Taylor, según reconstruyó National Geographic.

El plan contemplaba prácticas de bombardeo en los arrecifes Hen and Chickens Shoals y un recorrido triangular antes del regreso a la base. Tras completar la primera parte del ejercicio, Taylor informó por radio que sus brújulas no funcionaban. El piloto creyó estar cerca de los Cayos de Florida, aunque las comunicaciones posteriores sugirieron que se encontraba en otra zona, al norte de las Bahamas, de acuerdo con el testimonio del teniente David White recogido por la BBC.
Con el avance de la tarde, los aviones cambiaron varias veces de rumbo y la comunicación se volvió cada vez más confusa. El capitán ordenó que la formación amerizara cuando el combustible descendiera a un nivel crítico. Ninguna de las aeronaves regresó y tampoco se encontraron restos ni cuerpos durante la búsqueda posterior, según National Geographic.

La operación de rescate sumó otra desaparición: un hidroavión PBM Mariner, con 13 tripulantes, salió a buscar al grupo y también se perdió. Años después, en 1964, el escritor Vincent Gaddis vinculó el caso con una zona delimitada por Florida, las Bermudas y Puerto Rico. Su artículo popularizó el nombre Triángulo de las Bermudas y convirtió al vuelo 19 en el hecho central de la historia.
Otros casos que alimentaron la leyenda
Mucho antes de que se popularizara el nombre Triángulo de las Bermudas, varias desapariciones en el Atlántico occidental ya habían despertado interrogantes. Con el paso de los años, esos episodios quedaron incorporados a una misma narrativa, aunque ocurrieron en contextos distintos y no todos tuvieron relación directa con el perímetro imaginario entre Florida, las Bermudas y Puerto Rico.

Uno de los antecedentes es el del USS Cyclops, un carguero de la Armada de Estados Unidos que desapareció en marzo de 1918 durante un viaje desde Barbados hacia Baltimore. El barco llevaba 306 personas entre tripulantes y pasajeros, una cifra que convirtió su pérdida en la mayor desaparición de vidas en la historia naval estadounidense fuera de combate, según el Comando de Historia y Patrimonio Naval de Estados Unidos. Nunca se hallaron restos de la nave ni de quienes iban a bordo.
Tres décadas más tarde, dos aviones comerciales británicos sumaron nuevos elementos al relato. El Star Tiger desapareció el 30 de enero de 1948 en un vuelo desde las Azores hacia las Bermudas. Casi un año después, el 17 de enero de 1949, el Star Ariel se perdió durante una ruta entre las Bermudas y Kingston, Jamaica. Ambas aeronaves pertenecían a la compañía British South American Airways y sus desapariciones quedaron sin una explicación concluyente.

En febrero de 1963, el carguero estadounidense Marine Sulphur Queen dejó de emitir comunicaciones durante una travesía entre Beaumont, Texas, y Norfolk, Virginia. El buque transportaba azufre fundido y tenía 39 tripulantes. La Armada estadounidense señaló que el navío tenía antecedentes de problemas estructurales y técnicos, según un informe recopilado por el Comando de Historia y Patrimonio Naval.
La acumulación de casos con escasa información disponible alimentó la idea de una zona marcada por desapariciones inexplicables. Sin embargo, autoridades marítimas e investigadores sostienen que cada incidente debe analizarse de forma separada, a partir de factores como el clima, las condiciones de navegación, posibles desperfectos y decisiones humanas.
Fuente: Infobae