Agentes de IA revolucionan el transporte: automatización sin reemplazar personas

“Es como un amigo que le va recordando cosas”. Con esta metáfora, un especialista describe cómo un agente de inteligencia artificial puede acompañar al chofer durante su ruta. En un sector donde la coordinación sigue siendo mayoritariamente manual, se analiza el impacto de la automatización en la gestión de demoras y en la relación con los clientes, y se advierte que la ventana para tomar la delantera se está cerrando.

¿Qué oportunidades brinda la inteligencia artificial al transporte y la logística?

Las posibilidades son inmensas. Una encuesta reciente a más de 300 empresas de transporte y logística en Argentina reveló que el 56,6% no utiliza inteligencia artificial en absoluto. Si bien la tecnología se popularizó hace apenas tres años, las empresas del sector tienen un enorme potencial para ganar eficiencia y automatización.

El mismo estudio indica que más de la mitad de los viajes todavía se gestionan con planillas de cálculo y aplicaciones de mensajería. Eso quedará como una reliquia, pero hoy la realidad del transporte argentino muestra que hay mucho por automatizar para ofrecer un mejor servicio a los clientes.

¿Los agentes de IA buscan reemplazar a las personas?

No necesariamente: el objetivo es ayudar y automatizar tareas que los humanos prefieren evitar. Al migrar de Concordia a Buenos Aires, el especialista notó que en el microcentro aún había ascensoristas. La tecnología los dejó sin empleo, pero considera que es muy duro que una persona solo tenga que presionar un botón.

Algo similar ocurre hoy con quienes pasan el día tras las planillas. Según la OIT, cerca del 40% de las tareas de oficina son tediosas, monótonas y no aportan valor. La inteligencia artificial no eliminará puestos de trabajo: lo que hará es liberar a las personas de esas cadenas.

¿Cómo se refleja esto en la operación diaria de una empresa de transporte?

Una compañía de Mendoza tenía un empleado que se comunicaba por mensajería con los choferes y cargaba los remitos en el ERP. Cuando le mencionaron lo tedioso que debía ser, confesó que el problema eran los lunes: como la logística opera 24/7, cada semana arrancaba con el sábado y domingo acumulados.

Con un agente de IA que procesa remitos mediante visión artificial, el chofer toma una foto del documento, incluso si está escrito a mano, y la envía por mensaje. Una plataforma lo procesa y lo sube automáticamente al ERP. Antonella no perdió su empleo: se deshizo de la parte operativa y repetitiva, y comenzó a realizar tareas mucho más interesantes.

¿Puede la inteligencia artificial anticiparse a las excepciones en una actividad con tantos imponderables?

Sí, basándose en comportamientos predictivos: si un cliente suele tener contratiempos, es probable que vuelva a tenerlos. Pero lo más relevante es la comunicación proactiva. Imaginemos una fábrica que espera el camión con materia prima para seguir produciendo. Es un proceso crítico.

La inteligencia artificial puede interactuar con el chofer, detectar en el GPS un desvío o demora y alertar al jefe de planta con antelación. No evitará que el camión se retrase, pero ese responsable estará informado sin que un humano tenga que monitorear la pantalla. Eso mejora el servicio y, en esencia, es calidad de vida.

¿Cómo se integra al chofer, pieza clave del transporte, sin exigirle conocimientos tecnológicos?

El chofer es fundamental. Muchas empresas lo ven como un desafío, porque a veces no responde mensajes o no es puntual. Pero si está a las tres de la mañana de un sábado y no hay nadie al otro lado, se siente solo. Ahí la inteligencia artificial puede humanizar ese vínculo.

Un agente paciente puede decirle: “Hola Carlos, ¿cómo andás? ¿Qué tal el viaje? No te olvides de mandarme el remito”. Es como un amigo que le va recordando cosas, y resulta más humano que una persona cansada y harta de procesar montones de remitos de esa manera.

El chofer no necesita saber de inteligencia artificial: sabe enviar mensajes y tomar fotos con su celular. Antes debía llenar el remito, guardarlo en la guantera y llevarlo a la oficina; ahora saca una foto y sigue al próximo viaje. En Mendoza, un chofer incluso comentó que le agradaba que el agente le deseara buen viaje.

¿Es tarde para que una empresa de transporte incorpore inteligencia artificial?

Definitivamente no: es como preguntar si es tarde para adaptarse a Internet. Pero la ventana para liderar se está cerrando. En 2030, el 50% de las tareas en las empresas líderes serán realizadas por agentes de inteligencia artificial. Hoy hay opción; cuando el mercado ya no la ofrezca, la implementación será mucho más dolorosa.

Un empresario comentó que con los agentes le sobraría personal. El especialista le respondió que lo que le sobra es tiempo para atender mejor a sus clientes, entender sus necesidades y solucionarles problemas. No le sobra gente, le falta más enfoque en el cliente. Está convencido de que por ahí va la cosa.

¿Cómo explicar a alguien ajeno al sector la importancia de unir logística e inteligencia artificial?

La logística ya forma parte de la vida cotidiana, especialmente con el ecommerce, que se aceleró durante la pandemia. La inteligencia artificial ayudará a que quien compra sepa dónde está su paquete, a qué hora llega y qué ocurrió. El futuro de la logística es espectacular, automatizado e inteligente.

Fuente: Infobae

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