La Semana de la Moda de París se vistió de lujo y estilo con la presencia de Shakira, Tate McRae, Cara Delevingne, Cynthia Erivo y Kate Moss. La noche fue un despliegue de sastrería precisa, cuero negro, brillos y siluetas de inspiración nocturna que marcaron el evento.
Estas figuras icónicas asistieron al desfile primavera-verano 2027 de Tom Ford, que tuvo lugar el 30 de septiembre en la emblemática Place Vendôme, uno de los puntos neurálgicos de la moda en París.
La colección, diseñada por Haider Ackermann, ofreció una reinterpretación de los códigos clásicos de la firma: hombros marcados, raya diplomática, transparencias y piezas de cuero negro conformaron una pasarela de estética refinada y sensual.
En la primera fila, las invitadas transformaron estas propuestas en estilo propio. Se vieron vestidos de tirantes cubiertos de cristales, trajes de terciopelo, camisas anudadas y conjuntos de líneas estructuradas, mostrando las tendencias que buscarán imponerse en la próxima temporada.
Shakira eligió un vestido negro con espalda descubierta

Shakira asistió como invitada de honor luciendo un vestido negro de la colección preotoño 2026. La prenda presentaba un escote en V, espalda descubierta y tirantes decorados con cristales, elementos que resaltaban una silueta ceñida de líneas limpias.

La cantante colombiana hizo una pausa en su residencia de Madrid, donde realiza su Las Mujeres Ya No Lloran World Tour, para viajar a París. Su aparición en la primera fila contrastó con los atuendos escénicos, diseñados para el movimiento y la puesta en escena de sus conciertos.
Tate McRae llevó un mono negro de tirantes finos

Tate McRae optó por un mono negro de tirantes finos y escote recto. La prenda se ajustaba en el torso y se abría en una pernera amplia, combinando una parte superior definida con volumen en el pantalón. La cantante complementó el look con su cabello rubio recogido en una coleta alta. Su elección se alineó con una de las líneas clave de la pasarela: las siluetas precisas y de pocos elementos, donde el corte de la prenda define la imagen completa.
Cara Delevingne sumó terciopelo morado y un bolso rojo

Cara Delevingne llegó con un traje de terciopelo morado oscuro compuesto por una chaqueta entallada y un pantalón de pierna ancha. Llevó la chaqueta abierta, sin prenda visible debajo, y añadió un bolso rectangular rojo que generó contraste en el conjunto. Los zapatos puntiagudos del mismo tono, las gafas de montura clara y el cabello recogido terminaron de definir el estilismo. El terciopelo y la ausencia de camisa conectaron su propuesta con el diálogo entre sastrería y códigos nocturnos que se observó en la colección.
Cynthia Erivo llevó un traje negro con camisa blanca abierta

Cynthia Erivo optó por un traje sastre negro formado por una chaqueta corta con solapas claras y pantalón de pierna recta. La intérprete combinó el conjunto con una camisa blanca abierta en el cuello, zapatos negros de punta, un bolso pequeño y varios anillos. La actriz eligió una versión más clásica del traje, aunque la chaqueta corta modificó las proporciones convencionales. Su look se alineó con el protagonismo de los conjuntos formales dentro de una propuesta que los trasladó hacia materiales, transparencias y construcciones menos tradicionales.
Kate Moss combinó rayas, una falda brillante y gafas oscuras

Kate Moss eligió una camisa celeste de rayas verticales anudada a la altura de la cintura y una falda negra de acabado brillante que caía por debajo de las rodillas. Completó el atuendo con gafas de sol oscuras, sandalias negras de tiras finas y su cabello rubio suelto. Su propuesta introdujo una lectura más relajada de las prendas de oficina. La camisa de rayas y la falda de brillo conservaron el contraste entre día y noche que atravesó los diseños presentados en la pasarela.
La colección primavera-verano 2027 incluyó trajes de raya diplomática, chaquetas de hombros estructurados, solapas de pico y pantalones sastre de tiro alto. Algunas combinaciones prescindieron de la camisa o la reemplazaron por prendas de malla semitransparente. La sastrería se volvió más poderosa: la colección llevó los códigos del traje ejecutivo hacia una estética más sensual y nocturna, con el cuerpo como parte visible de la construcción de varios looks.
Fuente: Infobae