Henry Delgado, jefe del Comaco: Estamos entrando a una segunda fase, el debilitamiento de las estructuras criminales

El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Henry Delgado Salvador, considera que el país está entrando en una segunda fase de la lucha contra los grupos delincuenciales y el narcotráfico: el debilitamiento de las estructuras criminales.

Al realizar un balance de las operaciones militares durante el toque de queda en cuatro provincias destaca la efectividad de las 4.500 operaciones realizadas en quince días, logrando una reducción del 80 % en homicidios durante el horario restringido de circulación. Como resultados clave señala que las Fuerzas Armadas incautaron 164 armadas, 531 kg de droga, 2.000 galones de combustible y más de $ 52.000. Antes de recomendar al presidente de la República extender el toque de queda se hará una evaluación de sus resultados, anota.

Ya concluyó el toque de queda en cuatro provincias. ¿Cuál es la evaluación sobre la presencia militar en ellas?

Las operaciones que se han realizado durante esta fase de toque de queda están sobre las 4.500 solamente en las horas del toque de queda y han estado orientadas a cuatro áreas principales. La primera, el control de nodos y nudos críticos que hemos identificado en estas cuatro provincias; esto significa el control primero del cumplimiento del toque de queda, el control del movimiento de vehículos que son utilizados por los miembros de los grupos armados. Luego, intervenir las rutas que ellos utilizan para desplazarse; la mayoría están orientadas al narcotráfico, al microtráfico y a los sicariatos. Posteriormente están las operaciones destinadas contra blancos de alto, mediano valor, contra objetivos criminales priorizados; también están las intervenciones en lugares donde existe armamento, municiones, explosivos, droga. Y, finalmente, están las acciones coordinadas con la Policía Nacional.

¿Estas 4.500 operaciones se dieron solo en estos 15 días que duró el toque de queda?

Exacto. Son operaciones realizadas en la franja horaria del toque de queda. Porque la cantidad de operaciones que nosotros realizamos diarias superan las 1.500 y 2.000 a nivel nacional orientadas a diferentes misiones.

De estas 4.500 operaciones, ¿cuáles son los resultados?

Nosotros tenemos los resultados como Fuerzas Armadas, porque la Policía Nacional también lleva sus datos. Hemos alcanzado 168 armas de fuego de diferente tipo. En municiones estamos sobre los 1.200 cartuchos, 580 explosivos, 269 aprehendidos, $ 52.000 incautados. En combustible, sobre los 2.000 galones de combustible. Y en sustancias sujetas a fiscalización, más de media tonelada de droga, así como también vehículos y motocicletas.

El toque de queda se levanta; el estado de excepción todavía continúa en otras provincias. ¿Se pudo contener la operación de la delincuencia organizada?

Claro que sí. Solamente comparando entre la primera semana del toque de queda con la segunda semana, teníamos un 80 % de reducción de lo que son homicidios intencionales en esa franja horaria que es del toque de queda.

Es decir, ¿se puede medir el resultado real de la intervención de las FF. AA.?

Exacto, porque nosotros llevamos el control diario. Por ejemplo, en lo que son homicidios intencionales, tenemos cifras diarias y por horas, y ahí nosotros vamos midiendo e inclusive para determinar qué días son los más complicados. Está establecido que el día sábado y el día domingo son los más complicados, donde mayor cantidad de homicidios intencionales existe. Y la franja horaria normalmente fluctúa entre las 18:00 y las 24 horas; y luego, desde las 04:00 hasta las 08:00, y a veces también al mediodía.

Esto no es un patrón, porque frente al primer toque de queda hubo un cambio: en realidad, teníamos cero homicidios intencionales en la franja horaria del toque de queda, pero se trasladaron a las horas del día.

¿Este despliegue de las fuerzas militares para atender el toque de queda y el estado de excepción no afecta el control de la frontera norte, que es la misión?

Estamos con nuestro personal en combate, y frente a ese llamado no existe ni sueño ni hambre. Estamos doblando y replicando las operaciones en un lado y en otro lado. Hoy en la frontera norte, con la declaración y la política del nuevo presidente de Colombia, va a hacer que automáticamente estos grupos ilegales armados tiendan a pasarse al Ecuador.

Si Colombia va a actuar con contundencia en la línea de frontera a lo largo de Nariño y Putumayo, los grupos ilegales van a querer pasarse al Ecuador, lo que pasó en la década de los 90 hasta el 2010 aproximadamente.

¿Y estamos preparados para enfrentar eso?

Estamos en eso. Justamente nosotros incrementamos las operaciones a lo largo de la frontera norte y ahí viene el apoyo de los Estados Unidos.

¿Usted se refiere a la Coalición contra los Cárteles de las Américas?

Sí, ahí viene lo de la coalición, lo de Shield of the Americas (Escudo de las Américas) y las reuniones que hemos mantenido tanto en Washington como en Panamá, donde se acordó que hasta el mes de noviembre se tenga ya la planificación.

Hoy vamos en la segunda revisión de la planificación como coalición y como el teatro de operaciones del Pacífico sur que somos nosotros.

Si vienen las tropas de los Estados Unidos para el apoyo, ¿dónde los alojarán?

Tenemos nuestras instalaciones justas para nuestra cantidad de personal. Tenemos unas instalaciones un poco deterioradas, pero lo que van a hacer es remodelar, refaccionar y tal vez colocar ciertas estructuras que son temporales para poder alojarse.

¿Será un centro de operaciones?

No hay centro de operaciones. El centro de operaciones se llama Fuerzas Armadas del Ecuador, se llama Comando Conjunto, porque todas las operaciones que se realicen en donde intervengan los Estados Unidos está bajo una planificación del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Ecuador. No lo hacen solos.

El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Gral. Henry Delgado, hizo un análisis de los resultados de los toques de queda y los estados de excepción que se han establecido en el país para combatir a la delincuencia organizada. Foto: Carlos Granja Medranda

¿Cuáles son las ventajas de tener el apoyo de Estados Unidos en esta misión del combate a la delincuencia organizada?

Son grandes. Más se orienta al narcotráfico, porque esa es la raíz del problema, porque hubo un momento que fue un disparador a través del cual empezó a crecer el crimen organizado: el transporte de la droga.

El pago del transporte de la droga es con droga. Al ser el pago con droga y al haber existido en algún momento la autorización de una “tabla de consumo”, empieza el microtráfico. Al darse el microtráfico, empiezan a crearse territorios o jurisdicciones donde dicen: “Esta es mi área y aquí yo expendo la droga”. Y se empiezan a crear los grupos y se empiezan a formar estos grupos.

Respecto a la coalición con la participación de Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay, ¿cuándo empieza o ya estamos operando?

Bueno, déjeme decirle que con Ecuador empezó hace rato. Yo creo que este fue el disparador en que Estados Unidos decidió orientar inclusive esfuerzos hacia el hemisferio occidental. Ellos vieron cómo Ecuador está actuando con contundencia y con firmeza. Ellos vieron cómo nosotros empezamos a emplear armas que normalmente se utilizan en la guerra y cómo comenzamos a utilizarlas contra estos grupos armados. Eso fue lo que pasó en Punino, en Buenos Aires, en Pucará y en Podocarpus.

¿O sea que hay confianza en el trabajo que viene desarrollando el Ejército ecuatoriano?

Sí, hay mucha confianza, y esto empezó el año anterior, y con los Estados Unidos hemos venido trabajando, y ahora viene esto de la coalición, porque ven que son amenazas comunes para el continente. Es el momento de actuar y tenemos que actuar en conjunto.

¿El Ecuador va a invertir en nuevo armamento, nuevas unidades para entrar a la operación en noviembre?

Nosotros estamos combatiendo con todo el armamento y toda la logística que tenemos de momento. Ha habido adquisiciones: este fin de semana nos llegan alrededor de 5.750 fusiles más, unas ametralladoras; se hizo la adquisición de cascos de protección, chalecos; se ha dotado de uniformes al personal. Hemos comprado munición. También se ha hecho la adquisición de drones.

¿Qué hay de tiempos? La gente respalda la intervención de las Fuerzas Armadas, pero se puede hablar de tiempos. ¿Cuándo podrían tener el control absoluto?

Ninguna guerra tiene un tiempo definido, ni la del conflicto del Cenepa que tuvimos ni la del 81. El tiempo se marca sobre la base de las acciones que se van realizando y los efectos que van causando sobre la amenaza. Yo me atrevo a decir que estamos entrando en una segunda fase. Y esta fase yo la he llamado “debilitamiento de las estructuras criminales”.

¿Qué implica esta fase de debilitamiento?

Esto implica que estas organizaciones o estructuras ya se están desarticulando, se están desorganizando y se están debilitando sus capacidades.

¿También se debilita su economía?

Sí, porque la situación tiene su raíz que es el narcotráfico. Con las acciones que está haciendo con los Estados Unidos y lo que se hizo en aguas internacionales frente al Ecuador, prácticamente se cortaron, en gran manera, todas estas estaciones de servicio, (que eran) como una especie de gasolineras de abastecimiento para que estos botes rápidos, estas go-fast que utilizan los narcotraficantes, se mantengan en la ruta sur y en la ruta norte con dirección hacia Centroamérica y Norteamérica y, posteriormente, de Centroamérica cruzar para el Atlántico e irse a Europa.

¿Esta fase dos de combate a los grupos criminales implica también la intervención en la minería ilegal?

Total. Destrucción total. Aquí tenemos que atacar todo, porque a la final es un suministro económico que ellos pueden seguir teniendo y que, como los valores del gramo de oro son altos, puede sustentar para continuar con su situación.

¿Esta fase dos se complementa con la coalición?

Exacto. Entonces, de esa manera ya viene un debilitamiento. Quería indicar los resultados que hemos obtenido. Solo desde enero a la fecha nosotros hemos realizado 336.000 operaciones, más de 1.000 allanamientos, y estos han estado orientados principalmente a Guayas en los distritos La Florida, Prosperina, Progreso. Solo en este año tenemos 3.167 armas que han sido incautadas, más de 111.000 municiones incautadas, más de 257.000 explosivos, 12.400 equipos de comunicaciones, 36.359 kilogramos de droga, destrucción de 13 hectáreas de plantaciones de coca y una afectación económica de 21.498 millones de dólares. Estos son los resultados solo como Fuerzas Armadas, porque la Policía Nacional tiene sus cantidades.

¿Cuál sería la recomendación técnica al presidente Daniel Noboa para una renovación de un toque de queda en estas provincias para continuar en esta tarea?, ¿o no cree que es necesario de momento?

Creo que de momento debemos hacer una pausa; tenemos que completar la evaluación. Considero que con mantenernos con el conflicto armado y con estados de excepción en estas principales provincias donde todavía azota este problema de la inseguridad es suficiente. Luego de esto hacemos una evaluación e inmediatamente viene la recomendación al señor presidente para decretar asimismo un toque de queda en momentos adecuados y según los escenarios, porque hay que ver el contexto general al país y, de acuerdo a eso, regular.

(I)

Fuente: El Universo

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