En la década de 1940, la vida del joven Charles Aznavour dio un giro inesperado al cruzarse con Edith Piaf. La cantante, reconocida por su temperamento complejo, despertó en él una profunda admiración que rayaba en el enamoramiento, aunque este no fue correspondido de la misma forma.
El primer encuentro se produjo en 1946, en París, durante una transmisión radial en la sala de conciertos Washington. Allí, Aznavour se presentaba junto a Pierre Roche como el dúo Roche-Aznavour. Fascinada por su talento, Piaf lo invitó a su hogar en la rue La Boétie esa misma noche. Se dice que el joven compositor le entregó el tema Il pleut, que Piaf grabó dos años después. A partir de ese momento, Aznavour asumió múltiples roles para la diva: libretista, asistente, chófer y telonero.
Piaf se convirtió en su mentora. Su primer consejo fue que abandonara el dúo, pues consideraba que desperdiciaba su talento. Acto seguido, los invitó a unirse a su gira por Estados Unidos entre 1947 y 1948. Bajo su ala, Aznavour compuso algunas de las canciones que la voz nostálgica de Piaf inmortalizó, como C’est un gars, Plus bleu que tes yeux y Une enfant.
Sin embargo, el trato de Piaf hacia él no era sencillo. Lo consideraba «el chico de los recados» y Aznavour lo padeció en silencio. Mientras ella amaba su talento artístico, él perdió la cabeza por ella. Por caballerosidad, el cantante nunca admitió públicamente que la relación hubiera trascendido la amistad, asegurando sentirse honrado de haber trabajado a su lado.
Sus declaraciones sobre el vínculo laboral eran contundentes:
«¡Adoro cada momento de ser esclavo de Piaf!», «No podría haber tenido un aprendizaje mejor, ¡créanme!», «Ella me hizo trabajar más duro de lo que he trabajado en todos los años desde entonces. ¡Era un monstruo y la adoraba!»
La relación profesional se extendió por ocho años, pero la amistad y complicidad, descrita por él como la de «niños de la calle», perduró hasta la muerte de Piaf, ocurrida el 10 de octubre de 1963.

Charles Aznavour nació el 22 de mayo de 1924 en París, en el seno de una familia de artistas armenios. Sus padres, Mischa Aznavourian y Knar Baghdasaryan, eran exiliados que huyeron del genocidio armenio. Primero vivieron en Grecia, donde nació su hermana Aida, y luego se establecieron en Francia a la espera de visas para Estados Unidos, aunque finalmente decidieron construir su futuro en suelo galo.
Su infancia estuvo marcada por la austeridad. Su padre regentaba un restaurante llamado Cáucaso, donde solía cantar con su hijo para entretener a los comensales. Sin embargo, la generosidad de la familia los llevó a ofrecer almuerzos gratuitos a los necesitados, lo que terminó por quebrar el negocio, obligándolos a depender del trabajo de su madre como costurera.
En la década de 1930, Aznavour dio sus primeros pasos en el espectáculo junto a su hermana, participando en pequeñas obras teatrales. Para costear sus estudios de música y actuación, trabajó como canillita. En 1933 debutó como bailarín en el Théâtre du Petit Monde, y dos años después, con apenas 11 años, actuó en la obra Margot de Édouard Bourdet en el Teatro Marigny.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la familia Aznavour arriesgó su vida al esconder en su departamento a judíos perseguidos y armenios reclutados a la fuerza por el ejército alemán. Tras el conflicto, Charles conoció a un talentoso pianista con quien formó el dúo Roche-Aznavour. Juntos empezaron a componer y a ganar reconocimiento tanto en Francia como en otros países de Europa.
Entonces apareció Piaf, quien los llevó de gira por Norteamérica. Tras un tiempo en Canadá, Aznavour regresó a París para lanzarse como solista. A pesar de que su voz «extraña» no convencía del todo a la crítica, logró convertirse en el mayor referente de la chanson francesa. Éxitos como La bohème, Que c’est triste Venise, She y La mamma se volvieron himnos atemporales. Su legado incluye más de 1.400 canciones en nueve idiomas, 91 álbumes de estudio originales, más de 200 millones de discos vendidos y su participación en alrededor de 60 películas.
El éxito acompañó a Aznavour hasta el final. A principios de 2018 sufrió un accidente que lo mantuvo inmovilizado por cinco meses, pero se recuperó para ofrecer dos conciertos en Japón, los días 17 y 19 de septiembre. Fueron sus últimas presentaciones. El 1 de octubre de 2018, a los 94 años, falleció en su hogar de Mouriès, al sureste de Francia. El país entero le rindió un emotivo homenaje y fue despedido con todos los honores.
Fuente: Infobae