En el marco de la Semana del Huevo y la conmemoración del Día Mundial del Huevo —celebrado cada segundo viernes de octubre desde 1996 para promover sus beneficios nutricionales— la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA) reveló que Argentina se ubica como el país con mayor consumo per cápita de huevo en el planeta. Le siguen México con 392 unidades por persona al año y Colombia con 365.
- República Dominicana (319)
- Guatemala (289)
- Brasil (283)
- Chile (251)
- Bolivia (242)
- Perú (237)
- Honduras (215)
- Ecuador (196)
- Venezuela (160)
- Cuba (50)
Estos datos provienen del Instituto Latinoamericano del Huevo (ILH).
En cuanto a la producción argentina, CAPIA informó que durante 2025 se alcanzaron 406 huevos por habitante, de los cuales 398 se destinaron al consumo interno.

Las proyecciones para 2026 apuntan a una producción de 440 huevos per cápita, con aproximadamente 430 unidades por persona orientadas a la mesa de los argentinos. Javier Prida, presidente ejecutivo de la cámara, afirmó que estos números confirman la posición del huevo como una proteína accesible y de amplio consumo.
Desde CAPIA también se prevé que para el cierre de 2026 la cadena avícola podría facturar más de US$ 2.200 millones de manera global, con un parque de 67 millones de gallinas ponedoras. Además, el sector generaría más de 32.000 puestos de trabajo, contando directos e indirectos.
América Latina produce cerca de 196.000 millones de huevos al año, equivalente al 13% de la producción mundial, siendo Brasil el mayor productor de la región en volumen.

Uno de los desafíos que mencionó Prida es el tema impositivo: mientras la carne de pollo y las aves en estado natural tributan un IVA del 10,5%, el huevo mantiene una alícuota del 21%, lo cual —según el directivo— «afecta su competitividad frente a otras proteínas».
Del cereal al huevo: hacia una economía circular
CAPIA impulsa modelos de economía circular que integran todas las fases de la cadena, desde la transformación de cereales en alimento para aves hasta la comercialización del huevo fresco o procesado. La industrialización permite recuperar materiales que antes se consideraban residuos.
Por ejemplo, el cascarón se puede reutilizar para elaborar subproductos, y el tratamiento de residuos orgánicos —como el guano generado por las aves— se ha convertido en un foco de inversión. La entidad indicó que estos procesos buscan aprovechar al máximo los recursos y reducir desperdicios.
El reto de aprovechar cada recurso

«Estamos trabajando fuertemente en el aprovechamiento integral del guano», señaló Prida, quien destacó las inversiones para procesarlo y comercializarlo como enmienda orgánica o fertilizante, según el tratamiento técnico. Para CAPIA, estas iniciativas forman parte de una estrategia para avanzar hacia una cadena productiva más eficiente, donde los subproductos se reincorporen a nuevos procesos y contribuyan a sistemas de producción más sustentables.
Fuente: Infobae